La vida del ateo tiene muchísimo más sentid que la del creyente. El ateo, observa, duda y busca la verdad real, no la que aparece en libros de más de 2000 años, no da nada por sabido, es capaz de formular teorías, adaptarlas, formular leyes físicas,, etc. ¿Y El creyente..? Este último piensa que las cosas son así, por que un ser invisible, imaginario, no visto por nadie, que llama dios, las hizo y punto..Fácil la vidita esa.