Hola Gente ,
Requiero un consejo: resulta que hace tres años sufrí de bulling laboral. Estuve al borde del suicidio y producto de mi depresión, tuve que cerrar mis redes sociales con la esperanza de que volvería cuando me sintiera mejor.
Aunque siempre he sido tranquilo, antes era mucho más alegre. Salía, tenía amigos, tenía bastantes likes y comentarios. Pienso que justamente mi felicidad fue lo que molestaba a los que hicieron mi vida imposible. Lo peor de todo es que perdí mi identidad, ya no sé quién soy. Igual debo admitir que me estoy conteniendo de contar las cosas tal como las siento, en mi interior hay desesperación, unas ganas enormes de gritar y perder la cordura.
Tuve que madurar a la fuerza, sacrificando mi espontaneidad y aislándome. Ahora se me hace muy difícil hablar con alguien, comienzo a temblar y mi voz sale entrecortada. Incluso escribir de esto me supone un gran esfuerzo aunque quiero salir adelante. Ya perdoné a los que me dañaron. Ahora supongo que tengo que hacer lo que todos hacen, subir fotos con amigos en paseos, comiendo, hacer chistes.
Quizás más que consejo, lo que necesito es desahogarme. Comprobarme a mí mismo que existo, saber que alguien es capaz de leer mis más íntimos pensamientos en vez de guardarlos y envenenarme siempre sin ayuda de mi familia que no poseo o de un amigo capaz de comprenderme.
Si fuiste capaz de leer hasta este punto, te agradezco mucho.
Requiero un consejo: resulta que hace tres años sufrí de bulling laboral. Estuve al borde del suicidio y producto de mi depresión, tuve que cerrar mis redes sociales con la esperanza de que volvería cuando me sintiera mejor.
Aunque siempre he sido tranquilo, antes era mucho más alegre. Salía, tenía amigos, tenía bastantes likes y comentarios. Pienso que justamente mi felicidad fue lo que molestaba a los que hicieron mi vida imposible. Lo peor de todo es que perdí mi identidad, ya no sé quién soy. Igual debo admitir que me estoy conteniendo de contar las cosas tal como las siento, en mi interior hay desesperación, unas ganas enormes de gritar y perder la cordura.
Tuve que madurar a la fuerza, sacrificando mi espontaneidad y aislándome. Ahora se me hace muy difícil hablar con alguien, comienzo a temblar y mi voz sale entrecortada. Incluso escribir de esto me supone un gran esfuerzo aunque quiero salir adelante. Ya perdoné a los que me dañaron. Ahora supongo que tengo que hacer lo que todos hacen, subir fotos con amigos en paseos, comiendo, hacer chistes.
Quizás más que consejo, lo que necesito es desahogarme. Comprobarme a mí mismo que existo, saber que alguien es capaz de leer mis más íntimos pensamientos en vez de guardarlos y envenenarme siempre sin ayuda de mi familia que no poseo o de un amigo capaz de comprenderme.
Si fuiste capaz de leer hasta este punto, te agradezco mucho.