POR QUÉ NO CREO EN EL HOLOCAUSTO
por Malcolm X (pseudónimo adoptado por el autor del texto)
Cualquiera que ose dudar de El Holocausto se convierte automáticamente en: antisemita, xenófobo, racista, intolerante, neo nazi y, desde septiembre de 2001, terrorista.
Poco importa que no comulgue con el nazismo, que odie a Bin Laden o apoye la aniquilación del pueblo palestino. Tampoco importa que sea judío: El Holocausto es un dogma. Quien lo pone en duda, aun si no lo niega, padecerá primero la conspiración del silencio, luego el menosprecio y, por último, la persecución, la cárcel o incluso la muerte.
Antes de proceder a enumerar mis sed contra debemos definir qué se entiende por El Holocausto. Se trataría de la eliminación sistemática, ordenada por el Reich alemán, de los judíos por el mero hecho de ser tales, es decir, con el objetivo de poner fin, parcial o totalmente, a su existencia colectiva.
Excluyo en esta definición, y no niego, la ejecución de judíos por otras causas justas o legítimas (actos de guerra, defensa propia, sabotaje, delitos comunes, espionaje); y casos en los cuales una o varias personas procedieron por sí mismos, o por terceros que no representaban al estado alemán, en el sentido de la definición dada.
Hecha esta aclaración procedo a enumerar mis razones:
1) Porque me cansa La Nación
Holocausto, Shoah, Pogrom, Genocidio, Exterminio. Me tienen seco. No hay domingo sin que La Nación no traiga alguna nota o comentario referido al más grande horror de la humanidad. Si no es la historia de un sobreviviente de Auschwitz, es la de un autor que acaba de escribir el millonésimo libro sobre el tema. También puede ser el perfil de algún demonio, muerto ya claro, o la búsqueda de la próxima presa del centro Simón Wiesenthal. Al Holocausto se lo mezcla con cualquier tema: historia, política, economía, derechos humanos, literatura, cine, teatro, música ¡y hasta cocina! Se encuentra en cualquier sección del diario, desde Economía hasta Espectáculos. Nadie, no importa sobre qué hable, puede omitir nombrar el holocausto para mantenerse vigente en los mass media. No se necesita, en cambio, la repetición ad infinitum para recordar la existencia del genocidio stalinista, el armenio, el camboyano o el chino. ¿O no es lo mismo matar mujiks(muzhik en Ruso, campesinos pobres) que judíos?
2) Porque es el único tema de la historia sobre el que está prohibido investigar si no es para confirmarlo.
Existen cerca de 10 países donde poner en duda el holocausto es un crimen que se castiga con prisión. En Alemania la pena llega hasta los 5 años. Hoy en día, hay al menos 5 investigadores que se encuentran presos en la República Federal: Horst Mahler, Germar Rudolf, Ernst Kögel, Ernst Zündel y Sylvia Stolz.
Nota para Portalnet: el único al que no pude confirmar como sentenciado a prisión fue Ernst Kögel, el resto, estuvieron todos presos.
Usted puede discutir libremente si Cristo fue o no el Hijo de Dios, si resucitó un muerto o hizo oír a los sordos, si la Virgen tuvo o no más hijos: pero jamás dudar de la existencia de El Holocausto.
La ciencia puede examinar la sábana de Turín con carbono 14 y afirmar que no es de la época que manifiesta la Iglesia, analizar si el milagro eucarístico de Lanciano corresponde o no a tejido humano, pero no está permitido investigar si habían 6.000.000 de judíos en Europa, si fue factible matarlos en un período de 4 años, o dónde se encuentran sus restos.
3) Porque El Holocausto es el negocio más grande de la historia
¿Cuántas películas, libros y documentales se produjeron sobre el holocausto en los últimos 60 años? ¿Cuántos tours se realizan por año? ¿Cuántas conferencias y seminarios? ¿Cuántos museos de la Shoah se levantaron? El negocio sólo es comparable con Disneyworld.
Agregue las reparaciones de guerra pagadas a los judíos de todo el mundo: suman decenas de miles de millones de dólares. Toda la industria del holocausto fue denunciada por un judío: Norman Finkelstein (1) en su libro The holocaust industry Reflections on the explotation of the Jewish Suffering.
¿Ha visto usted un negocio similar realizado con las víctimas de la guerra civil española, los palestinos o cualquier otra masacre en gran escala del siglo 20?
4) Por la cantidad de disparates contados y su súbita desaparición
Los jabones y aceites hechos con judíos, afirmación tan falaz, como que el jabón se fabrica a base de grasa y por las fotografías de los desnutridos judíos mucha grasa no les quedaba.
Hacían lámparas con la piel. Un simple principio de oferta y demanda lo niega ¿Qué alemán, por mal gusto que tuviese, compraría una lámpara de piel humana? ¿Si no los compran, para qué fabricarlos?
Más no fuera por diversión de un guardia: ¿se tiene idea del trabajo que es despellejar un cuerpo humano? Y siguiendo el razonamiento del estado de salud de los prisioneros: ¿que clase de piel se obtendría de esos famélicos cuerpos?
En el propio museo de Auschwitz, curiosamente, no hay mención alguna al respecto de estos cuentos, y nadie serio los repite hoy día.
Si el holocausto existió: ¿no es ya suficientemente espantoso como para sazonarlo con mentiras?
5) Porque la cifra oficial de los muertos en los campos de concentración decrece periódicamente desde 1945
La placa que bendijera Juan Pablo II en 1979 (recomiendo leer Carta de León Degrelle al Papa (2) ostentaba la cifra de 4 millones. La que bendijo Benedicto XVI en 2006 dice 1.5 millones. Durante 50 años afirmaron al mundo la muerte de 4 millones de personas en Auschwitz y en un ¡zas! la bajan a 1,5 millones?
Disminuyó oficialmente la cifra en 2,5 millones pero siguen manteniendo el número de 6 millones ¿Es que no aprendieron aritmética?
Bien, la cifra empezó con 9 millones según la película documental Night and Fog, que fue proyectada a miles de estudiantes en todo el mundo.
La oficina francesa para los crímenes de guerra habla de 8 millones de gaseados en 1945. La misma fuente baja más tarde a 7 millones
6 millones es la cifra del libro Auschwitz del Dr. Miklos Nyiszli, cuyo libro y estadía en el campo se mostraron luego falsos.
5 millones es la cifra declarada por el único confeso del Holocausto, el comandante de Auschwitz, Rudolf Höss. Lo curioso es que, siendo el comandante de Auschwitz, confesó que sólo en su campo murieron 3 millones de judíos cuando los mismos judíos conceden hoy, oficialmente, que murieron 1,5 millones
En Harvest for Hate(Schocken Books, Leon Poliakov y Reinhold Niebuhr) la cifra baja a 2 millones.
En 1995 el presidente Lech Walesa(Polaco), de acuerdo a estudios dirigidos por el mismísimo Museo de Auschwitz, baja el número a 1,5 millones que es la cifra oficial hasta el día de hoy.
Jean Claude Pressac, autor de Auschwitz: Technique and Operation of Gas Chamber, escribirá luego The crematoria of Auschwitz, y posteriormente, editará el último libro en la versión alemana. La cifra bajará respectivamente de 1 millón, a 0,8 millones y finalmente a 0,6 millones.
6) Por las innumerables contradicciones y hechos desmentidos
Ya hablamos de las cifras cambiantes en el punto anterior. Sigamos.
En 1996 Robert van Jan y Deborah Dwork concedieron, en su libro Auschwitz, que el crematorio I de Auschwitz era sólo un símbolo de lo que en realidad sucedía en el crematorio II, Auschwitz-Birkenau.
Simón Wiesenthal declaró que en Alemania no existió nunca ningún campo de exterminio . Sin embargo, los aliados hicieron desfilar, inmediatamente concluida la guerra, a decenas de miles de soldados por el campo de Dachau (Baviera, Alemania) explicándoles que allí se habían exterminado a millones de judíos.
Durante años se mostró en las películas de Hollywood el ingreso de gas en las cámaras a través de duchas, cuando, aun si se hubiera utilizado el famoso Zyklon- B, no era ésa la forma de administrarlo.
Si usted visita el campo de Auschwitz, como lo hizo Marcos Ghío (3), se preguntará: ¿por qué construir vistosas barracas de material, de 30cm de espesor, con ventanas y estufas si estaban destinadas al corto tránsito de las víctimas?
Dentro de una de estas barracas una guía del campo comentaba, sobre una gigantografía donde se veían decenas de judíos espantados, que la foto tomaba el instante mismo en que eran conducidos a las duchas. Marcos Ghío le preguntó por qué, si iban a las duchas, lo hacían vestidos y con maletas en las manos. La guía contestó: Porque iban engañados a lo que Ghío replicó: Si iban engañados, ¿por qué las caras de terror?
La ausencia de sublevaciones es sugestiva. Van a matarlo y ¿no va usted a oponer ninguna resistencia? Se subleva una cárcel por motivos tan nimios como una requisa, se amotina un barco porque hace meses que no tocan tierra, se incendian trenes en el cono urbano porque no llegan a tiempo ¿y no se sublevan 12.000 personas juntas cuando son conducidas a una muerte segura todos los días? Se trataba de indefensos y pacíficos judíos . No se mostraron así menos de un año después de ser liberados: en Palestina, formando las milicias clandestinas y el futuro ejército israelí, expulsaron a 700.000 árabes y nada menos que al ejército británico.
¿Por qué matar judíos cuando más trabajadores se necesitaban?
Al final de la guerra cada alemán hacía falta en el frente, sobre todo en el del este. Goebbels había llamado a la guerra total. Si los alemanes combaten ¿quién produce? Los prisioneros de guerra. Matarlos sería lo mismo que pedirle a un patricio romano que asesine a los esclavos que labran sus tierras. Por el contrario, había que mantenerlos productivos a toda costa. Si la decisión final era matarlos, bien podrían haberse hecho al finalizar la guerra, no antes. ¿No es sugestivo que el complejo de Auschwitz incluyera dos fábricas de armamento de las SS? O que las empresas alemanas paguen hasta el día de hoy indemnizaciones por el trabajo forzado de judíos en sus fábricas? ¿Por qué los judíos que trabajaban para Mercedes-Benz, AFA, IG-Farben o BMW no eran conducidos a los campos de exterminio?
7) Los sucesivos fraudes a través de la historia
Comenzando por el del español Eric Marcó (4), presidente de las víctimas españolas en Mauthausen, quien fabulara haber estado prisionero en dos campos de concentración alemanes y que, luego de una investigación periodística, tuvo que reconocer la falsedad de lo dicho ante toda la gente que había estado engañando durante varias décadas.
También los casos del austríaco Conny Hans Meyer o del suizo Benjamin Wilkomirski (5), quien escribió un importante best seller en el que se manifestaba a sí mismo como judío y afirmaba que de niño había estado en los campos de Majdanek y Auschwitz pero que luego, tras una nueva investigación periodística, se descubrió que no se llamaba así, sino que su verdadero nombre era Bruno Dösseker, que no era judío y que los únicos campos de concentración que había visto habían sido en el cine.
La cantidad de fotos descubiertas y/o reconocidas luego como trucadas. La exposición de las cámaras de gas como originales y luego confesadas como reconstruidas. La primigenia aseveración de que en todos los campos de concentración se eliminaban judíos y luego que lo fueron solamente en los de Polonia.
Las imágenes de pilas de cadáveres mostradas en los primeros films después de la guerra que se demostraron después corresponder a víctimas de Dresden y los campos de Stalin. Haga la prueba: ponga en Google Imágenes Victimas de Dresden, luego ponga una pila de cadáveres de judíos de Auschwitz y juegue a encontrar las 7 diferencias. Va a perder: no hay ninguna.
El lnstitut für Zeitgeschichte (Instituto de Historia Contemporánea) de Munich, siempre en vanguardia del llamado "resistencialismo" alemán y plagado de hebreos en sus cargos de dirección, se vio obligado a comunicar a la prensa que:
"Las cámaras de gas de Dachau no fueron nunca terminadas ni puestas en acción. Las exterminaciones masivas de judíos empezaron en 1941-1942, en algunos lugares de Polonia, pero, en ningún caso, en territorio alemán".
El diario de Ana Frank
Denunciado por apócrifo ya en 1959 por el profesor universitario Stielau, quien fue expulsado de su cátedra pese a que la policía holandesa afirmara en la investigación que el libro había recibido retoques. En 1980, la Oficina de Investigación Criminal Federal (BKA) de Alemania, en el juicio contra Ernst Römer, quien denunció el diario como falso, sentenció que el manuscrito había sido alterado al menos en parte después de 1951. ¿Cómo lo hicieron?
Se descubrió que fue escrito parcialmente con birome. El diario va desde el 12 de junio de 1942 al 4 de agosto de 1944. La introducción comercial de la birome data de 1951
El último fraude del que tengo conocimiento es la memoria autobiográfica de Misha Defonseca que pueden encontrar en el Boston Globe, CNN y hasta en Wikipedia. (6) Escapó de un campo de concentración y fue, como Rómulo y Remo, alimentada por lobos
por Malcolm X (pseudónimo adoptado por el autor del texto)
Cualquiera que ose dudar de El Holocausto se convierte automáticamente en: antisemita, xenófobo, racista, intolerante, neo nazi y, desde septiembre de 2001, terrorista.
Poco importa que no comulgue con el nazismo, que odie a Bin Laden o apoye la aniquilación del pueblo palestino. Tampoco importa que sea judío: El Holocausto es un dogma. Quien lo pone en duda, aun si no lo niega, padecerá primero la conspiración del silencio, luego el menosprecio y, por último, la persecución, la cárcel o incluso la muerte.
Antes de proceder a enumerar mis sed contra debemos definir qué se entiende por El Holocausto. Se trataría de la eliminación sistemática, ordenada por el Reich alemán, de los judíos por el mero hecho de ser tales, es decir, con el objetivo de poner fin, parcial o totalmente, a su existencia colectiva.
Excluyo en esta definición, y no niego, la ejecución de judíos por otras causas justas o legítimas (actos de guerra, defensa propia, sabotaje, delitos comunes, espionaje); y casos en los cuales una o varias personas procedieron por sí mismos, o por terceros que no representaban al estado alemán, en el sentido de la definición dada.
Hecha esta aclaración procedo a enumerar mis razones:
1) Porque me cansa La Nación
(Diario Argentino)
Holocausto, Shoah, Pogrom, Genocidio, Exterminio. Me tienen seco. No hay domingo sin que La Nación no traiga alguna nota o comentario referido al más grande horror de la humanidad. Si no es la historia de un sobreviviente de Auschwitz, es la de un autor que acaba de escribir el millonésimo libro sobre el tema. También puede ser el perfil de algún demonio, muerto ya claro, o la búsqueda de la próxima presa del centro Simón Wiesenthal. Al Holocausto se lo mezcla con cualquier tema: historia, política, economía, derechos humanos, literatura, cine, teatro, música ¡y hasta cocina! Se encuentra en cualquier sección del diario, desde Economía hasta Espectáculos. Nadie, no importa sobre qué hable, puede omitir nombrar el holocausto para mantenerse vigente en los mass media. No se necesita, en cambio, la repetición ad infinitum para recordar la existencia del genocidio stalinista, el armenio, el camboyano o el chino. ¿O no es lo mismo matar mujiks(muzhik en Ruso, campesinos pobres) que judíos?
2) Porque es el único tema de la historia sobre el que está prohibido investigar si no es para confirmarlo.
Existen cerca de 10 países donde poner en duda el holocausto es un crimen que se castiga con prisión. En Alemania la pena llega hasta los 5 años. Hoy en día, hay al menos 5 investigadores que se encuentran presos en la República Federal: Horst Mahler, Germar Rudolf, Ernst Kögel, Ernst Zündel y Sylvia Stolz.
Nota para Portalnet: el único al que no pude confirmar como sentenciado a prisión fue Ernst Kögel, el resto, estuvieron todos presos.
Usted puede discutir libremente si Cristo fue o no el Hijo de Dios, si resucitó un muerto o hizo oír a los sordos, si la Virgen tuvo o no más hijos: pero jamás dudar de la existencia de El Holocausto.
La ciencia puede examinar la sábana de Turín con carbono 14 y afirmar que no es de la época que manifiesta la Iglesia, analizar si el milagro eucarístico de Lanciano corresponde o no a tejido humano, pero no está permitido investigar si habían 6.000.000 de judíos en Europa, si fue factible matarlos en un período de 4 años, o dónde se encuentran sus restos.
3) Porque El Holocausto es el negocio más grande de la historia
¿Cuántas películas, libros y documentales se produjeron sobre el holocausto en los últimos 60 años? ¿Cuántos tours se realizan por año? ¿Cuántas conferencias y seminarios? ¿Cuántos museos de la Shoah se levantaron? El negocio sólo es comparable con Disneyworld.
Agregue las reparaciones de guerra pagadas a los judíos de todo el mundo: suman decenas de miles de millones de dólares. Toda la industria del holocausto fue denunciada por un judío: Norman Finkelstein (1) en su libro The holocaust industry Reflections on the explotation of the Jewish Suffering.
¿Ha visto usted un negocio similar realizado con las víctimas de la guerra civil española, los palestinos o cualquier otra masacre en gran escala del siglo 20?
4) Por la cantidad de disparates contados y su súbita desaparición
Los jabones y aceites hechos con judíos, afirmación tan falaz, como que el jabón se fabrica a base de grasa y por las fotografías de los desnutridos judíos mucha grasa no les quedaba.
Hacían lámparas con la piel. Un simple principio de oferta y demanda lo niega ¿Qué alemán, por mal gusto que tuviese, compraría una lámpara de piel humana? ¿Si no los compran, para qué fabricarlos?
Más no fuera por diversión de un guardia: ¿se tiene idea del trabajo que es despellejar un cuerpo humano? Y siguiendo el razonamiento del estado de salud de los prisioneros: ¿que clase de piel se obtendría de esos famélicos cuerpos?
En el propio museo de Auschwitz, curiosamente, no hay mención alguna al respecto de estos cuentos, y nadie serio los repite hoy día.
Si el holocausto existió: ¿no es ya suficientemente espantoso como para sazonarlo con mentiras?
5) Porque la cifra oficial de los muertos en los campos de concentración decrece periódicamente desde 1945
La placa que bendijera Juan Pablo II en 1979 (recomiendo leer Carta de León Degrelle al Papa (2) ostentaba la cifra de 4 millones. La que bendijo Benedicto XVI en 2006 dice 1.5 millones. Durante 50 años afirmaron al mundo la muerte de 4 millones de personas en Auschwitz y en un ¡zas! la bajan a 1,5 millones?
Disminuyó oficialmente la cifra en 2,5 millones pero siguen manteniendo el número de 6 millones ¿Es que no aprendieron aritmética?
Bien, la cifra empezó con 9 millones según la película documental Night and Fog, que fue proyectada a miles de estudiantes en todo el mundo.
La oficina francesa para los crímenes de guerra habla de 8 millones de gaseados en 1945. La misma fuente baja más tarde a 7 millones
6 millones es la cifra del libro Auschwitz del Dr. Miklos Nyiszli, cuyo libro y estadía en el campo se mostraron luego falsos.
5 millones es la cifra declarada por el único confeso del Holocausto, el comandante de Auschwitz, Rudolf Höss. Lo curioso es que, siendo el comandante de Auschwitz, confesó que sólo en su campo murieron 3 millones de judíos cuando los mismos judíos conceden hoy, oficialmente, que murieron 1,5 millones
En Harvest for Hate(Schocken Books, Leon Poliakov y Reinhold Niebuhr) la cifra baja a 2 millones.
En 1995 el presidente Lech Walesa(Polaco), de acuerdo a estudios dirigidos por el mismísimo Museo de Auschwitz, baja el número a 1,5 millones que es la cifra oficial hasta el día de hoy.
Jean Claude Pressac, autor de Auschwitz: Technique and Operation of Gas Chamber, escribirá luego The crematoria of Auschwitz, y posteriormente, editará el último libro en la versión alemana. La cifra bajará respectivamente de 1 millón, a 0,8 millones y finalmente a 0,6 millones.
6) Por las innumerables contradicciones y hechos desmentidos
Ya hablamos de las cifras cambiantes en el punto anterior. Sigamos.
En 1996 Robert van Jan y Deborah Dwork concedieron, en su libro Auschwitz, que el crematorio I de Auschwitz era sólo un símbolo de lo que en realidad sucedía en el crematorio II, Auschwitz-Birkenau.
Simón Wiesenthal declaró que en Alemania no existió nunca ningún campo de exterminio . Sin embargo, los aliados hicieron desfilar, inmediatamente concluida la guerra, a decenas de miles de soldados por el campo de Dachau (Baviera, Alemania) explicándoles que allí se habían exterminado a millones de judíos.
Durante años se mostró en las películas de Hollywood el ingreso de gas en las cámaras a través de duchas, cuando, aun si se hubiera utilizado el famoso Zyklon- B, no era ésa la forma de administrarlo.
Si usted visita el campo de Auschwitz, como lo hizo Marcos Ghío (3), se preguntará: ¿por qué construir vistosas barracas de material, de 30cm de espesor, con ventanas y estufas si estaban destinadas al corto tránsito de las víctimas?
Dentro de una de estas barracas una guía del campo comentaba, sobre una gigantografía donde se veían decenas de judíos espantados, que la foto tomaba el instante mismo en que eran conducidos a las duchas. Marcos Ghío le preguntó por qué, si iban a las duchas, lo hacían vestidos y con maletas en las manos. La guía contestó: Porque iban engañados a lo que Ghío replicó: Si iban engañados, ¿por qué las caras de terror?
La ausencia de sublevaciones es sugestiva. Van a matarlo y ¿no va usted a oponer ninguna resistencia? Se subleva una cárcel por motivos tan nimios como una requisa, se amotina un barco porque hace meses que no tocan tierra, se incendian trenes en el cono urbano porque no llegan a tiempo ¿y no se sublevan 12.000 personas juntas cuando son conducidas a una muerte segura todos los días? Se trataba de indefensos y pacíficos judíos . No se mostraron así menos de un año después de ser liberados: en Palestina, formando las milicias clandestinas y el futuro ejército israelí, expulsaron a 700.000 árabes y nada menos que al ejército británico.
¿Por qué matar judíos cuando más trabajadores se necesitaban?
Al final de la guerra cada alemán hacía falta en el frente, sobre todo en el del este. Goebbels había llamado a la guerra total. Si los alemanes combaten ¿quién produce? Los prisioneros de guerra. Matarlos sería lo mismo que pedirle a un patricio romano que asesine a los esclavos que labran sus tierras. Por el contrario, había que mantenerlos productivos a toda costa. Si la decisión final era matarlos, bien podrían haberse hecho al finalizar la guerra, no antes. ¿No es sugestivo que el complejo de Auschwitz incluyera dos fábricas de armamento de las SS? O que las empresas alemanas paguen hasta el día de hoy indemnizaciones por el trabajo forzado de judíos en sus fábricas? ¿Por qué los judíos que trabajaban para Mercedes-Benz, AFA, IG-Farben o BMW no eran conducidos a los campos de exterminio?
7) Los sucesivos fraudes a través de la historia
Comenzando por el del español Eric Marcó (4), presidente de las víctimas españolas en Mauthausen, quien fabulara haber estado prisionero en dos campos de concentración alemanes y que, luego de una investigación periodística, tuvo que reconocer la falsedad de lo dicho ante toda la gente que había estado engañando durante varias décadas.
También los casos del austríaco Conny Hans Meyer o del suizo Benjamin Wilkomirski (5), quien escribió un importante best seller en el que se manifestaba a sí mismo como judío y afirmaba que de niño había estado en los campos de Majdanek y Auschwitz pero que luego, tras una nueva investigación periodística, se descubrió que no se llamaba así, sino que su verdadero nombre era Bruno Dösseker, que no era judío y que los únicos campos de concentración que había visto habían sido en el cine.
La cantidad de fotos descubiertas y/o reconocidas luego como trucadas. La exposición de las cámaras de gas como originales y luego confesadas como reconstruidas. La primigenia aseveración de que en todos los campos de concentración se eliminaban judíos y luego que lo fueron solamente en los de Polonia.
Las imágenes de pilas de cadáveres mostradas en los primeros films después de la guerra que se demostraron después corresponder a víctimas de Dresden y los campos de Stalin. Haga la prueba: ponga en Google Imágenes Victimas de Dresden, luego ponga una pila de cadáveres de judíos de Auschwitz y juegue a encontrar las 7 diferencias. Va a perder: no hay ninguna.
El lnstitut für Zeitgeschichte (Instituto de Historia Contemporánea) de Munich, siempre en vanguardia del llamado "resistencialismo" alemán y plagado de hebreos en sus cargos de dirección, se vio obligado a comunicar a la prensa que:
"Las cámaras de gas de Dachau no fueron nunca terminadas ni puestas en acción. Las exterminaciones masivas de judíos empezaron en 1941-1942, en algunos lugares de Polonia, pero, en ningún caso, en territorio alemán".
El diario de Ana Frank
Denunciado por apócrifo ya en 1959 por el profesor universitario Stielau, quien fue expulsado de su cátedra pese a que la policía holandesa afirmara en la investigación que el libro había recibido retoques. En 1980, la Oficina de Investigación Criminal Federal (BKA) de Alemania, en el juicio contra Ernst Römer, quien denunció el diario como falso, sentenció que el manuscrito había sido alterado al menos en parte después de 1951. ¿Cómo lo hicieron?
Se descubrió que fue escrito parcialmente con birome. El diario va desde el 12 de junio de 1942 al 4 de agosto de 1944. La introducción comercial de la birome data de 1951
El último fraude del que tengo conocimiento es la memoria autobiográfica de Misha Defonseca que pueden encontrar en el Boston Globe, CNN y hasta en Wikipedia. (6) Escapó de un campo de concentración y fue, como Rómulo y Remo, alimentada por lobos
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