El Ejército israelí y las milicias palestinas en la Franja de Gaza se enfrascaron en un intercambio de ataques desde las últimas horas del 10 de mayo, la mayor escalada del conflicto desde 2014. Las tensiones iniciaron con las restricciones de las autoridades israelíes en pleno Ramadán, se elevaron en las protestas contra los desalojos de familias palestinas y se han extendido incluso entre la población árabe-israelí.
El interminable cara a cara entre israelíes y palestinos atraviesa un nuevo capítulo de un conflicto que se renueva, se expande y se transforma. La peor escalada de tensiones desde 2014 se materializó en el intenso intercambio de ataques entre las fuerzas israelíes y las milicias palestinas, lideradas por el grupo armado Hamás.
Este nuevo estallido combina las diferencias históricas con sus propias particularidades, como el hecho de que su origen haya sido en Jerusalén, de la mano de las protestas de manifestantes palestinos contra las restricciones de las autoridades israelíes en pleno Ramadán y la amenaza de desalojos de familias palestinas en el este ocupado de la Ciudad Santa.
Un pico de violencia que se ha replicado entre las comunidades árabes-israelíes y que no está ajeno al confuso contexto político que vive Israel.
Bloqueos y amenazas de desalojos en pleno Ramadán
El conflicto israelí-palestino es una olla a presión constante que puede estallar en cualquier momento y por cualquier motivo. La génesis de este nuevo capítulo del conflicto podría situarse a inicios del Ramadán, el mes sagrado musulmán, cuando las fuerzas de seguridad israelíes instalaron barricadas en las escalinatas de la Puerta de Damasco, entrada a la Ciudad Vieja, para evitar que los fieles se aglomeraran en ese lugar en los tradicionales encuentros posteriores al ayuno.
La medida despertó el malestar entre los palestinos, principalmente entre los jóvenes, que protagonizaron manifestaciones durante las noches, luego de los rezos, para reclamar la reapertura del espacio. Luego de varias jornadas de incidentes, la Policía israelí revirtió la decisión y liberó la Puerta de Damasco.
Agentes de la policía israelí chocan con manifestantes palestinos cerca de la Puerta de Damasco, en las afueras de la Ciudad Vieja de Jerusalén, el domingo 9 de mayo de 2021. © Ariel Schalit / AP
Sin embargo, las manifestaciones no cesaron y se replicaron cada noche, luego en solidaridad con las familias palestinas que enfrentan un posible desalojo de sus viviendas en el barrio de Seij Yarrah, en el este ocupado de Jerusalén.
Allí, vecinos del vecindario y jóvenes palestinos también han protagonizado protestas constantes contra el creciente desplazamiento de palestinos de la zona oriental, anexionada por Israel y cada vez más poblada por judíos, considerados colonos por la comunidad internacional. Esas movilizaciones también se saldaron con fuertes cargas policiales y detenciones.
En concreto, son siete familias con 58 miembros las que enfrentan órdenes judiciales de desalojo entre mayo y agosto en el estratégico barrio jerosolimitano, cercano a la Ciudad Vieja. Organizaciones colonas judías reclaman la propiedad de antes de 1948 de esas viviendas, basadas en una ley por la que los judíos pueden reclamar sus casas en Jerusalén Este, pero los palestinos no pueden hacer lo mismo con las propiedades que tenían en Jerusalén Oeste antes de la creación del Estado de Israel.
https://www.radioagricultura.cl/int...de-gaza-fue-destruido-por-cohete-israeli.html
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