Ante un acontecimiento de importancia mundial es habitual que surjan múltiples teorías, algunas de las cuales son derechamente conspirativas y otras tienen relación con supuestas predicciones atribuidas no sólo a personas, sino que también a libros, películas e incluso series (“¡Los Simpson lo hicieron otra vez!”)
En esta ocasión, la protagonista es una cita bíblica, que estuvo entre las mayores búsquedas de Google Trends de las últimas 24 horas. Se trata del capítulo 26 de Isaías, versículo 20 (Isaías 26,20).
¿Qué dice esta cita y por qué los internautas están buscándola y compartiéndola en sus redes sociales? Aquí en BioBioChile te lo contamos.
Isaías 26,20
Vamos por parte. Lo primero es saber qué dice este profeta bíblico que muchos están compartiendo:
“Pueblo mío, entra en tus cámaras y cierra tu puerta tras de ti, escóndete un instante hasta que pase la cólera”.
Y en el siguiente versículo agrega: “Porque Yahvé sale de su morada dispuesto a castigar la culpa de todos los habitantes del país: la tierra descubrirá su sangre y ya no ocultará a sus muertos”.
¿Te suena conocido?
Las reacciones en redes sociales
Muchos internautas han atribuido estas palabras a la situación que se vive actualmente con el coronavirus y la necesidad de quedarse encerrados en sus viviendas para evitar el contagio.
Además, el Covid-19 ha dejado hasta ahora miles de muertos a nivel mundial y las cifras no dejan de aumentar.
¿Y por qué Isaías 26,20? Lo usuarios de redes sociales atribuyeron la cita a la fecha de ayer, jueves 26, del año 2020. Y argumentaron que la fecha plasmada en la cita bíblica coincidía con los acontecimientos que están ocurriendo actualmente.
En BBCL nos preguntamos si vieron el versículo anterior (Is 26,19) en que los muertos se levantaban de sus tumbas….porque no recordamos que eso haya pasado ningún día 26 de 2019…
¿Castigo divino?
Mario Mendoza, quien se tituló en la Facultad de Teología de Lugano en Suiza, explicó a BioBioChile que “las profecías hay que mirarlas siempre primero en el contexto histórico bíblico, que es la primera lectura que salta a la vista, en este caso sería más un paralelismo algo forzado”, ya que nos toca “quedarnos en casa frente a esta pandemia”, pero precisó que atribuir la situación a la ira de Dios, “estaría lejos de ser una opinión de sana doctrina”.
Mendoza aclaró que se trata de un tema difícil de simplificar, ya que se corre el riesgo de generar confusión, no obstante, detalló que también se debe tener en cuenta -desde el punto de vista espiritual- que Dios quiso revelarse a la humanidad por medio de sus profetas y que su palabra se actualiza en nuestra vida concreta, por lo que no se deben despreciar los libros proféticos, sino aprender a leerlos “con esperanza de conversión”, porque esa era la misión de los profetas, llamar a la conversión al pueblo de Israel.
En concreto: No se puede atribuir la profecía de Isaías a la pandemia, pero sí se puede tener en cuenta que Isaías nos llama a entrar en nosotros, a mirar nuestro corazón, “donde Dios quiere ocupar su lugar si nosotros en nuestra libertad se lo permitimos”.
En cuanto a considerar la pandemia un castigo divino, nuestro experto afirma que ante una situación como esta es natural que la gente se pregunte ¿por qué está ocurriendo esto? y así como generalmente se responsabiliza a quien tiene autoridad, ante una pandemia hay quienes apuntan a Dios buscando respuestas.
Añade que a pesar de que la Biblia nos muestra páginas que podrían hacer mención a un evento generado por Dios, casi apocalíptico -como ha sido indicado por algunos cibernautas el coronavirus- es cosa de ver los datos de cómo surgió el brote del virus, para determinar que la responsabilidad estuvo en algunas personas al alimentarse de ciertos animales. Y respecto a su expansión, hay responsabilidades claramente más humanas que divinas.
En ese contexto, sostiene que “atribuir a Dios una responsabilidad directa, como que Dios se enojó, sería incorrecto”.
“Creo que se le puede atribuir más a la irresponsabilidad de la gente, que no quiso obedecer ante un peligro (…) a las autoridades que tomaron malas decisiones y a quienes no respetaron la cuarentena”, enfatizó.
“Dios es Padre y nos ama, y a través de Jesucristo, quien dando su vida nos amó hasta el extremo, nos llama a amarnos entre nosotros, hoy tenemos una gran oportunidad de hacerlo”, puntualizó.