Todo lo que creemos saber sobre la forma de universo podría estar equivocado.
En las primeras milmillonésimas de segundo tras el Big Bang, existió un momento de expansión exponencial durante el que el Universo pasó de ser un simple punto a un espacio físico concreto. Y la física de esa expansión super rápida apunta hacia un universo plano. Por esta razón la mayoría de los físicos se decanta hoy por esa opción.
Ahora, un reciente estudio titulado La evidencia de Planck de un universo cerrado y una posible crisis para la cosmología y publicado en la revista Nature Astronomy pone en tela de juicio la idea aceptada de un universo plano y en su lugar sugiere que podría tener forma curva y cerrarse sobre sí mismo como una esfera, en lugar de tener forma plana como una sabana estirada.
Si dos fotones viajan en paralelo en un universo cerrado, eventualmente se encontrarán. En cambio, en un universo abierto y plano, los fotones, sin ser molestados, viajarían a lo largo de sus cursos paralelos sin interactuar nunca.
Para llegar a esta conclusión, los científicos se han basado en los datos de la radiación de fondo de microondas (CMB, por sus siglas en inglés) —comúnmente conocida como el eco del Big Bang— recopilados por el telescopio espacial Plank de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés).
Según la información estudiada, los científicos han encontrado una anomalía en la CMB que respalda la idea de un «universo cerrado».
Pero… ¿en qué consiste la anomalía?
El CMB es el elemento más antiguo que podemos ver en todo el Universo. Consiste en una tenue radiación de microondas «ambiental» que inunda todo el espacio y constituye una de las fuentes de datos más importantes sobre la historia y el comportamiento del Universo en su conjunto.
Según los datos de la última medición del CMB, los más precisos hasta la fecha, existe un número mucho mayor de «lentes gravitacionales» de lo que sería de esperar, y eso significa que la gravedad podría estar «doblando» las microondas del CMB mucho más de lo que la Física actual es capaz de explicar.
Los propios investigadores, empero, indican que, a pesar de que la evidencia es sólida, sus resultados no son del todo concluyentes. Según los cálculos llevados a cabo por el equipo, los datos apuntan a un Universo cerrado con una desviación estándar de 3,5 sigma (una medición estadística que significa que hay un 99,8% de probabilidades de que el resultado no se deba a un error estadístico). Y eso está aún muy por debajo de los 5 sigma que los físicos necesitan antes de confirmar una idea.
El debate, pues, está servido. El estudio ha encontrado una importante discrepancia, una anomalía que necesita una explicación. Y la del Universo cerrado podría ser la más válida.
En las primeras milmillonésimas de segundo tras el Big Bang, existió un momento de expansión exponencial durante el que el Universo pasó de ser un simple punto a un espacio físico concreto. Y la física de esa expansión super rápida apunta hacia un universo plano. Por esta razón la mayoría de los físicos se decanta hoy por esa opción.
Ahora, un reciente estudio titulado La evidencia de Planck de un universo cerrado y una posible crisis para la cosmología y publicado en la revista Nature Astronomy pone en tela de juicio la idea aceptada de un universo plano y en su lugar sugiere que podría tener forma curva y cerrarse sobre sí mismo como una esfera, en lugar de tener forma plana como una sabana estirada.
Si dos fotones viajan en paralelo en un universo cerrado, eventualmente se encontrarán. En cambio, en un universo abierto y plano, los fotones, sin ser molestados, viajarían a lo largo de sus cursos paralelos sin interactuar nunca.
Para llegar a esta conclusión, los científicos se han basado en los datos de la radiación de fondo de microondas (CMB, por sus siglas en inglés) —comúnmente conocida como el eco del Big Bang— recopilados por el telescopio espacial Plank de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés).
Según la información estudiada, los científicos han encontrado una anomalía en la CMB que respalda la idea de un «universo cerrado».
Pero… ¿en qué consiste la anomalía?
El CMB es el elemento más antiguo que podemos ver en todo el Universo. Consiste en una tenue radiación de microondas «ambiental» que inunda todo el espacio y constituye una de las fuentes de datos más importantes sobre la historia y el comportamiento del Universo en su conjunto.
Según los datos de la última medición del CMB, los más precisos hasta la fecha, existe un número mucho mayor de «lentes gravitacionales» de lo que sería de esperar, y eso significa que la gravedad podría estar «doblando» las microondas del CMB mucho más de lo que la Física actual es capaz de explicar.
Los propios investigadores, empero, indican que, a pesar de que la evidencia es sólida, sus resultados no son del todo concluyentes. Según los cálculos llevados a cabo por el equipo, los datos apuntan a un Universo cerrado con una desviación estándar de 3,5 sigma (una medición estadística que significa que hay un 99,8% de probabilidades de que el resultado no se deba a un error estadístico). Y eso está aún muy por debajo de los 5 sigma que los físicos necesitan antes de confirmar una idea.
El debate, pues, está servido. El estudio ha encontrado una importante discrepancia, una anomalía que necesita una explicación. Y la del Universo cerrado podría ser la más válida.



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