Creo que se desvió un poco el tema, o no se entendió la idea... que dios sea moral o no, en cual de todos los dioses creer, o de ser o no cristiano no son el tema principal. Sucede que acá en Chile (y como debe pasar en todas partes del mundo), existe un sector de la población que es mas bien vulnerable a caer en todo lo antes mencionado por vivir en estados de extrema pobreza, de carencias emocionales y de drogadicción.
La religión, cualquiera sea su doctrina, se encarga muchas veces de llenar esos vacíos y esas carencias que sufre la gente. Se generan verdaderas comunidades que fuera de lo alocadas que sean sus ideas, sea cual sea al dios que se le rece, modelan nuevas maneras de pensar. Hablamos del comportamiento de la gente, y es lógico, la gente se tiende a comportar porque creen en un eventual castigo divino por sus actos, pero también se sienten amados por un ser que vela por ellos. Ahora bien, ¿no sería mejor inculcarle a esos los niños carentes de afecto el amor al prójimo que profesan algunas religiones para formar gente de bien en el futuro?...