Existió un filósofo llamado Descartes que tenía la idea de un ser perfecto: Dios.
Para Descartes es evidente que una idea como esa no puede proceder de él , porque: "La idea de un ser perfecto no puede venir de algo que es imperfecto. De modo que esta idea de un ser perfecto tiene que proceder de ese mismo ser perfecto, o, con otras palabras, de Dios".
Descartes se pregunta si hay algo más que reconoce con la misma seguridad intuitiva que lo de la existencia del yo como sujeto pensante. Llega a la conclusión de que también tiene una idea clara y distinta de un "ser perfecto" (Dios) ... En consecuencia, para Descartes resulta tan evidente que hay un Dios como que el que piensa es un ser pensante ...
Descartes demuestra la existencia de Dios argumentando que todos tenemos una idea clara y distinta de un ser perfecto (Dios), y que resulta inherente a esta idea el que ese ser perfecto exista. Porque un ser perfecto no sería perfecto si no existiera. Y además, nosotros no tendríamos ninguna idea de un ser perfecto si no hubiera tal ser perfecto. Nosotros somos imperfectos, entonces no puede venir de nosotros la idea sobre lo perfecto ...
Es inherente al concepto "un ser perfecto" que ese ser exista. Según Descartes esto es tan seguro como que es inherente a la idea de círculo el que todos los puntos del círculo se encuentren igual de lejos del centro del mismo. No puedes hablar de un círculo sin que cumpla ese requisito. De la misma manera tampoco puedes hablar de un ser perfecto que careciera de la cualidad más importante de todas, es decir, de la existencia ...