Uff créeme que te entiendo, a mi hace poco mas de un mes se me aparecia constantemente un labrador negro, poco mas grande de lo normal y con un pelaje negro muy oscuro y sedoso, fue en un periodo en que pase por una mala racha, en todo sentido, laboral, amorosa, personal etc andaba con la nubre negra encima. Todo sucedio en uno de los pasillos de mi lugar de trabajo, con anterioridad una amiga( que tiene cierta percepcion especial a ciertos fenomenos) sintio algo que no le agrado o no le dio buena espina en aquel sector de la edificación, el asunto es que un dia al salir de una de las salas de aquel pasillo frente a mi al final de este habia un labrador negro que me miraba fijamente, me asusto a la primera, decidi volver a entrar, al salir habia desparecido, siguio apareciendose fugazmente un par de veces, finalmente hubo un par de encuentros que me dejaron helados al borde de mearme encima, en cierta ocasión voy pasando nuevamente por aquel pasillo y dicho can pasa por el lado rozando mi pierna y alzando su mirada haciendo contacto visual conmigo, me senti petrificado, cerre mis ojos y entre susurros y los dientes apretados intentaba rezar un padre nuestro( a veces soy medio pechoño), al dia siguiente voy por el pasillo y antes de llegar a la salita de la fotocopiadora, veo por una de las ventanas a un hombre de unos 60 a 70 años aprox barbita bien arreglada pelo entre cano y oscuro, contextura menuda, de sombrero y bien terneado(todo de negro) sentado en una mesa leyendo, al ingresar a la sala no estaba, pero se sentia denso el ambiente, cerre la puerta y me mande a cambiar, pasaron dos dias y algunos de mis problemas se habian agravado y me hallaba muy apesadumbrado y adivinen me encontre de nuevo con el labrador de frente a mi mirandome fijamente con una mirada penetrante, tome valor y recuerdo que le mande un padre nuestro, que de mi no obtendria nada (o algo asi le dije no recuerdo bien) y que volviera al lugar de donde habia venido, acto seguido lanze un puñado de sal (que por consejo de otra persona, andaba portando en un bolsillo) al lugar en donde se aparecia siempre. Luego conversando con mi amiga y averiguando por internet llegamos a la conclusión o algo parecido, de que a lo mejor era el coludo o alguno de sus emisarios que habia llegado atraido por mis problemas y que no hubiese sido extraño que el anciano que habia visto dias antes hubiese aparecido a ofrecerme algun tipo de trato para solucionar alguno de mis problemas.