La izquierda progresista colectivista y su culto al victimismo y al odio cargado de hipocresía y amoralidad. En fondo todo se reduce a dividir el mundo entre opresores y oprimidos ya sean estos reales , imaginarios o mezcla de ambas cosas. El hecho de situarse al menos teóricamente del lado de los oprimidos se usa como una carta blanca que permite el justificar cualquier cosa en base a una supuesta autoridad moral.
El marxista cultural llama "Avances sociales" clave para... progrefascismo, femimarxismo, degeneración sexual de todo el abecedario LGBTIXYZ, SJW... y todo lo que los progres entienden por "avance social". incluida la pedofilia y cultura de la cancelación.
En psicología “Triángulo dramático de Karpman” que sirve para ilustrar todo esto
son quienes deciden quien es la víctima y quien perseguidor basan su “superioridad moral” en adoptar el papel de rescatadores para lo cual necesitan la existencia constante de conflicto que justifica su rol.