Ya era hora que diera el paso al costado, estaba llegando a una edad en donde la calidad no siempre alcanza, es cosa de ver a jugadores como Riquelme o Aimar, jugadores que jugaban en la misma posición que terminaron de formas similares sus carreras (Una de los pocas excepciones y de la misma generación es D'Alessandro, un crack el cabezón, sigue a un muy alto nivel y tiene 35). Quizás si no se hubiese ido del Atlético Mineiro podría haber seguido un par de años más a un nivel más alto, si terminó ganando esa Libertadores como la mayor estrella, y teniendo a Jo como goleador, tremendo mérito de Dinho. Pero le pesó la inconstancia a lo largo de su carrera, porque su gloria fue efímera a pesar de todo, tocó el cielo con el Barcelona ganando la Champions y de ahí en más hay que esperar hasta el 2013 para el siguiente título importante en su carrera.
A pesar de todo dejó escrito su nombre en el fútbol con letras doradas, tanto para quienes lo admiran como los que no, porque salió campeón de todo al fin y al cabo y fue el protagonista de todos esos títulos que tiene.