Taxi falso,

Café inferno

Usuario Nuevo nvl. 1
1 Nov 2022
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Ovalle
Tenía unos 35 años, con señora, también polola y algunas amigas de vez en cuando.
Tenía un negocio muy rentable, y claro, me creía la raja, o sea un suchetumare promedio.
En un remate, compré un taxi colectivo, se lo pasé a un amigo mecánico, lo arreglo y luego vino a entregármelo, diciendo que le quedó la caga en la casa.
No lo pesqué.
Una noche lo ocupé para pasar piola, vivo en una pequeña ciudad de provincia, en el camino me hacían parar, lo encontré chistoso, hasta que vi a una mujer con una silueta perfecta, levantar su mano, sin pensarlo, me detuve, se sentó atrás, le hable, contestó, me contó algo más bien personal, nos mirábamos por el retrovisor, fue un momento fugaz y muy intenso.
Llegamos a destino y no se bajó, seguimos conversando unos minutos.
Para el buen entendedor, quedó la posibilidad de juntarnos mañana, misma hora, mismo lugar.
Al día siguiente , se subió adelante, llevaba una parka inflada. Pero sus facciones, su cabello crespo brillante, sus ojos grandes y expresivos, sus labios carnosos, sensuales, eran una promesa de un desarrollo hormonal importante, podría apostar que debajo de esa ropa había un cuerpo curvilíneo, un buen poto y hasta quizás un buen par de tetas.
Toda la conversación era como en clave, me dijo que hacía mucho frío, pero que por suerte mañana viernes, saldría más temprano. Al bajarse le dije que era gratis y se despidió de beso. Tenía ese algo, que tienen ciertas hembras que se te aproximan y ya tienes el pico parao.
Al día siguiente, a esa hora yo me daba vueltas , hasta que apareció, jeans apretados, un culo redondo, blusa con escote, una chaqueta de cuero cortita que resaltaba su cintura marcada y unas prominentes pechugas.
Se subió rápido, y nos fuimos, el resto fue puro trámite, le dije que hiciéramos algo, me dijo que tenía poco tiempo, que podíamos conversar un rato, pero cerca de su casa, por si la llamaban.
Ok, yo tenía cerveza, pisco, whisky, condones.
Nos estacionamos, nos cambiamos al asiento trasero, ella empezó a hablar de algo, yo la tomé de la cintura y la arrastre contra mi, y ya me besaba con ganas, era una mujer exquisita, muy caliente, muy intensa, todo iba muy rápido, de pronto estaba en sostén, yo acariciaba alucinado las curvas entre su apretada cintura y sus caderas de hembra, y de repente tocaba su jeans y al volver ya estaba en calzón.
Se montó sobre mi. Tetas redondas contra mi cara, su mano sacándome el pico para culiar.
La cuestión es que yo no soy tan bueno Pal catre, si me dejó llevar, me voy muy rápido.
Empecé a tratar de frenarla, pero más ansiosa se ponía, así que la tomé con fuerza y la di vuelta, le decía cochinadas, ella se dejó, con sus piernas estiradas, bien abiertas, de espaldas a mi. Su culo rozaba el techo del auto.
Sus manos apoyadas en el tablero, mi boca comiéndole hasta el alma. Era mucha la calentura, ella empujando su culo contra mi cara. Sus manos, se apretaban las tetas, abrían sus cachetes. O se pajeaba el clitoris.
Llegó entre gritos al orgasmo.
Luego se dió vuelta, se montó sobre mi. Me besaba dulcemente, sus dedos en mi nuca.
Apretaba sus piernas con espasmos.
Rozaba sus labios vaginales sobre el tallo del pico. Se lo metió y acabo casi al instante, y luego ya no pude contenerme más, le di con todo, fue un solo griterio. Sincronía perfecta.
Nos juntamos varias veces más, son , por lejos, las mejores experiencias sexuales que tuve y que tendré.