Bueno, como persona que ha conseguido lo que tiene a base de créditos y de muchas veces quedar sin plata para llegar a fin de mes y en la actualidad tener una situación de privilegio económico, supongo que tengo altura moral para opinar.
Lo correcto es que la gratuidad exista, se entregue de la manera más responsable posible y si ese punto no se cumple y por lo tanto, el objetivo de obtener un título que aporte al país, la deuda se cobre. No se puede pretender que todos los estudiantes tengan la misma fórmula de responsabilidad y demases, simplemente porque las oportunidades y desafíos de cada uno son diferentes. Una persona sin medios económicos y sin inteligencia emocional, puede ser un genio en otro ámbito y no se le puede truncar su capacidad por no caer en el estándar.
Lamentablemente tenemos un sistema que premia al estandarizado y al que tiene contactos. El problema es que la gratuidad empareja la cancha y nos acerca a la meritocracia, y eso molesta a muchos.