Felizmente hace un año pude arrancarme de Santiago para radicarme en Valdivia y cada mañana agradezco el poder estar acá, tener rios y lagos para pescar y bañarnos los fines de semana, comer queso, huevos, longanizas, cervezas, etc., todo artesanal y de calidad.
La vida igual es cara en Valdivia, pero arriendos y colegios son mas baratos, por lo que eso se agradece a fín de mes.
La vida igual es cara en Valdivia, pero arriendos y colegios son mas baratos, por lo que eso se agradece a fín de mes.