$ 150.000.000 cuesta la libertad de un violador de niños.
Lo de Campillay es bien diferente a lo de Ibañez, pero veo que no logras dimensionarlo.
Creo que no logras dimensionar debido a tu sesgo ideológico, que un diputado puede acusarte de cualquier cosa y tiene un fuero para que tú no puedas llevarlo a la justicia, eso se llama privilegio, esos privilegios que los zurridos tanto critican pero no sueltan. Sabías que Gaspar Rivas, a que no es de mi admiración, renunció voluntariamente a su fuero cuando Luksic lo demandó, para afrontarlo como cualquier ciudadano común.
Lo de Cordero es una doctora que duda de un diagnóstico, no es una acusación como lo de Ibáñez. Aún así no creo que logres dimensionarlo.
