Es un tema que muchos hemos vivido ¿Que hacer para mantener la llamita encendida y que no se apague el calefon? Y que ojalá siempre sea una hoguera...
"Si pasai los tres meses estay listo" ¿Cuantas veces no hemos escuchado esta frase?
Pero al fin y al cabo, algo de verdad hay... "Durante los primeros cien días de relación la pareja vive en un climax constante. No pueden quitarse ni los ojos ni las manos de encima". Lo que termina en el ring de cuatro perillas. Si los encuentros amorosos andan bien, todo es miel sobre hojuelas, da lo mismo saber si compartes gustos o actividades, a parte de la cama. Por lo que detalles o comportamientos raros, pueden pasar despercibidos, pero ¿qué sucede cuando no todo sea pasión?
"Una investigación realizada por la Escuela de Medicina Albert Einstein, en Nueva York, estudió cómo reaccionaba el cerebro de un grupo de recién enamorados, hombres y mujeres, cuando se les mostraba una foto de su persona amada. ¿El resultado? Una intensa activación del circuito del placer, incendiado por dosis extraordinarias de hormonas que explicarían las respuestas típicas del enamoramiento. Liberación de dopamina, hormona responsable de la sensación de placer; testosterona y estrógenos, que aumentan la libido; norepirefrina, causante del estado de insomnio, la pérdida de apetito, ansiedad y taquicardia; y vasopresina, que se activa durante el contacto sexual. A la vez que los niveles de serotonina, un neurotrasmisor con efecto calmante, caen en picada durante los primeros 100 días y se produce una especie de apagón en la corteza pre frontal, una de las áreas encargadas del sentido común y de la capacidad para discernir entre conveniente e inconveniente. Esto explicaría porqué perdemos los estribos y nos dejamos llevar por el placer..."
Pero, al pasar los cien primeros días comienza a entrar la razón y el juicio. Y los detalles que en su momento pasaron piola, ya no son tan así y comienzan a molestar. Como el darse cuenta que no hay mucho en común salvo el catre, y notamos que se necesita algo más para continuar. O en otras circunstancias, puede suceder lo opuesto... y comienzas a sentir la necesidad de continuar y pensar en algo más... de ser este último caso, se pasa a la intimidad.
Ojo, claramente 100 días no es nada para mensar en el amorsh, pero se gestará la confianza, los sentimientos y ya no solo será algo de piel y revolcones Sería genial que todo fuera pasión, convivencia y amorsh...
Pero para ello, es bueno tener en consideración algunos consejillos. Así ayudaremos, para que el fuego de los primeros cien días siga vivo:
* No caer en el desaliño, ni el desgano, ni la ordinariez tanto propios como en el trato hacia nuestra compañera.
* Mantener los gestos vehementes e impulsivos de los primeros cien cías.
* Crear el ambiente adecuado al momento de tener sexo con detalles, bellas palabras y un trato exquisito.
* Hacer que nuestra pareja se sienta segura y sentirnos seguros con ella.
* Estar siempre predispuestos a pasarlo bien, para divertirnos y reírnos.
* Sorprender, sorprender, ¡y sorprender!
* Animarse al lenguaje hot. Hay quienes prefieren palabras más fuertes y quienes, más cariñosas. Puedes decirlas en la cama, mandarle un mensajito de texto o por teléfono. ¡Hoy contamos con tantísimos medios!
* Comunicar los deseos y preocuparse por averiguar los de nuestra pareja.
* Estar siempre dispuesto a experimentar...
¿Que te parecen los consejillos? ¿Crees que son suficientes? ¿Agregarías algun otro?
Fuente Sexlecciones
"Si pasai los tres meses estay listo" ¿Cuantas veces no hemos escuchado esta frase?
Pero al fin y al cabo, algo de verdad hay... "Durante los primeros cien días de relación la pareja vive en un climax constante. No pueden quitarse ni los ojos ni las manos de encima". Lo que termina en el ring de cuatro perillas. Si los encuentros amorosos andan bien, todo es miel sobre hojuelas, da lo mismo saber si compartes gustos o actividades, a parte de la cama. Por lo que detalles o comportamientos raros, pueden pasar despercibidos, pero ¿qué sucede cuando no todo sea pasión?
"Una investigación realizada por la Escuela de Medicina Albert Einstein, en Nueva York, estudió cómo reaccionaba el cerebro de un grupo de recién enamorados, hombres y mujeres, cuando se les mostraba una foto de su persona amada. ¿El resultado? Una intensa activación del circuito del placer, incendiado por dosis extraordinarias de hormonas que explicarían las respuestas típicas del enamoramiento. Liberación de dopamina, hormona responsable de la sensación de placer; testosterona y estrógenos, que aumentan la libido; norepirefrina, causante del estado de insomnio, la pérdida de apetito, ansiedad y taquicardia; y vasopresina, que se activa durante el contacto sexual. A la vez que los niveles de serotonina, un neurotrasmisor con efecto calmante, caen en picada durante los primeros 100 días y se produce una especie de apagón en la corteza pre frontal, una de las áreas encargadas del sentido común y de la capacidad para discernir entre conveniente e inconveniente. Esto explicaría porqué perdemos los estribos y nos dejamos llevar por el placer..."
Pero, al pasar los cien primeros días comienza a entrar la razón y el juicio. Y los detalles que en su momento pasaron piola, ya no son tan así y comienzan a molestar. Como el darse cuenta que no hay mucho en común salvo el catre, y notamos que se necesita algo más para continuar. O en otras circunstancias, puede suceder lo opuesto... y comienzas a sentir la necesidad de continuar y pensar en algo más... de ser este último caso, se pasa a la intimidad.
Ojo, claramente 100 días no es nada para mensar en el amorsh, pero se gestará la confianza, los sentimientos y ya no solo será algo de piel y revolcones Sería genial que todo fuera pasión, convivencia y amorsh...
Pero para ello, es bueno tener en consideración algunos consejillos. Así ayudaremos, para que el fuego de los primeros cien días siga vivo:
* No caer en el desaliño, ni el desgano, ni la ordinariez tanto propios como en el trato hacia nuestra compañera.
* Mantener los gestos vehementes e impulsivos de los primeros cien cías.
* Crear el ambiente adecuado al momento de tener sexo con detalles, bellas palabras y un trato exquisito.
* Hacer que nuestra pareja se sienta segura y sentirnos seguros con ella.
* Estar siempre predispuestos a pasarlo bien, para divertirnos y reírnos.
* Sorprender, sorprender, ¡y sorprender!
* Animarse al lenguaje hot. Hay quienes prefieren palabras más fuertes y quienes, más cariñosas. Puedes decirlas en la cama, mandarle un mensajito de texto o por teléfono. ¡Hoy contamos con tantísimos medios!
* Comunicar los deseos y preocuparse por averiguar los de nuestra pareja.
* Estar siempre dispuesto a experimentar...
¿Que te parecen los consejillos? ¿Crees que son suficientes? ¿Agregarías algun otro?
Fuente Sexlecciones



