Viendo un artículo, el doctor Dr. Hans Heinrich Reckeweg habla sobre el tema, qué tan cierto será esto?? Igual es de hace tiempo el artículo, pero me dió para pensar. No pondré todo para que se den el tiempo de leer y opinar el artículo completo 
[h=3]El autor alerta sobre el perjuicio que causa la carne de cerdo a la salud[/h]
En una charla casi familiar no se pueden exponer detalladamente todos los puntos de vista de verdadera importancia. A pesar de ello, me he decidido a poner a su disposición este boletín para que algunos tengan la posibilidad de enterarse como pueden mantener o recuperar la salud observando la prohibición facultativa de consumir carne o productos del cerdo.
La población que vivía de acuerdo a las leyes del Islam permanecía sana, mientras que los vecinos se quejaban de enfermedades "propias de la civilización" según sus médicos y entendidos. Lo mismo pasa con los diversos grupos humanos que pueblan el terreno del Huns en el Himalaya (Bircher). Estas personas que no ingieren ninguna clase de carne son sanas y trabajan hasta muy avanzada edad, asombrando con su fuerza y su vigor a las numerosas expediciones que los visitan. Los habitantes del otro lado del valle, también Hunsas pero no ceñidos a las leyes islámicas en cuanto a costumbres dietéticas y de comportamiento, están plagados de las enfermedades más comunes.
Efectos de la carne de cerdo
Ya desde antes de la guerra conocía yo que la carne porcina tenía una acción sobrecargadora del mesénquima y que desencadenaba efectos tóxicos, pero no sabía cómo expresarlo. Supuse en aquel entonces que este penoso hecho sólo era válido para las preparaciones frescas tales como el plato variado de fritanga, costilla, chuleta, bola de pierna, lomo etc., pero no sabía que el jamón, la mortadela, la manteca, el tocino y los productos ahumados también ejercían un efecto nocivo para la salud.
Cometí esta equivocación debido a que el consumo de productos frescos del cerdo suele desencadenar afecciones de tipo agudo tales como apendicitis, sinusitis, colecistitis y cólicos biliares, catarros intestinales, gastroenteritis con cuadros clínicos similares al tifus y al paratifus; también eczemas agudos, forúnculos, abscesos de glándulas sudoríparas y otros muchos más. Sin embargo, al observar por muy largo tiempo a los degustadores de salchichas de todo tipo, incluso salami, que también tienen componentes porcinos, no pude observar las citadas dolencias. De allí mi error.
Luego vino otro experimento involuntario a aclararme las cosas. Los años de hambre después de la guerra, obligaron a toda la población alemana a cambiar sus costumbres dietéticas. La reforma monetaria de 1948 encontró a nuestra gente bajo el régimen del más estricto ayuno de carne porcina.
El pueblo alemán vivió prácticamente sano durante los últimos años de la guerra hasta mediados de 1950; nadie podía comer hasta saciarse. La carne de cerdo era tabú. Carnes de otro tipo eran de estricto racionamiento, así como la grasa y el azúcar, en tanto que cereales, pan y pastas podían obtenerse para llenar un poco más el plato que gracias a las papas, remolachas, zanahorias y verduras frescas por lo menos apagaba el hambre aguda de la mayoría.
Homotoxicología de la carne de cerdo
Mi consultorio, hacia 1948 atiborrado de las más diversas enfermedades crónicas y agudas, fue útil para reunir observaciones que me sirvieron de base para desarrollar la"Homotoxicología suis".
La carne de cerdo ha de considerarse como una homotoxina pesada (veneno humano) que conduce en el cuerpo a manifestaciones varias de defensa; dichas manifestaciones se presentan en forma de las más variadas enfermedades. Teniendo en cuenta los informes de investigaciones científicas que existen en la literatura mundial y analizándolos desde el punto de vista Homotoxicológico, tenemos que aceptar que numerosos componentes de la carne de cerdo actúan como homotoxinas, como factores de sobrecarga (stress factor) y como alergizantes de tal forma que la denominación sutoxina nos parece justificada.
Entre otras cosas se comprobó que la grasa animal exógena (es decir ingerida) se almacena en nuestro cuerpo como tal. Un perro, por ejemplo, que se alimenta con carnero contiene en sus depósitos lipídicos "la grasa del carnero" químicamente comprobable como se vé por las reacciones químicas del tejido graso subcutáneo, del yodo, etc. La sangre se inunda además con semejantes componentes grasos. Se forman macro-moléculas ("Cenapse" según MACHEBOEUF), que son medidas en la ultracentrífuga según su diversa velocidad de suspensión (medidas en unidades swedberg), y, resultan en parte responsables de la formación de la arterioesclerosis, calcificación de las coronarias, hipertensión, plétora, mala irrigación del tejido conectivo y de glándulas importantes.
Sustancias especialmente nocivas de la carne de cerdo
Surgió la pregunta de: ¿en qué consiste la diferencia entre la carne de cerdo y otras clases de carnes? Fue muy difícil obtener datos completos a este respecto pues la mayoría sólo se ocupaba de análisis calóricos. Sin embargo se pudo comprobar lo siguiente:
1. La carne de cerdo es marcadamente grasa, incluso la carne magra.
En el cerdo la grasa se encuentra intra-celular, mientras que en otros animales (res, carnero) está fuera de la célula, en el tejido conectivo. En una que otra res muy vieja pueden hallarse pequeñas cantidades de grasa dentro de la célula, en tanto que en el cerdo el porcentaje es bien alto.
2. La grasa siempre está asociada al colesterol.
Las macro-moléculas están cargadas de colesterol y juegan su papel en la hipertensión y en la arteriosclerosis. Se las considera factores adicionales en el infarto del miocardio y en las coronariopatías, en las afecciones circulatorias de la periferia especialmente en combinación con nicotina.
3. Peligros especiales parten de la sustancia conectiva sulfurosa. Aminoazúcares, condroitinsulfato, hexosamina, glucosamina, etc. todos tienen un carácter gelatinoso (mucopolisacáridos).
El embutido de untar, si es del bueno, si se deja untar y corre bien con el cuchillo es de cerdo o lo contiene en alto grado. De esto se comprende la exuberancia tipo Rubens de quienes comen cerdo y de sólo ellos. Todos presentan una hinchazón gelatinosa de su tejido conectivo que absorbe agua como esponja y les da el aspecto típico de rollizas llantas estilo cojinete. Estas sustancias se almacenan en fascias, cartílagos, aponeurosis, trayendo como consecuencia reumatismo, artritis, artrosis, problemas discales en columna, etc., puesto que las sustancias conectivas elásticas se tornan blandas y gelatinosas perdiendo resistencia.
4. La importancia de la hormona del crecimiento.
La carne de cerdo la contiene y ella viene a ser un factor inflamatorio culpable de edematizaciones tisulares a veces comprobadas e inexplicables.
Algunos investigadores están empezando a temer una cierta influencia sobre las acromegalias y las hipertrofias de todo tipo.
5. Efectos claramente pruriginosos de la carne de cerdo.
En base al contenido de histamina fluyente que viene a ser culpable de muchos procesos inflamatorios ya citados, tales como forúnculos, carbúnculos, apendicitis, colecistitis, flebitis, flujo blanco de las mujeres, abscesos y flemones, dermatopatías, urticarias, eczemas, neurodermitis, etc.
6. "Factores sanguíneos" sobrecargantes de mesénquima.
Se encuentran contenidos en gran cantidad en la carne de cerdo, son muy particulares y su plena identificación aún no se ha logrado. NIEPER los denomina agentes oncogénicos, ENDERLEIN los llamó endobientos, von BREHMER siphonospora polymorfa y SCHELLER parasitantes eritrocíticos invasores.
Todavía no se sabe hasta qué punto son parecidos e idénticos los unos con los otros. SPERANSKY sospechó que ellos eran los iniciadores de los peores procesos degenerativos. La carne de cerdo es en todo caso rica en tales factores formadores de esporas, los cuales últimamente han sido catalogados como mitocondrias migrantes provenientes de células inestables descompuestas por el mero contacto con lo humores del organismo que las ingiere.
7. El virus de la GRIPE PORCINA. Es un factor tóxico de gran importancia.
Según el profesor SHOPE del Instituto de Investigaciones Virales de Londres, alcanza a pasar todo el verano en los pulmones del cerdo y prácticamente se le encuentra elaborado en embutidos y salchichas. Quien coma de esta carne logra adquirirlo. Una vez en el cuerpo migra, según el Profesor LETTRE, al sitio de su pertenencia biológica, es decir, el tejido conectivo pulmonar, en donde permanece en estado de eclipse (de invisibilidad) hasta que le llegue una propicia oportunidad para su reproducción, por ejemplo, en primavera cuando hay carencia vitamínica, pobreza de sol y resfriados. Brotan entonces las epidemias de gripe viral.
Gráfico de las sutoxinas o toxinas porcinas
Principales enfermedades y fases que surgen al ingerirlas
1. Colesterol:
Macromoléculas cargadas de colesterol en la sangre. (hipertensión, arterioesclerosis, plétora). Colesterol en las paredes de células cancerosas (Roffo) (Fases de neoplasma)
2. Histamina e Imidazoles:
Sustancias pruriginosas (Urticaria, herpes, dermatitis, eczemas, etc.)
Inducen procesos inflamatorios (Forúnculos, carbúnculos, apendicitis, colangitis, colecistitis, tromboflebitis, flemones, flemon albus, etc.)
3. Hormona del crecimiento:
Activa la inflamación y el crecimiento (Adiposidad, Acromegalia, fases de neoplasma)
4. Sustancias sulfurosas:
Mucopolisacáridos de carácter gelatinosos que empantanan el mesénquima (Aminoazúcares, ácido Hialurónico, Condroitín-sulfato, Hexosamina)
Edema gelatinoso del mesénquima.
Milogelosas, Adiposidades, etc.)
Almacenamiento de sustancias gelatinosas en fascias, bandas, cartílagos, Aponeurosis.
(Reumatismo, artritis, artrosis, osteocondrosis, etc.)
5. Ácidos grasos sutóxicos: (Porcinos)
Se encuentran incluso intracelulares (Adiposidad, Hipertensión arterial, Policitemia y otros)
6. Angente Oncógeno: (NIEPER)
Endobiento (ENDERLEIN), Siphonospera polymorfa (von BREHMER)
Eritrocitos parasitados (SCHELLER). Son importantes factores indicadores del surgimiento de fases de neoplasma.
7. Virus de la gripe:
Permanece durante el verano en los pulmones del cerdo (SHOPE).
Dejo en claro que yo no consumo carne de cerdo, o a lo más una vez al año, tenía entendido que era dañino, pero por mi parte, no consumo porque no me gusta y punto. Lo dejo en su criterio...
Y aquí la información
http://www.webislam.com/articulos/27518-carne_de_cerdo_y_salud.html


[h=3]El autor alerta sobre el perjuicio que causa la carne de cerdo a la salud[/h]
En una charla casi familiar no se pueden exponer detalladamente todos los puntos de vista de verdadera importancia. A pesar de ello, me he decidido a poner a su disposición este boletín para que algunos tengan la posibilidad de enterarse como pueden mantener o recuperar la salud observando la prohibición facultativa de consumir carne o productos del cerdo.
La población que vivía de acuerdo a las leyes del Islam permanecía sana, mientras que los vecinos se quejaban de enfermedades "propias de la civilización" según sus médicos y entendidos. Lo mismo pasa con los diversos grupos humanos que pueblan el terreno del Huns en el Himalaya (Bircher). Estas personas que no ingieren ninguna clase de carne son sanas y trabajan hasta muy avanzada edad, asombrando con su fuerza y su vigor a las numerosas expediciones que los visitan. Los habitantes del otro lado del valle, también Hunsas pero no ceñidos a las leyes islámicas en cuanto a costumbres dietéticas y de comportamiento, están plagados de las enfermedades más comunes.
Efectos de la carne de cerdo
Ya desde antes de la guerra conocía yo que la carne porcina tenía una acción sobrecargadora del mesénquima y que desencadenaba efectos tóxicos, pero no sabía cómo expresarlo. Supuse en aquel entonces que este penoso hecho sólo era válido para las preparaciones frescas tales como el plato variado de fritanga, costilla, chuleta, bola de pierna, lomo etc., pero no sabía que el jamón, la mortadela, la manteca, el tocino y los productos ahumados también ejercían un efecto nocivo para la salud.
Cometí esta equivocación debido a que el consumo de productos frescos del cerdo suele desencadenar afecciones de tipo agudo tales como apendicitis, sinusitis, colecistitis y cólicos biliares, catarros intestinales, gastroenteritis con cuadros clínicos similares al tifus y al paratifus; también eczemas agudos, forúnculos, abscesos de glándulas sudoríparas y otros muchos más. Sin embargo, al observar por muy largo tiempo a los degustadores de salchichas de todo tipo, incluso salami, que también tienen componentes porcinos, no pude observar las citadas dolencias. De allí mi error.
Luego vino otro experimento involuntario a aclararme las cosas. Los años de hambre después de la guerra, obligaron a toda la población alemana a cambiar sus costumbres dietéticas. La reforma monetaria de 1948 encontró a nuestra gente bajo el régimen del más estricto ayuno de carne porcina.
El pueblo alemán vivió prácticamente sano durante los últimos años de la guerra hasta mediados de 1950; nadie podía comer hasta saciarse. La carne de cerdo era tabú. Carnes de otro tipo eran de estricto racionamiento, así como la grasa y el azúcar, en tanto que cereales, pan y pastas podían obtenerse para llenar un poco más el plato que gracias a las papas, remolachas, zanahorias y verduras frescas por lo menos apagaba el hambre aguda de la mayoría.
Homotoxicología de la carne de cerdo
Mi consultorio, hacia 1948 atiborrado de las más diversas enfermedades crónicas y agudas, fue útil para reunir observaciones que me sirvieron de base para desarrollar la"Homotoxicología suis".
La carne de cerdo ha de considerarse como una homotoxina pesada (veneno humano) que conduce en el cuerpo a manifestaciones varias de defensa; dichas manifestaciones se presentan en forma de las más variadas enfermedades. Teniendo en cuenta los informes de investigaciones científicas que existen en la literatura mundial y analizándolos desde el punto de vista Homotoxicológico, tenemos que aceptar que numerosos componentes de la carne de cerdo actúan como homotoxinas, como factores de sobrecarga (stress factor) y como alergizantes de tal forma que la denominación sutoxina nos parece justificada.
Entre otras cosas se comprobó que la grasa animal exógena (es decir ingerida) se almacena en nuestro cuerpo como tal. Un perro, por ejemplo, que se alimenta con carnero contiene en sus depósitos lipídicos "la grasa del carnero" químicamente comprobable como se vé por las reacciones químicas del tejido graso subcutáneo, del yodo, etc. La sangre se inunda además con semejantes componentes grasos. Se forman macro-moléculas ("Cenapse" según MACHEBOEUF), que son medidas en la ultracentrífuga según su diversa velocidad de suspensión (medidas en unidades swedberg), y, resultan en parte responsables de la formación de la arterioesclerosis, calcificación de las coronarias, hipertensión, plétora, mala irrigación del tejido conectivo y de glándulas importantes.
Sustancias especialmente nocivas de la carne de cerdo
Surgió la pregunta de: ¿en qué consiste la diferencia entre la carne de cerdo y otras clases de carnes? Fue muy difícil obtener datos completos a este respecto pues la mayoría sólo se ocupaba de análisis calóricos. Sin embargo se pudo comprobar lo siguiente:
1. La carne de cerdo es marcadamente grasa, incluso la carne magra.
En el cerdo la grasa se encuentra intra-celular, mientras que en otros animales (res, carnero) está fuera de la célula, en el tejido conectivo. En una que otra res muy vieja pueden hallarse pequeñas cantidades de grasa dentro de la célula, en tanto que en el cerdo el porcentaje es bien alto.
2. La grasa siempre está asociada al colesterol.
Las macro-moléculas están cargadas de colesterol y juegan su papel en la hipertensión y en la arteriosclerosis. Se las considera factores adicionales en el infarto del miocardio y en las coronariopatías, en las afecciones circulatorias de la periferia especialmente en combinación con nicotina.
3. Peligros especiales parten de la sustancia conectiva sulfurosa. Aminoazúcares, condroitinsulfato, hexosamina, glucosamina, etc. todos tienen un carácter gelatinoso (mucopolisacáridos).
El embutido de untar, si es del bueno, si se deja untar y corre bien con el cuchillo es de cerdo o lo contiene en alto grado. De esto se comprende la exuberancia tipo Rubens de quienes comen cerdo y de sólo ellos. Todos presentan una hinchazón gelatinosa de su tejido conectivo que absorbe agua como esponja y les da el aspecto típico de rollizas llantas estilo cojinete. Estas sustancias se almacenan en fascias, cartílagos, aponeurosis, trayendo como consecuencia reumatismo, artritis, artrosis, problemas discales en columna, etc., puesto que las sustancias conectivas elásticas se tornan blandas y gelatinosas perdiendo resistencia.
4. La importancia de la hormona del crecimiento.
La carne de cerdo la contiene y ella viene a ser un factor inflamatorio culpable de edematizaciones tisulares a veces comprobadas e inexplicables.
Algunos investigadores están empezando a temer una cierta influencia sobre las acromegalias y las hipertrofias de todo tipo.
5. Efectos claramente pruriginosos de la carne de cerdo.
En base al contenido de histamina fluyente que viene a ser culpable de muchos procesos inflamatorios ya citados, tales como forúnculos, carbúnculos, apendicitis, colecistitis, flebitis, flujo blanco de las mujeres, abscesos y flemones, dermatopatías, urticarias, eczemas, neurodermitis, etc.
6. "Factores sanguíneos" sobrecargantes de mesénquima.
Se encuentran contenidos en gran cantidad en la carne de cerdo, son muy particulares y su plena identificación aún no se ha logrado. NIEPER los denomina agentes oncogénicos, ENDERLEIN los llamó endobientos, von BREHMER siphonospora polymorfa y SCHELLER parasitantes eritrocíticos invasores.
Todavía no se sabe hasta qué punto son parecidos e idénticos los unos con los otros. SPERANSKY sospechó que ellos eran los iniciadores de los peores procesos degenerativos. La carne de cerdo es en todo caso rica en tales factores formadores de esporas, los cuales últimamente han sido catalogados como mitocondrias migrantes provenientes de células inestables descompuestas por el mero contacto con lo humores del organismo que las ingiere.
7. El virus de la GRIPE PORCINA. Es un factor tóxico de gran importancia.
Según el profesor SHOPE del Instituto de Investigaciones Virales de Londres, alcanza a pasar todo el verano en los pulmones del cerdo y prácticamente se le encuentra elaborado en embutidos y salchichas. Quien coma de esta carne logra adquirirlo. Una vez en el cuerpo migra, según el Profesor LETTRE, al sitio de su pertenencia biológica, es decir, el tejido conectivo pulmonar, en donde permanece en estado de eclipse (de invisibilidad) hasta que le llegue una propicia oportunidad para su reproducción, por ejemplo, en primavera cuando hay carencia vitamínica, pobreza de sol y resfriados. Brotan entonces las epidemias de gripe viral.
Gráfico de las sutoxinas o toxinas porcinas
Principales enfermedades y fases que surgen al ingerirlas
1. Colesterol:
Macromoléculas cargadas de colesterol en la sangre. (hipertensión, arterioesclerosis, plétora). Colesterol en las paredes de células cancerosas (Roffo) (Fases de neoplasma)
2. Histamina e Imidazoles:
Sustancias pruriginosas (Urticaria, herpes, dermatitis, eczemas, etc.)
Inducen procesos inflamatorios (Forúnculos, carbúnculos, apendicitis, colangitis, colecistitis, tromboflebitis, flemones, flemon albus, etc.)
3. Hormona del crecimiento:
Activa la inflamación y el crecimiento (Adiposidad, Acromegalia, fases de neoplasma)
4. Sustancias sulfurosas:
Mucopolisacáridos de carácter gelatinosos que empantanan el mesénquima (Aminoazúcares, ácido Hialurónico, Condroitín-sulfato, Hexosamina)
Edema gelatinoso del mesénquima.
Milogelosas, Adiposidades, etc.)
Almacenamiento de sustancias gelatinosas en fascias, bandas, cartílagos, Aponeurosis.
(Reumatismo, artritis, artrosis, osteocondrosis, etc.)
5. Ácidos grasos sutóxicos: (Porcinos)
Se encuentran incluso intracelulares (Adiposidad, Hipertensión arterial, Policitemia y otros)
6. Angente Oncógeno: (NIEPER)
Endobiento (ENDERLEIN), Siphonospera polymorfa (von BREHMER)
Eritrocitos parasitados (SCHELLER). Son importantes factores indicadores del surgimiento de fases de neoplasma.
7. Virus de la gripe:
Permanece durante el verano en los pulmones del cerdo (SHOPE).
Dejo en claro que yo no consumo carne de cerdo, o a lo más una vez al año, tenía entendido que era dañino, pero por mi parte, no consumo porque no me gusta y punto. Lo dejo en su criterio...
Y aquí la información
http://www.webislam.com/articulos/27518-carne_de_cerdo_y_salud.html


