Los niños quizá no necesitan saber de política, los niños necesitan conocer la objetividad, saber diferenciar, si un amigo hace las cosas mal, hay que reconocerlo, y si una persona que nos cae mal hace las cosas bien, también hay que RECONOCERLO, tal vez así se termina el pituto en un país.
 
Una selección debe estar conformada por jugadores que manejen el balón, que lo traten bien, desde el arquero hasta el aguatero, y Mathias Vidangossy es uno de esos, yo lo llevo a la Copa América, le pongo 800 sicólogos, y le llevo el desayuno a la cama, pero lo llevo.