Puede que muchos no recuerden con exactitud la fecha, pero los sucesos del martes 2 de septiembre de 2003 están grabado a fuego en la memoria de los osorninos. Aquella noche, los Toros quedaron eliminados de la Copa Sudamericana en un polémico duelo ante Universidad Católica, bajo un desastroso arbitraje del juez Patricio Polic.
El camino de los Toros
En 2002 se disputó la primera edición de esta competencia, que reemplazó a las copas Mercosur y Merconorte. El campeón fue el conjunto argentino de San Lorenzo de Almagro.
Al año siguiente, Chile disponía de dos cupos para el novel certamen y la ANFP decidió definirlos a través de un torneo que reuniera a los 32 equipos profesionales del país.
Durante esa temporada, Provincial Osorno se encontraba en la Primera B y su primer choque en la Pre-Sudamericana fue ante Puerto Montt, que militaba en el fútbol de honor. La llave debía dirimirse en un partido único, que se disputó en el Parque Schott. Con poco más de 500 espectadores en la gradas, los Toros vencieron por la cuenta mínima, gracias a la solitaria conquista de Rubén Bascuñán.
Después fue el turno de Deportes Temuco, otro enconado rival de los lecheros que también se encontraba en Primera división. Nuevamente se vivió un duelo apretado en el recinto de la calle Cochrane (que albergó a unos 1.200 hinchas) hasta que Alejandro Naif anotó el único gol del juego a los 75′.
Con dos equipos de Primera ya en el bolsillo, el Provi -que en el torneo de la B tenía un recorrido bastante irregular- enfrentóun desafío mayor: Huachipato. Y al igual que en las dos llaves anteriores, el sorteo de la localía le favoreció. Así, con cuatro mil personas en las tribunas, Osorno dio un gran paso al superar por 2-1 a los acereros, con anotaciones de Naif (63′
y Bascuñán (72′
.
Sólo faltaba un paso para que el equipo del argentino Claudio Javier Nigretti llegara a su primera competencia internacional. Y ese escollo era Palestino. Los días previos al desafío fueron álgidos. Los tricolores querían jugar como locales y elevaron el grito al cielo cuando fallaron las negociaciones y el sorteo favoreció a los Toros.
Pero eso no evitó la fiesta. Nueve mil personas llegaron al Parque Schott ese domingo 20 de julio y se retiraron extasiados con el triunfo por 2-1. El Guerrillero Naif (que esa temporada llegó a la selección de Palestina) convirtió los dos tantos (25′ y 43′
. Osorno ya estaba en la Sudamericana.
Un triunfazo histórico
David y Goliat decían algunos, no así los osorninos. Con el aval de haber derribado a cuatro equipos de la serie de honor, los azules llegaron hasta San Carlos de Apoquindo para su debut internacional en la primera fase de la Sudamericana ante Universidad Católica. Fue el martes 5 de agosto cuando la gran mayoria (incluyendo los comentaristas de Fox Sports) se sorprendió con la actuación prágmatica, pero efectiva de los chicos de Nigretti.
Con una defensa muy firme, gracias a la sólidez del portero Waldemar Méndez y la experiencia de Juan Carlos Aguilar; un mediocampo que batalló cada pelota (César Prambs y Bascuñán estuvieron impasables) y con Naif complicando en demasía a la zaga cruzada, Osorno se llevó una notable victoria por 1-0 gracias a la conquista de Alejandro Figueroa (20′
. Y no podía ser cualquier gol: el del Galgo fue olímpico.
La noche más oscura
La victoria en la capital desató la euforia de toda la ciudad. Pero aún faltaba el juego de vuelta, programado para el martes 2 de septiembre. Con un empate los Toros timbraban los pasajes para medirse con Cienciano, de Perú, que ya había despachado a Alianza Lima.
En el Parque Schott no cabía un alfiler. Los diez mil espectadores que llegaron a
la cita casi quedaron afónicos cuando a los 10′, Naif conectó de cabeza un
preciso centro de César Talma: 1-0. Pero la historia cambió. A los 35′, el juez Patricio Polic Orellana sancionó un inexistente penal de César Bravo sobre Sergio Alejandro Gioino. El propio ex delantero osornino confesaría después que simuló. Son vivezas del momento. Sentí un contacto y me dejé caer en el área. Lo cierto es que otro ex jugador de los Toros se encargaría de anotar la paridad: Esteban Valencia.
Siete minutos más tarde, Iván Vásquez puso en ventaja a los cruzados. Pero en el arranque el complemento se produjo lasegunda jugada polémica. Un tiro de esquina de Figueroa fue rechazado desde el interior del arco por el portero Leonardo Cauteruchi (así lo demostrarían las imágenes televisivas). Los taurinos celebraron, pero Polic no señaló el centro de la cancha. Minutos más tarde, Osorno se quedó con un jugador menos por la expulsión de José Ramón González.
Con el 2-1 se llegó a los lanzamientos penales. Y otra vez el trío arbitral (que completaban los asistentes Héctor Poblete y Mario Vargas) fue protagonista. Luego de que Cauteruchi se adelantara para detener el disparo de Figueroa, Waldemar Méndez hizo lo propio en el envío de Gioino, pero Polic ordenó repetir el lanzamiento. Finalmente, los universitarios ganaron la definición por 5-3.
Siento que me robaron el partido y los hechos lo confirman. Todo el mundo vio cómo Polic robó el encuentro. Debiese sentir vergenza. Hoy le tocó a Osorno y mañana será a cualquier pobre que trate de progresar, diría Nigretti al término del partido.
La pelota pasó a los tribunales
Pero el duelo no finalizó esa noche en el Parque Schott. Es más, se prolongó durante varios meses. Al día siguiente el timonel osornino, César Triviño, anunció la solicitud de un castigo ejemplar para el réferi. Más allá fue el diputado Javier Hernández, quien interpuso una querella por estafa residual (buscando una compensación económica), la cual fue acogida por la jueza María Teresa Bedecarratz. Debido a la acción legal tuvieron que declarar el timonel de la ANFP, Reinaldo Sánchez, los jugadores Leonardo Cauteruchi y Sergio Gioino y el DT Óscar Meneses.
Lo más insólito se vivió cuando tres detectives de la Brigada de Delitos Económicos llegaron hasta San Carlos de Apoquindo a interrogar a los mentados Cauteruchi, Gioino y Meneses. No lo podés creer cuando el detective, con su placa, te pregunta: ¿En esa jugada del córner usted estaba parado dentro o fuera del arco? Jamás imaginé que iba a comparecer ante la justicia por un córner. A Gioino le preguntaron si el árbitro le había dicho que se lanzara al piso en la jugada del penal, comentaría días más tarde el portero trasandino al diario El Mercurio.
Polic no volvió a dirigir ese año y la Confederación Sudamericana lo sancionó con ocho meses sin participar en juegos internacionales. Por lo mismo, en 2004 perdió su cartón como juez FIFA.
En lo deportivo, Universidad Católica fue eliminada por Cienciano, equipo que finalmente se proclamó campeón de la Sudamericana 2003.
El camino de los Toros
En 2002 se disputó la primera edición de esta competencia, que reemplazó a las copas Mercosur y Merconorte. El campeón fue el conjunto argentino de San Lorenzo de Almagro.
Al año siguiente, Chile disponía de dos cupos para el novel certamen y la ANFP decidió definirlos a través de un torneo que reuniera a los 32 equipos profesionales del país.
Durante esa temporada, Provincial Osorno se encontraba en la Primera B y su primer choque en la Pre-Sudamericana fue ante Puerto Montt, que militaba en el fútbol de honor. La llave debía dirimirse en un partido único, que se disputó en el Parque Schott. Con poco más de 500 espectadores en la gradas, los Toros vencieron por la cuenta mínima, gracias a la solitaria conquista de Rubén Bascuñán.
Después fue el turno de Deportes Temuco, otro enconado rival de los lecheros que también se encontraba en Primera división. Nuevamente se vivió un duelo apretado en el recinto de la calle Cochrane (que albergó a unos 1.200 hinchas) hasta que Alejandro Naif anotó el único gol del juego a los 75′.
Con dos equipos de Primera ya en el bolsillo, el Provi -que en el torneo de la B tenía un recorrido bastante irregular- enfrentóun desafío mayor: Huachipato. Y al igual que en las dos llaves anteriores, el sorteo de la localía le favoreció. Así, con cuatro mil personas en las tribunas, Osorno dio un gran paso al superar por 2-1 a los acereros, con anotaciones de Naif (63′
Sólo faltaba un paso para que el equipo del argentino Claudio Javier Nigretti llegara a su primera competencia internacional. Y ese escollo era Palestino. Los días previos al desafío fueron álgidos. Los tricolores querían jugar como locales y elevaron el grito al cielo cuando fallaron las negociaciones y el sorteo favoreció a los Toros.
Pero eso no evitó la fiesta. Nueve mil personas llegaron al Parque Schott ese domingo 20 de julio y se retiraron extasiados con el triunfo por 2-1. El Guerrillero Naif (que esa temporada llegó a la selección de Palestina) convirtió los dos tantos (25′ y 43′
Un triunfazo histórico
David y Goliat decían algunos, no así los osorninos. Con el aval de haber derribado a cuatro equipos de la serie de honor, los azules llegaron hasta San Carlos de Apoquindo para su debut internacional en la primera fase de la Sudamericana ante Universidad Católica. Fue el martes 5 de agosto cuando la gran mayoria (incluyendo los comentaristas de Fox Sports) se sorprendió con la actuación prágmatica, pero efectiva de los chicos de Nigretti.
Con una defensa muy firme, gracias a la sólidez del portero Waldemar Méndez y la experiencia de Juan Carlos Aguilar; un mediocampo que batalló cada pelota (César Prambs y Bascuñán estuvieron impasables) y con Naif complicando en demasía a la zaga cruzada, Osorno se llevó una notable victoria por 1-0 gracias a la conquista de Alejandro Figueroa (20′
La noche más oscura
La victoria en la capital desató la euforia de toda la ciudad. Pero aún faltaba el juego de vuelta, programado para el martes 2 de septiembre. Con un empate los Toros timbraban los pasajes para medirse con Cienciano, de Perú, que ya había despachado a Alianza Lima.
En el Parque Schott no cabía un alfiler. Los diez mil espectadores que llegaron a
la cita casi quedaron afónicos cuando a los 10′, Naif conectó de cabeza un
preciso centro de César Talma: 1-0. Pero la historia cambió. A los 35′, el juez Patricio Polic Orellana sancionó un inexistente penal de César Bravo sobre Sergio Alejandro Gioino. El propio ex delantero osornino confesaría después que simuló. Son vivezas del momento. Sentí un contacto y me dejé caer en el área. Lo cierto es que otro ex jugador de los Toros se encargaría de anotar la paridad: Esteban Valencia.
Siete minutos más tarde, Iván Vásquez puso en ventaja a los cruzados. Pero en el arranque el complemento se produjo lasegunda jugada polémica. Un tiro de esquina de Figueroa fue rechazado desde el interior del arco por el portero Leonardo Cauteruchi (así lo demostrarían las imágenes televisivas). Los taurinos celebraron, pero Polic no señaló el centro de la cancha. Minutos más tarde, Osorno se quedó con un jugador menos por la expulsión de José Ramón González.
Con el 2-1 se llegó a los lanzamientos penales. Y otra vez el trío arbitral (que completaban los asistentes Héctor Poblete y Mario Vargas) fue protagonista. Luego de que Cauteruchi se adelantara para detener el disparo de Figueroa, Waldemar Méndez hizo lo propio en el envío de Gioino, pero Polic ordenó repetir el lanzamiento. Finalmente, los universitarios ganaron la definición por 5-3.
Siento que me robaron el partido y los hechos lo confirman. Todo el mundo vio cómo Polic robó el encuentro. Debiese sentir vergenza. Hoy le tocó a Osorno y mañana será a cualquier pobre que trate de progresar, diría Nigretti al término del partido.
La pelota pasó a los tribunales
Pero el duelo no finalizó esa noche en el Parque Schott. Es más, se prolongó durante varios meses. Al día siguiente el timonel osornino, César Triviño, anunció la solicitud de un castigo ejemplar para el réferi. Más allá fue el diputado Javier Hernández, quien interpuso una querella por estafa residual (buscando una compensación económica), la cual fue acogida por la jueza María Teresa Bedecarratz. Debido a la acción legal tuvieron que declarar el timonel de la ANFP, Reinaldo Sánchez, los jugadores Leonardo Cauteruchi y Sergio Gioino y el DT Óscar Meneses.
Lo más insólito se vivió cuando tres detectives de la Brigada de Delitos Económicos llegaron hasta San Carlos de Apoquindo a interrogar a los mentados Cauteruchi, Gioino y Meneses. No lo podés creer cuando el detective, con su placa, te pregunta: ¿En esa jugada del córner usted estaba parado dentro o fuera del arco? Jamás imaginé que iba a comparecer ante la justicia por un córner. A Gioino le preguntaron si el árbitro le había dicho que se lanzara al piso en la jugada del penal, comentaría días más tarde el portero trasandino al diario El Mercurio.
Polic no volvió a dirigir ese año y la Confederación Sudamericana lo sancionó con ocho meses sin participar en juegos internacionales. Por lo mismo, en 2004 perdió su cartón como juez FIFA.
En lo deportivo, Universidad Católica fue eliminada por Cienciano, equipo que finalmente se proclamó campeón de la Sudamericana 2003.
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