Tras haber trabajado por años retratando belleza convencional como fotógrafo de modas, el neoyorquino David Jay llevó a cabo un proyecto radicalmente distinto, titulado The Unknown Soldier (El soldado desconocido).
Aquí, Jay mostró a una serie de soldados anónimos que regresaron gravemente heridos tras cumplir misiones en Irak y Afganistán.
La idea del artista era documentar las historias de estos hombres, cuya vida y futuro cambió radicalmente tras participar en la guerra.
Las imágenes son potentemente reveladoras, pues exhibe a personas con extremidades amputadas, pronunciadas cicatrices y quemaduras graves en su piel, traspasando emociones difíciles de describir.
Aquí, Jay mostró a una serie de soldados anónimos que regresaron gravemente heridos tras cumplir misiones en Irak y Afganistán.
La idea del artista era documentar las historias de estos hombres, cuya vida y futuro cambió radicalmente tras participar en la guerra.
Las imágenes son potentemente reveladoras, pues exhibe a personas con extremidades amputadas, pronunciadas cicatrices y quemaduras graves en su piel, traspasando emociones difíciles de describir.