Cuando cumplí los 28 años empecé con una depresión, pensé que no era nada de otro mundo (a los 18-19 me dio por primera vez)...lamentablemente me equivoqué. Términe igual que tú, crisis de pánico. Era lo mismo que todos comentan, la sensación culiada que te vas a morir, te falta el aire, el corazón latiendo a mil, sudoración...no puedes hacer nada en esas condiciones. Yo trabajaba en una mina (Andina) y el ambiente era pésimo para mí. Imagínate levantarte todos los putos días a las 5 de la mañana para tomar un bus y encerrarse en un hoyo de 7 kms al interior de un cerro, con piedras por todos lados. Arriba piedras, abajo piedras, las paredes de piedra...pal pico.
Hubo un día que no aguanté más y terminé en la clínica del nivel 16 (los que cachan el interior de la mina andina cachan de que les hablo)...lo siguiente que me acuerdo es que estaba en mi casa en Valparaíso y durante 1 mes no tengo muchos recuerdos...es como si me hubieran apagado la tele y la prendían de vez en cuando. No salía a la calle y estaba con Fluoxetina más Ravotril de 5, 3 veces al día. Más unas pastillas para dormir y unas que se ponían bajo la lengua en caso de necesidad. Aparte la visita al siquiatra 2 veces a la semana al principio.
Luego de ese mes comencé a salir de nuevo, acompañado eso sí. Y me daba una angustía re weona de ver mucha gente. Trataba de tomar micros y si iba mucha gente...no podía ni andar un par de cuadras en la micro y me bajaba. Así pasé el segundo mes...tratando de armar de nuevo una vida normal.
El tercer mes fué como de decisión, ya que decidí que no podía vivir con las pastillas, andando como zombi. Así que por las mías bajé las dosis de Ravotril y deje de tomar las pastillas para dormir...los horarios se fueron a la mierda, pero de a poco comencé a volver a ser yo. Las visitas con el siquiatra habían bajado a 1 cada 15 días y estaba en control constante con sicólogo que me hablaba puras weás.
El cuarto mes volví a la pega en la mina, pero no duré ni dos semanas y me fuí a la mierda. Así que renuncié a la pega y me devolví a Valpo...me costó volver a trabajar normalmente, pero aqui estamos...han pasado varios años ya de esto (tengo 36) y sé que esto me va a acompañar toda la vida, es una enfermedad weona que hay que aprender a convivir con ella. La depresión es una cagá que no se la doy a nadie...es como una cuerda que te aprieta desde el cuello y te mantiene pegado a donde estás...hundiéndote en un hoyo negro que nadie (ni siquiera tú mismo) puede entender el por qué ni el como salir.
Sin embargo, también puede ser una oportunidad de conocerte, de crecer y dejar de hacerte daño en weás que te pasan...como a mí. Ahí aprendí que la plata no lo es todo, que tratar de ser el mejor en todo te puede dejar herido de muerte, que la vida tiene cosas simples que jamás había disfrutado...como ver a mi hijo, como ver el amanecer...son weás para la mayoría re tontas, pero que para mí empezaron a tener un color diferente.
Actualmente creo que lo tengo controlado, no me ha dado una crisis en unos dos o tres años...ojalá no vuelvan. Lamentablemente los síntomas depresivos a veces vuelven, pero ya son menos y no por tanto tiempo. Si una semana cacho que estoy medio depre trato de salir en bicicleta al cerro, caminar por la playa, estar con mi mujer. Son cosas re simples, que a mí me sirven.
Los remedios los abandoné por completo, aún queda una caja de Ravotril sin abrir que ya venció. Pero la tengo como un símbolo, como una wea que miro y digo "nunca más voy a tomar de esa wea".
Otra cosa positiva que me pasó fue el conocer una veta nueva, que es "autoconocimiento" y con esto no me refiero a esas weás de reikio o yoga...si no que saber lo que me hace mal y hacerle el quite. Total el mundo va a seguir dando vueltas independiente que entregue un informe o no. Algunos piensan que es de relajado...pero al contrario, es como una defensa constante que apenas ve un poco de stress o algo que me afecte lo mando a la cresta. Prefiero pasar por flojo y desinteresado antes que volver a vivir esa oscura etapa.
En conclusión, compipa, la wea se puede salir adelante. Es dificil, vas a pensar que nadie te entiende o te puede ayudar...y en cierta medida es así, dado que esta enfermedad es tuya y sólo tú sabes como te afecta. Pero se puede...y no pienses que eres un weón penca por padecerla. Yo soy Ingeniero y tengo mi propia empresa ahora, este año vendí cerca de 2 mil millones en obras y padezco esta caga, y el gerente de operaciones de la tercera empresa constructora más grande de Chile también la tiene y vive con ella. Y si no fuera pr que lo conozco y es mi amigo, jamás alguien pensaría que ese weón tan relajado y seco para los números es un weón que ha trató cuando joven de suicidarse dos veces y que viviía empepado.
Pónele weón, pónele bueno. Y descúbrete, de que se puede, se puede.
Slds,