- No me dejes. – Escondí mi cabeza en su pecho.
Sentí como su corazón se aceleró.
- No me iré a ninguna parte, excepto si tú me lo pides.
- Jamás te pediría eso. – Levante mi cabeza alejándome un poco de si cuerpo sin soltarlo para poder verlo mejor.
Sentí como su corazón se aceleró.
- No me iré a ninguna parte, excepto si tú me lo pides.
- Jamás te pediría eso. – Levante mi cabeza alejándome un poco de si cuerpo sin soltarlo para poder verlo mejor.