No dejas de quedarte en al superficie y no ahondar en los procesos históricos... la historia política y bélica, como dijo Braudel, se remite sólo al oleaje del mar y no a las corrientes profundas... hay estructuras que perduran e importan mucho más que los hitos de la política y la guerra, como lo son las económicas, y por lo demás, las que determinan todo proceso.
Mas aún ninguna de esas estructuras económicas han solucionado mucho, el hombre recuerda mas el acto que rompió esa estructura Económica o el que les hizo "ganar" ó poder desarrollar esa estructura económica en paz, sea la estructura económica buena o mala, y mas aún cuando una nación tiene un gran desarrollo económico empieza a decaer, como lo vemos con EE.UU actualmente, a pesar de ser la mayor economía del mundo, su gente es desquisiada, decandente y superflua.
Cito a John Bagot Glub, el autor de "La caida de los Imperios", en la fase 1 de las 6:
Fase 1: Ascenso/conquista. " En la primera fase del gran imperio, las naciones pequeñas, aunque vistas como insignificantes por sus vecinos, arrancan a dominar grandes extensiones de territorio. Esta explosión inicial se caracteriza por exhibiciones extraordinarias de energía y coraje, sus gentes, acostumbrados a las dificultades, son pobres, duros, emprendedores y, sobre todo, agresivos, y poco les disuade en su deseo de gobernar. Las gentes de los imperios decadentes o Estados de menor importancia que subyugan son acomodadas y ricas, pero están trabados en su actitud tímida y defensiva. Esto le da la ventaja a la nación emergente, cuyos miembros pueden ser audaces y agresivos en su actitud; tienen poco que perder salvo sus vidas. Pero no es sólo una ventaja militar la que ésta nación emergente, ésta nación conquistadora disfruta; sino que, porque tienen hambre, porque no están obligados por una tradición establecida, sino por un enfoque intenso hacia su objetivo, la nación ascendente exhibe un gran dinamismo en todo el espectro de las actividades humanas: la ciencia, la tecnología, su gobierno, su cultura. Nada engendra más éxito que el éxito mismo, y la confianza auto-alimentada de la nación emergente, les lleva a creer que tienen el propósito de dominar y gobernar para siempre, tal vez incluso elegidos por su dios (o dioses), para dominar sobre los hombres.
Es interesante notar que es aquí, en el principio, donde se siembran las semillas de la destrucción imperial, ya que cada país, a raiz de su ascenso, atribuye su buena fortuna a su superioridad hereditaria y natural. Habiéndose convertido en dominante, esta nación se ve como naturalmente mejor que los que conquistan o aquellos extranjeros que trabajan como esclavos o soldados. Sin embargo, es esta arrogancia lo que se convierte en el catalizador de la propia destrucción de la sociedad. La cultura no se protege a sí misma contra la diversidad que vendrá, y que arruinará la población que construyó la nación."
Todo nace de la violencia y la guerra al fin y al cabo, poco les importó a los Barbaros el sistema económico que tenía Roma. Hasta la adquisición mas primitiva de alimentos como es la cacería, es una muestra de violencia.