El nivel de corrupción en los gobiernos de Piñera ha sido comparativamente muy bajo. Para la izquierda, en cambio, su único sentido de existencia es llegar a robar al estado. En el ultimo siglo la izquierda ha tomado diversas posturas, desde el marxismo leninismo hasta la socialdemocracia, la única constante ha sido el deseo de aumentar el tamaño del estado para poder robar mas.
Precisamente debido a la ineficiencia y corrupción del estado es que este debe ser administrativamente lo mas pequeño posible, en eso podemos estar de acuerdo.
Con los propagandistas no se intercambian ideas o de debate sobre puntos específicos de la misma forma que nadie acepta acercarse a Ricardo Lagos o a los dueños de Penta, ambos delincuentes financistas de la UDI, por el olor a mierda que expiden y el riesgo que implica ser asaltado en día claro.
Dicho lo anterior, todos los que lean estos intercambios esporádicos que algunos usuarios tenemos con estos propagandistas sinvergüenzas con tarifa pueden hacer una continuidad en una sola cosa en que estos espantapájaros son coherentes: Su fidelidad a la mentira patológica como método de captación de clientes en un continuo de planfeteo de venta industrial de humo.
Cualquiera que haya visto incluso documentales en youtube sabe quién creó la socialdemocracia, dónde se creó y, especialmente, para qué fue creada. Nadie sensato puede desear que a un puñado de gentuza deforme y abyecta, productos defectuosos de cruzas incestuosas durante generaciones, les sea regalado nuestro país una vez más. Nadie cuerdo pretende algo así.
Nadie con un dedo y medio de frente compra la estupidez ésa que debemos volver a la época feudal para que sátrapas como Nicolás Ibáñez -chupasangre del bolsillo de los trabajadores chilenos (Fisco) durante toda su vida, incluidos sus perros falderos que ofician de opinantes mediáticos- u otros zánganos que no han trabajado un sólo día de su vida sean quienes tengan en sus manos, sin pagar nada de nada y como unidades de negocio, obviamente, la administración de justicia, el remanente de colegios, centros del sistema de salud, y el aire que respiramos incluso.
Nuestros ahorros ya los tienen, y bien sabemos todos de qué tamaño es la estafa y el circo.
El que dude que esto sea cierto que simplemente revise quién era dueño de supermercados Líder, actualmente Walmart, concesiones regaladas en Valparaíso, y sus correlativos fraudes tributarios robando del bolsillo de todos los trabajadores chilenos día a día, mes a mes, año año, durante décadas y décadas en la más absoluta impunidad.
Todos sabemos que existe la propiedad común, los bienes comunes, formas intermedias de dominio, que permiten una administración eficiente y eficaz de determinados recursos naturales y bienes estratégicos que pueden y deben gestionarse en propiedad directamente por nuestro pueblo en cooperativas y cajas. Así aseguramos responsabilidad social y mayor formación ética y cívica, crecimiento sustentable en el tiempo, que configuran a un pueblo trabajador fuerte y con opciones de perdurar en el tiempo.
No podemos seguir manteniendo la vida de pachás de un grupo de sujetos limítrofes y deformes, y menos a costa de nuestro bolsillo y de las posibilidades reales de un futuro mejor para nosotros y para las nuevas generaciones.
Juzguen ustedes mismos cuando lean a sujetos como el que cito. No es difícil identificarlos, ya sea aquí o en otras redes sociales, puesto que son todos charlatanes cortados por la misma tijera.-