El presidente ruso, al igual que muchos de sus compatriotas, se bañó en aguas heladas para conmemorar el Bautismo de Cristo.
"Putin asistió a una parte de la liturgia (en el monasterio Nílov en la región de Tver), y luego tomó parte en los baños con motivo de la Epifanía en el lago Seliguer", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
Según las cifras oficiales, junto a Putin tomaron parte en el rito ortodoxo alrededor de 1,8 millones de personas en todos los rincones de Rusia.
