Me sorprende que, antes de asumir como presidente, el Kakas ya se haya desdicho (directa o indirectamente) de varias promesas de campaña y que lo sigan defendiendo. Yo estaría emputado mal, me sentiría estafado, si en la campaña me dice que se va a bajar el sueldo a la mitad, que va a expulsar a los migrantes irregulares en un año cueste lo que cueste, que va a declarar la guerra al crimen organizado y luego de ganar las elecciones, en menos de 3 meses se haya desdicho de lo que prometió.
Al menos, como quedé con cola, no me siento estafado, siempre supe que el Kakas era un mentirosillo que prometía cosas que eran imposibles de cumplir, pero me imagino la sensación de las personas que, sin entender mucho, le creen el cuento y ahora ven como van apareciendo las mentiras de a poco.