Según describe el medio inglés Mirror, el cuerpo del adolescente fue hallado en su cama por la madre, quien notó que desde las orejas emergía sangre. La mujer pensó que estaba dormido y, al no tener respuesta, llamó a los servicios de emergencia.
Al llegar hasta el inmueble, los paramédicos le indicaron que Mohammed estaba muerto, pese a que el único signo extraño era el sangrado de orejas (no tenía más lesiones).
Posteriormente, la autopsia determino que la causa del deceso había sido una electrocución, la cual ocurrió desde el móvil que estaba conectado a la corriente y se extendió por el cable del audífono.
El hermano del menor de edad indicó a los medios de Malasia que también sintió una descarga eléctrica en el momento de tocar el cable de los auriculares.
En la última semana, se difundieron en internet imágenes de la oreja del fallecido joven, como forma de prevenir a la población sobre el uso de elementos móviles cuando estos se están cargando.
Por el momento, autoridades han mantenido en reserva cuáles serían las marcas del celular y los audífonos que utilizaba el adolescente.
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