La paciencia tiene limites. Yo al lado de mi casa, hay una botilleria donde llegaron unos venezolanos. Eran simpaticos los weones, pero en la noche los conshaesumares no respetaban a nadie. De la nada un miercoles por la madrugada los hijos de puta ponian la musica a alto volumen y no dejaban dormir. Les paramos los carros y cada vez que ponian la musica fuerte, iba a pedirles que bajaran la mierda.
Son como monos porfiados, no entienden con buenas palabras. menos mal que les quitaron la boti porque dejaron de pagar los arriendos y los hecharon cagando.
Asi no mas, con la cultura basura esa.
Son como monos porfiados, no entienden con buenas palabras. menos mal que les quitaron la boti porque dejaron de pagar los arriendos y los hecharon cagando.
Asi no mas, con la cultura basura esa.


