He tenido frecuentes sueños con algo que me pasó en la infancia y que la marcó bastante, no lo recordaba hace tiempo y no entiendo por qué ahora. Les contaré que me pasó;
Yo tenía 10 años entonces, todos los años ibamos a pasar unos días a la casa de mi tia-abuela que vive en Chimbarongo. En esa casa siempre pasaron cosas raras, además tenía cierta arquitectura de casa de terror: de adobe, grande, techo alto, muchas habitaciones, en medio de un terreno de varias hectáreas.
Se podían oir pasos, ver sombras, oir murmullos. Mi tía-abuela vivía alli con su hija y familia (esposo, dos hijas de mi edad), una de ella tenía una conexión especial con este tema, yo siempre la encontré rara porque se aislaba, a penas hablaba durante las comidas, siempre miraba al piso; mi mamá me decía que era tímida, pero yo sentía que había algo más.
En la casa ya era normal oir cosas, recuerdo especialmente una vez que a mis tíos una especie de fuerza les cerró la puerta de la pieza de golpe, y mi tío (huaso como el solo), se puso a decirle chuchás' al ente, ese día todos despertamos y dormimos con la luz encendida.
En fin, lo que me marcó y con lo que he soñado no es eso.
Lo que pasó, fue que una noche decidimos jugar a las escondidas. Como mencioné, el terreno es de varias hectáreas, y es cortado a la mitad por un canal de regadío y hay un pequeño puente para acceder al otro lado en donde había sembrado. Todo iba normal, ese día estaban otros primos más en la casa, todos jugando, cuando de repente oímos que algo cae al agua, seguido de un grito agudo, como de un niño pequeño desesperado. Todos salimos de nuestras escondites rápidamente, y corrimos al puente y vemos en medio del canal a un niño (o más bien, su silueta) chapoteando en el agua, desesperado, ahogándose. Aclaro que el agua realmente salpicaba, como cuando le pegas fuerte y salta a todos lados. La mayor de mis primas corrió a rescatar al niño mientras los demás nos quedamos expectantes en el puente. Cuando mi prima llega junto al niño se queda parada, nos mira, pálida, con los ojos muy abiertos y nos dice con la voz quebrada: "NO HAY NADA".
Corrimos, pálidos todos, llorando, mi prima empapada.
Aún recordamos esa anécdota, en los años siguientes yo me negaba a ir a esa casa, la santiguaron mil veces, sacerdotes, pastores, pero no se detenía.
Lo más extraño de todo es que luego de varios años si dejaron de pasar estas cosas, pero fue de un día para otro, cuando mi prima, la extraña y callada, hizo la primera comunión.
En fin, espero no haberlos aburrido, jamás había contado mi historia por un medio así, ni tampoco había posteado nada en Portalnet (pero frecuentemente entro a leer y ver cosas). Saludos a todos!
Jenny.
Yo tenía 10 años entonces, todos los años ibamos a pasar unos días a la casa de mi tia-abuela que vive en Chimbarongo. En esa casa siempre pasaron cosas raras, además tenía cierta arquitectura de casa de terror: de adobe, grande, techo alto, muchas habitaciones, en medio de un terreno de varias hectáreas.
Se podían oir pasos, ver sombras, oir murmullos. Mi tía-abuela vivía alli con su hija y familia (esposo, dos hijas de mi edad), una de ella tenía una conexión especial con este tema, yo siempre la encontré rara porque se aislaba, a penas hablaba durante las comidas, siempre miraba al piso; mi mamá me decía que era tímida, pero yo sentía que había algo más.
En la casa ya era normal oir cosas, recuerdo especialmente una vez que a mis tíos una especie de fuerza les cerró la puerta de la pieza de golpe, y mi tío (huaso como el solo), se puso a decirle chuchás' al ente, ese día todos despertamos y dormimos con la luz encendida.
En fin, lo que me marcó y con lo que he soñado no es eso.
Lo que pasó, fue que una noche decidimos jugar a las escondidas. Como mencioné, el terreno es de varias hectáreas, y es cortado a la mitad por un canal de regadío y hay un pequeño puente para acceder al otro lado en donde había sembrado. Todo iba normal, ese día estaban otros primos más en la casa, todos jugando, cuando de repente oímos que algo cae al agua, seguido de un grito agudo, como de un niño pequeño desesperado. Todos salimos de nuestras escondites rápidamente, y corrimos al puente y vemos en medio del canal a un niño (o más bien, su silueta) chapoteando en el agua, desesperado, ahogándose. Aclaro que el agua realmente salpicaba, como cuando le pegas fuerte y salta a todos lados. La mayor de mis primas corrió a rescatar al niño mientras los demás nos quedamos expectantes en el puente. Cuando mi prima llega junto al niño se queda parada, nos mira, pálida, con los ojos muy abiertos y nos dice con la voz quebrada: "NO HAY NADA".
Corrimos, pálidos todos, llorando, mi prima empapada.
Aún recordamos esa anécdota, en los años siguientes yo me negaba a ir a esa casa, la santiguaron mil veces, sacerdotes, pastores, pero no se detenía.
Lo más extraño de todo es que luego de varios años si dejaron de pasar estas cosas, pero fue de un día para otro, cuando mi prima, la extraña y callada, hizo la primera comunión.
En fin, espero no haberlos aburrido, jamás había contado mi historia por un medio así, ni tampoco había posteado nada en Portalnet (pero frecuentemente entro a leer y ver cosas). Saludos a todos!
Jenny.