*Antes de contestar aclaro que no soy anarcocapitalista.
Ok.
El anarcocapitalista está en contra del Estado, no de las leyes (ni de la autoridad), los castigos (la forma) serán diferentes dependiendo de la teoría. Ahora bien, tengo entendido que gran parte de los ancaps creen que las leyes son naturales, y por ende anterior al Estado, e incluso a la sociedad misma, y la forma en que aquellas se descubirían también son diferentes, dependiendo de la teoría que se defienda; Rothbard, pore jemplo, diría que se van descubriendo con el uso de la razón, y Hayek que se crean de forma consuetudinaria. Pero hay otra corriente (que es la que menos conozco), que se basa en la ética de la argumentación de Hoppe, y algunos no tanto en Hoppe, y sí más en Karl-Otto Apel, Robert Alexy, Habermas, etc..
Bueno, no es una base muy sólida si usan ideas iusnaturalistas, porque estas "leyes" en principio carecen de cualquier fuerza obligatoria y se sustentan( o más bien están conectadas) con la idea de un orden espontáneo, el que sin perjuicio de ser verdadero, nunca se ha hecho cargo de las situaciones violentas que se suscitan en el contexto de la sociedad y su represión en orden a restaurar la convivencia pacífica; una ley natural no responde a la interrogante del cómo castigar, porque ella lleva implícita una falta de coerción y coacción, las que sólo pueden existir si se sabe positivamente qué o quién tiene la fuerza para ejecutar el castigo, o privar de libertad a alguien por ser una amenaza. O sea: tengo una ley superior o etérea que todos siguen, que es no matar, pero el problema es cuando alguien de hecho mata. ¿quién se encarga de alejar ese peligro de la sociedad mediante la fuerza? Las veces que he leído sobre esto siempre surge la misma idea: agencias privadas que luchan contra el crimen, lucrando en el proceso. Pero cuántas agencias ¿las que permita el mercado? ¿compiten entre sí? La idea germánica de ordalías llevaba implícita una especie de ascensión de quien ejercía la justicia privada; era una atribución exclusiva y excluyente, cosa que dista mucho de dejarlo al mercado, donde, se me ocurre, podrían ocurrir desgracias de grandes proporciones al competir por algo que que implica el uso de fuerza.
Por otra parte, no creo que ni alexy ni habermas puedan ser usados para esto, porque sus principales construcciones doctrinarias son apologéticas del estado, es decir, hay en ellas implícita la idea de que leyes, derechos y el estado son inseparables.
Creo que la posiblidad de ser aquel un mundo dominado por los fuertes es real. Un mundo de venganzas personales, con esclavitud ( real, de la que usas gilletes ¿ qué lo impediría por la fuerza?) y linchamientos. Me parece muy poco factible, al menos en lo que respecta a la fuerza y quiénes la detentan.
Los sindicatos son vistos por el conjunto del liberalismo (excepto los left-libertarian) como un atentado contra la libertad de las personas, pero no los sindicatos per se, sino cuando se les otorga el poder de (además de ir a huelga) impedir que los trabajadores que no quieran ir a huelga vayan a trabajar, o que el empresario contrate a otros trabajadores; pero que los sindicatos existan para hacer negociaciones colectivas, o que vayan a huelga (sin impedir lo anterior) no tiene nada de malo.
Aquí Hayek habla de eso (escribió del tema más en detalle, pero no recuerdo en qué libro, de ahí si quieres lo busco mejor):
Bueno, leí lo que mandaste sobre hayek ,pero no vi el video. La idea es que los sindicatos usan "la fuerza" para subir los salarios, que resultan ser mayores a los que fijaría el mercado, lo que a la postre es perjudicial, porque la experiencia demuestra que donde hay sindicatos débiles las salarios aumentaban. No tengo claró por qué es legítima la fuerza que usa el dueño para resguardar su propiedad, pero no lo es la de los trabajadores que quieren conservar sus trabajos y ahuyentan a los rompehuelgas reemplazantes.
Pero supongamos que lo anterior es completamente verdadero, y la influencia negativa de los sindicatos sobre los salarios es algo así como un axioma económico. ¿significa aquello que los trabajadores, al enterarse y ser educados al respecto, no se organizarán y tratarán de ser un contrapeso al poder ejercido por el empresario en sus dominios?
La idea que yace tras la organización sindical es más compleja que los salarios y condiciones de trabajo: busca ser un medio por el cual los trabajadores tengan peso ante el empleador. En el mismo sentido de las huelgas grandes durante la revolución industrial, los trabajadores terminan dándose cuenta que individualmente no pesan ni son escuchados por el dueño-empledor, pero en grupo, tienen un gran poder de defensa ante sus arbitrariedades y de negociación. En un mundo ancap, esto sería mucho más necesario aun, porque la coacción tendría lugar ya no en el contrato social, sino exclusivamente al interior de las propiedades, que entiendo bajo estas ideologías subsiste con todas sus características. Bueno, como el dueño hace lo que quiere en sus metros de tierra, con sus insumos productivos y maquinarias, es lógico que sienta lo mismo sobre los trabajadores que laboran dentro de ella. La idea de que el dueño pueda echarte de la pega sin mediar causal legal (porque las leyes no existen) supondría tal nivel de incertidumbre para la estabilidad de los trabajos, que los trabajadores se verían arrimados a crear sindicatos extremadamente fuertes, al punto que sean un contrapeso al poder que ejercería el empleador-dueño. Es una conclusión super lógica; de lo contrario, cualquier empleador podría echar a los huelguistas o alborotadores y recambiarlos por trabajadores que estén dispuestos a soportar sus criterios de costo productivo. Es claro que los trabajadores no esperarán a que "el mercado haga lo suyo" subiendo los salarios, porque en un mundo donde opera el libre mercado, si estás en la empresa que compite mal o es ineficiente, eso nunca llegará; será como una promesa que mantiene la esperanza mientras tienes un salario abrumadoramente bajo, al no existir un salario mínimo.....porque supongo que un salario mínimo tampoco existiría. Al no existir una entidad que vele por el bien común, todo lo que guía la economía es la eficiencia para obtener más utilidades.
En lo personal, creo que la economía de mercado es la única que ha demostrado funcionar, pero deben existir pisos mínimos de intervención de una entidad que vele no por las utilidades, sino por el bien común, y ese es el estado pos. En último término, los capitalistas debieran ver estas "incómodas" intervenciones estatales en la libre empresa y mercado como un pilar que sostiene en pie el capitalismo y le da legitimidad. Los laboralistas antiguos decían que una vez los trabajadores han descubierto que organizados son poderosos, no puedes sino crear para ellos un marco bajo el cual se organicen, porque reprimir esa libertad trae aparejado el surgimiento ideas socialistas y revolucionarias, que amparadas en la intransigencia de los empleadores, terminan por echar abajo todo el sistema de mercado, osea algo de verdad grave. Una cabida a los sindicatos, legitima el libre mercado, a pesar de causarle "problemas estructurales".