Hablando de religión, hace un tiempo se trato de establecer la relación entre los circuncidados y el SIDA. En el sentido de que el número de hombres circuncidados contagiados con VIH, era asombrosamente bajo.
Se especuló si esto de algún modo prevenía el contagio. Pero la explicación era más sencilla. Los circuncidados en su mayoría profesan la religión judía, por ende sus normas sexuales excluyen la relación con otros hombres o fuera del matrimonio.
Así que de algún modo la religión ha prevenido el contagio del SIDA en algunos sectores de la población. Y como los evangelios son más cercanos a la religión judía que los católicos y más aún que los libertinos