¿El aborto es una cirugía segura o de riesgo?
Los abortistas mienten a las mujeres haciéndoles creer que todo aborto legal es seguro. La experiencia y las estadísticas muestran una realidad completamente diferente. Las mujeres que a través del aborto buscan la libertad de reproducción deben saber que están comprometiendo o arriesgándose a perder la capacidad de tener hijos.
Aunque sean utilizadas las más actuales técnicas quirúrgicas, los instrumentos de succión, raspado y destrozo -plásticos o metálicos- pueden causar lesiones en los órganos internos femeninos al entrar en contacto con los delicados tejidos del útero.
Si bien puede no haber lesiones, se corren serios riesgos de afectar el mecanismo normal de protección del cuerpo.
¿El aborto acarrea complicaciones?
Sí. El aborto acarrea complicaciones médicas a las mujeres que lo sufren. Esas complicaciones pueden ser inmediatas o tardías, las cuales se manifiestan a corto, mediano o largo plazo.
Conviene destacar, además, que el aborto es mucho más riesgoso que el embarazo llevado normalmente a término.
Sin embargo, existe una auténtica "conspiración de silencio" con relación a los riesgos o complicaciones que conlleva la práctica del aborto: los medios especializados, como los de información general, habitualmente no divulgan la amplia documentación existente al respecto que proviene de países con vastos antecedentes en la materia.
En su afán de liberalizar el aborto, sus partidarios van aún más lejos al tergiversar las estadísticas, pues, por ejemplo, comparan las tasas de mortalidad, en el caso de un aborto provocado durante las doce primeras semanas de la gravidez, con las tasas de mortalidad durante los nueves meses de gestación, incluyendo el alumbramiento y la etapa posterior al nacimiento. Y para cargar más las tintas, agregan también las tasas de mortalidad de las madres por accidentes o enfermedades diversas...
No resulta novedoso que se manipulen las cifras para conseguir implantar el aborto. Así lo hizo Bernard Nathanson, el llamado "rey del aborto", para todo Estados Unidos en 1973, como él mismo lo declaró cuando cambió su postura y decidió defender la vida humana de los inocentes. En 1968 organizó la Asociación Nacional para la Revocación de las Leyes del Aborto y afirmaba que de 10.000 a 15.000 mujeres morían cada año debido a los abortos clandestinos, cuando de hecho él sabía que no superaban las 300.
Por otra parte, un estudio financiado por el gobierno de Finlandia confirmó que las mujeres que se someten a un aborto corren cuatro veces más riesgo de morir que las que continúan su embarazo y dan a luz. El estudio analizó más de 9.000 casos. El médico David C. Reardon, encargado de la investigación, explicó que:"se trata de un estudio impecable, basado en informaciones verídicas" que "confirma que el hecho de que el aborto sea más peligroso que el parto, no es algo de lo que pueda dudarse".
Reardon, que publicó un artículo al respecto en la revista "Post-Abortion Review", denunció que: "Aunque este importante estudio fue publicado por el medio más importante de la medicina escandinava, fue completamente ignorado por la prensa estadounidense. Todo el cuerpo de la literatura médica muestra claramente que el aborto sólo perjudica la salud física y mental de las mujeres", aseguró Reardon. Y agregó: "A las mujeres se les oculta esto. Nadie les dice que dar a luz mejora la salud femenina, no sólo en comparación con las que han abortado sino con las que no han resultado embarazadas (...) Si los que promueven el aborto son en realidad gente pro-choise (pro-opción), permitirían que las mujeres conozcan los riesgos reales del aborto"."
La mujer que aborta queda sujeta a las siguientes secuelas futuras:
-Criaturas que nacen muertas o defectuosas
-Predisposición a abortos espontáneos
-Dolencia inflamatoria de pelvis
-Problemas para la gravidez
-Partos prematuros
-Cáncer de mama
-Embarazos ectópicos
-Muerte
Efectos psicológicos:
· Culpabilidad.
· Impulsos suicidas.
· Sensación de perdida.
· Insatisfacción.
· Sentimiento de luto.
· Pesar y remordimiento.
· Retraimiento.
· Perdida de confianza en la capacidad de toma de decisiones.
· Inferior autoestima.
· Preocupación por la muerte.
· Hostilidad.
· Conducta autodestructiva.
· Ira/ Rabia.
· Desesperación.
· Desvalimiento.
· Deseo de recordar la fecha de la muerte.
· Preocupación con la fecha en que "debería" nacer o el mes del nacimiento.
[TABLE="width: 583, align: left"]
[TR]
[TD="width: 382, align: left"]Notas:
1. Cfr. Dr. Jack Willke y Bárbara Willke, "Aborto, preguntas y respuestas", Ed. Bonum, Buenos Aires, 1992, pp. 100-101.
2. Para conocer una comparación precisa, cfr. Thomas W. Hilgers, MD & Dennis O´Hare, "Abortion related morality; Hilgers, New perspectives in human abortion", Frederik, MD: University Publications of America, 1981, pp. 69 a 91.
3. Cfr. ACI Digital,
http://www.aciprensa.com, "Aborto es cuatro veces más peligroso que parto, demuestra estudio", 20-6-00, en "Mitos y Realidades del Aborto", Oscar Fernández Espinos de Los Monteros, México, 2000, Mito Nº 1.
4. Cfr. "Folha de S. Paulo", San Pablo, Brasil, 12-10-1996.
5. Cfr. Idem. ibidem.
6. Cfr. Ann Aschegrau Levin, "Ectopic Pregnancy and Prior Induced Abortion", American Journal of Public Health, Marzo/1982, p. 253; Cfr. Miriam Cain, "Fight for Life", op. cit., p. 6.
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]