La estatua de Baquedano pasó a convertirse en el monumento de los enemigos por dos razones específicas:
1. Cuando la repintaron
2. Cuando Piñera se sacó la foto durante la Pandemia
Al inicio del estallido social, la estatua de Baquedano trató de ser resignificada por el movimiento social pintándola de rojo. Hasta ese momento no se había producido ningún tipo de daño real a la imagen. Cuando el Gobierno mostró cuánto le dolía la pintura, paso a convertirse en un elemento que permitía "meter un ají" y generar molestia tanto al gobierno como a los militares.
Cuando Piñera se sacó la foto en la plaza sentado a los pies de la estatua, este pasó a ser una afrenta al movimiento social, ya que ese espacio había sido significado como un lugar de revolución.
Al final de cuentas lo mejor es sacar la estatua, ya que en estos momentos, gracias al Gobierno, pasó a ser un símbolo que no representa a los manifestantes, por lo cual la seguirán atacando semanalmente.