El equipo azul cayó 4-1 ante Universidad de Concepción. Los laicos volvieron a hacer una paupérrima presentación, mientras los sureños siguen más prendidos que nunca en la lucha por el título.
La irregularidad y la inconsistencia han sido las dos características más distintivas de Universidad de Chile durante este semestre. Este domingo, una vez más, el equipo laico completó una actuación decepcionante y cayó 4-1 ante la Universidad de Concepción.
El equipo de Ronald Fuentes, por su parte, dio una clase de buen trabajo. Los del Campanil lucieron como un equipo aplicado tácticamente, que se paró con autoridad en la cancha del estadio CAP e impuso sus condiciones al desarrollo del compromiso. Con una línea de tres bien posicionada en el fondo, y con dos laterales volantes con mucho compromiso con el equipo, como fueron Manuel Briones y Ronald De La Fuente, los sureños tuvieron, además de su buen trato de balón habitual, muchas variantes ofensivas por los constantes desbordes por las bandas.
La supremacía penquista fue evidente desde el primer minuto y, de hecho, la apertura de la cuenta llegó cuando se jugaba recién el minuto 8 de partido, tras una gran jugada colectiva, con toques de un lado a otro de la cancha incluidos, bien finiquitada por Gabriel Vargas en la boca del arco quien sólo tuvo que empujar la pelota después de una gran acción ofensiva de De La Fuente por el sector izquierdo.
Tras el 1-0, los de Martín Lasarte parecieron despertar y con mucho ímpetu, pero poco fútbol, se fueron al frente. Y encontraron premio apenas tres minutos después de la apertura de la cuenta en el pie izquierdo de Leandro Benegas, quien conectó de buena manera un centro de Leonardo Valencia. Luego de eso, otra vez las dudas y la desaparición del buen fútbol. Universidad de Concepción, en tanto, sin dedesperarse, siguió tocando la pelota. Una y otra vez, sin apuro. Mientras, la línea de volantes azules corría detrás del balón ante la desesperación de Lasarte que, al borde de la cancha, no escondía su molestia por no poder recuperar el balón.
Así siguió corriendo el reloj. Y los dueños de casa mantenían la presión y el dominio. A cinco del descanso, otra buena jugada colectiva terminó en gol de De La Fuente. 2-1 y un golpe que los estudiantiles fueron incapaces de superar.
En la segunda parte el libreto se mantuvo inalterable. Una U al borde de la muerte que apeló infructuosamente a su orgullo herido no pudo doblegar la ordenada, pero férrea defensa del Campanil. Aunque la historia pudo ser diferente, pero Sebastián Ubilla, como casi siempre en su paso por la U, flaqueó en un momento determinante y erró una opción inmejorable a los 75. Sería la única y la última. Los de Fuentes siguieron administrando la pelota, jugando al fútbol como juega un equipo que pelea el título (llegaron a 21 puntos y siguen en la lucha). Así, con esa paciencia, encontraron el 3-1 (82) en los pies de Fernando Manríquez para cerrar una jornada redonda para ellos y, otra vez, para el olvido del pueblo azul que, ahora más que nunca, sólo debe centrar sus opciones en la Copa Chile. El 4-1 de Michael Lepe cuando el partido terminaba sólo sirvió para completar la humillación azul. El Torneo de Apertura 2015, para la U, no será más que un mal recuerdo.
La irregularidad y la inconsistencia han sido las dos características más distintivas de Universidad de Chile durante este semestre. Este domingo, una vez más, el equipo laico completó una actuación decepcionante y cayó 4-1 ante la Universidad de Concepción.
El equipo de Ronald Fuentes, por su parte, dio una clase de buen trabajo. Los del Campanil lucieron como un equipo aplicado tácticamente, que se paró con autoridad en la cancha del estadio CAP e impuso sus condiciones al desarrollo del compromiso. Con una línea de tres bien posicionada en el fondo, y con dos laterales volantes con mucho compromiso con el equipo, como fueron Manuel Briones y Ronald De La Fuente, los sureños tuvieron, además de su buen trato de balón habitual, muchas variantes ofensivas por los constantes desbordes por las bandas.
La supremacía penquista fue evidente desde el primer minuto y, de hecho, la apertura de la cuenta llegó cuando se jugaba recién el minuto 8 de partido, tras una gran jugada colectiva, con toques de un lado a otro de la cancha incluidos, bien finiquitada por Gabriel Vargas en la boca del arco quien sólo tuvo que empujar la pelota después de una gran acción ofensiva de De La Fuente por el sector izquierdo.
Tras el 1-0, los de Martín Lasarte parecieron despertar y con mucho ímpetu, pero poco fútbol, se fueron al frente. Y encontraron premio apenas tres minutos después de la apertura de la cuenta en el pie izquierdo de Leandro Benegas, quien conectó de buena manera un centro de Leonardo Valencia. Luego de eso, otra vez las dudas y la desaparición del buen fútbol. Universidad de Concepción, en tanto, sin dedesperarse, siguió tocando la pelota. Una y otra vez, sin apuro. Mientras, la línea de volantes azules corría detrás del balón ante la desesperación de Lasarte que, al borde de la cancha, no escondía su molestia por no poder recuperar el balón.
Así siguió corriendo el reloj. Y los dueños de casa mantenían la presión y el dominio. A cinco del descanso, otra buena jugada colectiva terminó en gol de De La Fuente. 2-1 y un golpe que los estudiantiles fueron incapaces de superar.
En la segunda parte el libreto se mantuvo inalterable. Una U al borde de la muerte que apeló infructuosamente a su orgullo herido no pudo doblegar la ordenada, pero férrea defensa del Campanil. Aunque la historia pudo ser diferente, pero Sebastián Ubilla, como casi siempre en su paso por la U, flaqueó en un momento determinante y erró una opción inmejorable a los 75. Sería la única y la última. Los de Fuentes siguieron administrando la pelota, jugando al fútbol como juega un equipo que pelea el título (llegaron a 21 puntos y siguen en la lucha). Así, con esa paciencia, encontraron el 3-1 (82) en los pies de Fernando Manríquez para cerrar una jornada redonda para ellos y, otra vez, para el olvido del pueblo azul que, ahora más que nunca, sólo debe centrar sus opciones en la Copa Chile. El 4-1 de Michael Lepe cuando el partido terminaba sólo sirvió para completar la humillación azul. El Torneo de Apertura 2015, para la U, no será más que un mal recuerdo.
http://www.latercera.com/noticia/deportes/2015/10/656-651911-9-el-campanil-da-clase-y-hunde-a-la-u.shtml