y claro, de forma controlada podría ser algo bueno, el problema es que Chile no es una sociedad desarrollada y económicamente tampoco cuenta con una gran bonanza económica. como si lo son los países que nombraste
En efecto. No somos un país desarrollado, por lo mismo es que debe haber un control inmigracional, que es lo que intenta el gobierno de Piñera, cosa que no tuvo en cuenta el gobierno de Bachelet.
Dicho control parte por legalizar a los ya existentes dentro del pais, y dar posibilidad también a los familiares de estos por una cuestión de justicia humanitaria, y por cierto, esto también facilita la reunificacion familiar, que de por sí mejora la disposición del inmigrante respecto de la nueva sociedad a la que se incorpora. Esos dos puntos son gravitantes a la hora de incorporar a los nuevos ciudadanos. Y está muy bien que se parta por ahí, legalización y reunificación familiar, ya después vendrán nuevas etapas, relativas a cotizaciones y a informalidad laboral, vamos, que no puedes hacer todo de una, hay que avanzar en forma gradual.
El paso siguiente en la absorción inteligente de la inmigración, es generar un proceso de distribución de los inmigrantes por regiones de Chile prácticamente deshabitadas, promoviendo proyectos productivos para absorber mano de obra, e instalar poblaciones que aparte de producir beneficio económico al país, puedan ir descentralizando al país y generando mayor soberanía en regiones aisladas. No podemos seguir concentrando inmigrantes en varias ciudades sobresaturadas. Pero eso ya es un paso posterior, y que si se dan bien las cosas en cuanto a legalización, control, y reunificación familiar, el paso siguiente es distribuir inmigrantes a zonas poco habitadas y con un gran potencial para proyectos productivos.
Cerrar fronteras no es lo que nos toca por hoy día, lo que nos corresponde hoy en día es manejar el fenómeno en forma inteligente.