Lo que está ocurriendo en L.A. no es otra cosa que desunión y peleas -fratricida- entre gobiernos de distinto color. Si lo que suceda en Brasil de aquí en adelante, sólo repercute en Brasil, ninguna izquierda ni ningún anti-bolsonaro debería preocuparse en Chile ni en el resto del continente. Pero es cuestión de tiempo ver si Brasil marca el paso, como lo hizo Chávez, pero de un modo más grotesco y más pro-eeuu en lo referente a las relaciones entre naciones sudamericanas.
En una época en donde es factible desligarse de la dependencia yankee y de su papel de gendarme, es necesario que vuelvan gobiernos que se opongan a la unipolaridad y hagan a L.A. un campo que desequilibre la balanza, en esta batalla que está librando Rusia y China, casi solas, contra los depredadores occidentales.
Brasil y el mundo necesitaron más que nunca a Lula, en el momento en que los corderos desorientados elegían a bolsonaro.
En una época en donde es factible desligarse de la dependencia yankee y de su papel de gendarme, es necesario que vuelvan gobiernos que se opongan a la unipolaridad y hagan a L.A. un campo que desequilibre la balanza, en esta batalla que está librando Rusia y China, casi solas, contra los depredadores occidentales.
Brasil y el mundo necesitaron más que nunca a Lula, en el momento en que los corderos desorientados elegían a bolsonaro.