Antes de aquel fatídico 17 de septiembre del 2010 (lágrimas salen de mis ojos, no entraré en detalles) jugaba a la pelota, mucho, siempre ha sido mi pasión; de ahí en adelante nada más deportivamente hablando. Me volví una morsa mórbida (más de lo que ya era) sin embargo una simpática bicicleta, la cual uso para ir y volver de la pega (no son más de 2 kilómetros por día, trabajo cerca de mi casa xd), me está haciendo mover un poco más las patas, los brazos, la guata y las tetas desde hace unos meses ya.
Si eso no cuenta como deporte (aparte de ver porno y pajearme como malo de la cabeza), entonces no.