desde siempre los weones cubriéndose o tapando la verdad, que bueno que en la actualidad se puedan hablar estos temas sin que la gente se escandalice o niegue la situación.
El problema de los curas es la obligación al celibato.
Esta exigencia de suyo antinatural, provoca un serio desequilibrio sicológico que los lleva a incurrir en actos fuera de lugar, y en muchos casos ilicitos.
Y desde hace mucho tiempo que al Vaticano le han estado explicando este problema, con sesudos informes sobre sexología de importantes profesionales, muchos de ellos católicos.
La Iglesia debe permitir tener pareja y formar una familia a todos los curas que lo deseen, y el que quiera guardar celibato que sea por decisión propia.
Incluso, si un cura es homosexual deberían aceptar que forme pareja con otro homosexual.
Con esto la iglesia se evitaría muchos problemas.
Pero como la dirigencia eclesial es dogmática, y considera al sexo como pecado, seguirán en sus trece y encubriendo todo lo que puedan.
La virginidad de María es la falacia más simbólica de su locura contra el sexo.
Degenerados de mierda los curas....nunca entenderé a esos weones. Por mí, los pedófilos a la hoguera!!
Curas, papas ,Pastores y obispos. todos los ctm son la misma wea... pedofilos qlos
Celibato... como si los curas no se pajearan... como si Karadima además de abusar de menores o jovenzuelos se daba tupido y parejo con *****El problema de los curas es la obligación al celibato.
Esta exigencia de suyo antinatural, provoca un serio desequilibrio sicológico que los lleva a incurrir en actos fuera de lugar, y en muchos casos ilicitos.
Y desde hace mucho tiempo que al Vaticano le han estado explicando este problema, con sesudos informes sobre sexología de importantes profesionales, muchos de ellos católicos.
La Iglesia debe permitir tener pareja y formar una familia a todos los curas que lo deseen, y el que quiera guardar celibato que sea por decisión propia.
Incluso, si un cura es homosexual deberían aceptar que forme pareja con otro homosexual.
Con esto la iglesia se evitaría muchos problemas.
Pero como la dirigencia eclesial es dogmática, y considera al sexo como pecado, seguirán en sus trece y encubriendo todo lo que puedan.
La virginidad de María es la falacia más simbólica de su locura contra el sexo.
