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trotamundos1900
Invitado
Mi abuela, mi madre y sus hermanas siempre me contaron a mi y a mis hermanos cuando eramos niños, de que en su pueblo, al interior de cauquenes, década del 60 en adelante; se les aparecían duendes en las casas de adobe en las cuales vivían dentro del fundo para el cual trabajaban. Ellas decían que podías saber que estaban pues comenzaban a extraviarse cosas, aún las más ínfimas, y estas aparecían en otros lados, pero muchos objetos, no una simple cosa y nada más; lo otro, es que junto con ese fenómeno, se oían ruidos en el suelo de pequeñas cosas q andaban como cuando los gatos juegan por el suelo de una casa; y lo otro, son las luces que decían ver, provenientes de los rincones de la casa donde se oían los ruídos.
Mi abuela Carmen, junto a mi madre y mis tías, cuando hablaban de esto, (que fue en varias ocasiones y con detalles); lo hacían de manera seria e incluso tú notabas a veces la expresión de susto y asombro en sus caras al contarte.
Recalcaban sí, que por lo visto no eran malos u hostiles, sino traviesos, maldadosos, pues se limitaban a cambiar cosas de lugar y a dejar caer objetos al suelo...
Pero todo cambió tristemente en los años 70', cuando mi abuelo enfermó de parálisis; entonces, el decía con espanto y horror, que despertaba a mitad de noche por dolores de rasguños y golpes en el cuerpo, y que al tratar de ver qué era, decía que eran sombras pequeñas, oscuras, medias encorvadas, las que rodeaban su cama y le golpeaban. Tanto fue la cosa que mi abuela y la familia - mi mamá y tías eran un poco más grandes q adolescentes-; llevaron un curita, una señora que sacaba empachos - una meica- y esas cosas...pero el asunto es que seguían atormentando a mi abuelo....incluso una vez él relató que vio a los pies de la cama la figura negra recortada en la oscuridad de la habitación, de un hombre alto, con sombrero, que parecía dirigir a estas sombras pequeñas que le atacaban....
Al final, después del 76' se vinieron a Stgo, a un cité de la comuna de Independencia...y ya en ese lugar los ataques no continuaron...pero una vez ya adulto, (tengo 40); les seguíamos preguntando con mis hermanos a nuestra mamá y mi tía (mi abuela ya había fallecido); y nunca pero nunca cambiaron su testimonio y siempre lo contaron con temor y tristeza por lo sucedido a mi abuelo Luis.
Ese es mi aporte de Duendes...yo nunca he visto uno, y espero nunca verlos, jeje...pero sé de otras personas familiares de familiares, que sí han visto igual..
Espero les sea de su agrado esta historia media íntima de mi familia.
Saludos
Mi abuela Carmen, junto a mi madre y mis tías, cuando hablaban de esto, (que fue en varias ocasiones y con detalles); lo hacían de manera seria e incluso tú notabas a veces la expresión de susto y asombro en sus caras al contarte.
Recalcaban sí, que por lo visto no eran malos u hostiles, sino traviesos, maldadosos, pues se limitaban a cambiar cosas de lugar y a dejar caer objetos al suelo...
Pero todo cambió tristemente en los años 70', cuando mi abuelo enfermó de parálisis; entonces, el decía con espanto y horror, que despertaba a mitad de noche por dolores de rasguños y golpes en el cuerpo, y que al tratar de ver qué era, decía que eran sombras pequeñas, oscuras, medias encorvadas, las que rodeaban su cama y le golpeaban. Tanto fue la cosa que mi abuela y la familia - mi mamá y tías eran un poco más grandes q adolescentes-; llevaron un curita, una señora que sacaba empachos - una meica- y esas cosas...pero el asunto es que seguían atormentando a mi abuelo....incluso una vez él relató que vio a los pies de la cama la figura negra recortada en la oscuridad de la habitación, de un hombre alto, con sombrero, que parecía dirigir a estas sombras pequeñas que le atacaban....
Al final, después del 76' se vinieron a Stgo, a un cité de la comuna de Independencia...y ya en ese lugar los ataques no continuaron...pero una vez ya adulto, (tengo 40); les seguíamos preguntando con mis hermanos a nuestra mamá y mi tía (mi abuela ya había fallecido); y nunca pero nunca cambiaron su testimonio y siempre lo contaron con temor y tristeza por lo sucedido a mi abuelo Luis.
Ese es mi aporte de Duendes...yo nunca he visto uno, y espero nunca verlos, jeje...pero sé de otras personas familiares de familiares, que sí han visto igual..
Espero les sea de su agrado esta historia media íntima de mi familia.
Saludos
