cuando era chico (de los 10 a los 16) mi abuela viví cerca de un cementerio, y yo pasaba jugando hasta que anochecía, varias veces me cerraron la puerta principal y tuve que recorrer todo el cementerio de noche para salir por la puerta de abajo, todo el mundo inventaba historias, pero yo sabía que no pasaba nada, lo más peligroso son los weones que entran a robar, los perros callejeros que desentierran a los mal enterrados, etc...
de espíritus nada.
medio simplona la historia, y repetida, hay que esforzarse mas.
Simple la historia...normal...o que querias que el cabro chico desapareciera. La wea fue verdad. Ahora si pillo al pendejo y cacho que era mentira,su pata en la raja