Sabiduría;23379307 dijo:
Cierta mañana, Buda estaba reunido con sus discipulos cuando un hombre se aproximo:
Existe Dios?, pregunto: Existe, respondio Buda.
Despues del almuerzo, se acerco otro hombre:
Existe Dios?, quiso saber. No, no existe, dijo Buda.
Al atardecer un tercer hombre hizo la misma pregunta:
Existe Dios? Tendras que decidirlo tu, respondio Buda.
En cuanto el hombre se fue, un discipulo comento indignado:
Maestro, que absurdo! Como es que das respuestas diferentes para la misma pregunta? Cual es la verdad?
Porque son personas diferentes y cada uno encontrara la respuesta sobre Dios por su propio camino. La verdad es diferente para cada uno.
Unos tendran fe en mi palabra.
Otros haran todo lo posible para probar que estoy equivocado.
Y los demas solo creeran en aquello que son capaces de escoger por si mismos.
La verdad, querido discipulo, no reside en la respuesta sino en el interior de quien hace la pregunta.
saludos.
Esa historia es bien peculiar, primero que todo, es de autoría de OSHO y no encuentro ninguna fuente budista que esté unida a está historia; y segundo, la idea original de la historia poco o nada tiene que ver con afirmar la existencia de dios.
La original es está:
"Buda entra en un pueblo. Un hombre pregunta: «¿Existe Dios?» Buda dice: «No.»
Por la tarde, otro hombre pregunta: «¿Existe Dios?» Buda dice: Sí.
Después, al anochecer, un tercero pregunta: «¿Existe Dios?» Buda permanece en silencio. En un solo día: por la mañana, no; por la tarde, sí; al anochecer, silencio, ni sí ni no.
El discípulo de Buda, Ananda, se quedó perplejo. Había oído las tres respuestas. Por la noche, cuando todos se habían ido, le preguntó a Buda: «¿Puedo hacerte una pregunta? En un solo día, has contestado a una pregunta de tres maneras; y no sólo diferentes, sino contradictorias. Mi mente está desconcertada. No puedo dormir si no me contestas. ¿Qué quieres decir? Por la mañana dices que sí, por la tarde que no, al anochecer permaneces en silencio. Y la pregunta era la misma.»
Buda dijo: «Pero los que preguntaban eran diferentes. ¿Y cómo van a hacer la misma pregunta personas diferentes?». Esto es realmente hermoso, muy profundo. Dijo: «¿Cómo van a hacer la misma pregunta personas diferentes? Una pregunta sale de un ser, es algo que crece en él. Si el ser es diferente, ¿cómo va a ser la misma la pregunta? POR LA MAÑANA, CUANDO DIJE QUE SÍ, EL HOMBRE QUE ESTABA PREGUNTANDO ERA ATEO. HABÍA VENIDO A OBTENER MI CONFIRMACIÓN DE QUE DIOS NO EXISTE. Y YO NO PODÍA CONFIRMAR SU ATEÍSMO, PORQUE ESTABA SUFRIENDO A CAUSA DE ÉL. Y COMO NO PODÍA CONTRIBUIR A SU SUFRIMIENTO Y QUERÍA AYUDARLE, DIJE: «SÍ, DIOS EXISTE.» Así es como traté de destruir su supuesto ateísmo. Por la tarde, cuando vino la otra persona, ERA UN TEÍSTA. Y ESTABA SUFRIENDO POR SU TEÍSMO. A ÉL NO PODÍA DECIRLE QUE SÍ, PORQUE ESO HABRÍA SIDO UNA CONFIRMACIÓN: LO QUE HABÍA VENIDO A BUSCAR.
ENTONCES SE MARCHARÍA DICIENDO: «SÍ, LO QUE YO DECÍA ERA CIERTO. Incluso Buda lo dice.» Y el hombre estaba equivocado. No podía ayudar en su error a un hombre equivocado, de modo que TUVE QUE DECIR QUE NO PARA DESTRUIR TODO LO QUE ES ESE HOMBRE, PARA DESTRUIR SU MENTE.
«Y el hombre que vino al anochecer no era ninguna de las dos cosas. Era un hombre sencillo, inocente, y no estaba pidiendo ninguna confirmación. No tenía ninguna ideología; era una persona realmente religiosa. De modo que tuve que permanecer en silencio. Le dije: "PERMANECE EN SILENCIO RESPECTO A ESTA PREGUNTA. NO PIENSES EN ELLA." Si le hubiera dicho que sí, habría sido erróneo, porque no había venido a encontrar una teología. Si le hubiera dicho que no, habría sido erróneo, porque no había que corroborarle ningún ateísmo. Él no estaba interesado en pensamientos, en ideas, en teorías, doctrinas, no; era un hombre realmente religioso. ¿Cómo iba a pronunciar ninguna palabra ante él? Tuve que permanecer en silencio. Él comprendió mi silencio. Cuando se fue, su religiosidad se había hecho más profunda.»
Otra vez esto no lo dijo Buda, está historia la inventó OSHO (un controvertido gurú hindú), como especie de parábola usando a Buda cómo personaje, y donde el agnosticismo es el que claramente mejor queda parado.