«Queridos todos: Esto es solo una rápida nota para desearos
un muy feliz y saludable 2008. Para que lo comencéis con un
enfoque adecuado he aquí mi regalo de Navidad: un profundo
análisis de uno de los asuntos más relevantes del año que estamos
por cerrar. Como siempre, todo lo mejor para vosotros y vuestras
familias.
Roberto»
http://www.dailymotion.com/swf/k2GEzYKbvlP6IUHSpY
Tengo mucha curiosidad. Pincho. Es un programa de la televisión británica. The Last Laugh Show. Un diálogo entre dos
veteranos humoristas. John Fortune entrevista a John Bird, que se presenta, bajo el nombre de George Parr, como banquero:
George Parr, tú eres un banquero de inversiones, ¿no es así?
Sí, lo soy.
Y como tal tienes tu dedo sobre el pulso del mercado financiero.
Sí, en gran medida sí.
Y durante el verano ha habido mucha turbulencia y...
Volatilidad en el mercado... tremenda... tremenda.
Y volatilidad. ¿Qué ha causado eso?
Tienes que entender un par de cosas sobre el mercado.
Una es que está formado por gente de lo más aguda y sofisticada. Las mayores cabezas del mundo. Y la otra es que está dirigido por sentimientos.
¿Y eso qué significa?
¿Qué significa?... Todo está yendo normalmente y, de repente... una de esas personas agudas y sofisticadas se lleva la
mano a la cabeza y profiere un alarido: ¡Dios mío, lo hemos perdido todo! ¿Qué vamos a hacer? Y lo repite una y otra vez...
¿Salto por la ventana?
¿Salto por la ventana? ¿Saltamos todos?
¡Vende!
¡Vende! Precisamente... Y entonces algunos días más tarde esta misma persona aguda y sofisticada dice: «Creo que todo va bien. Sabes, creo que somos ricos».
Somos ricos... Compra, compra, compra.
Compra, compra, compra, sí. Y a esto lo llamamos el sentimiento del mercado...
Pero, bueno, estamos exagerando un poco, ¿no?
No estoy muy seguro, en agosto, a mediados de agosto pasado, cuando la Bolsa de Londres se desplomó, una firma muy reputada, State-Street Global Market, sacó un comunicado en el que decía, y la cito: «Los agentes del mercado no saben si comprar por el rumor y vender por la noticia, hacer lo opuesto, hacer ambas cosas, o no hacer ninguna en función de la dirección del viento».
¿Y estos son los análisis rigurosos por los cuales se pagan sueldos fabulosos?
Sí, exacto. Y algunos días después, con la mejora de la situación, tras la subida de la Bolsa, un alto cargo de ABM-Amro Morgan dijo, y le estoy citando, «Volvemos a los días felices».
Bueno no hay dinero que pague esa sabiduría madura...
Ciertamente... Esa gente recibe millones de dólares en bonus.
Por supuesto.
Vamos a la crítica situación del verano pasado. ¿Cuáles son las causas reales de la volatilidad del mercado?
Sí...
Especialmente en Estados Unidos, donde se han concedido abundantes créditos hipotecarios a gente que no puede pagarlos y cuyas propiedades están perdiendo valor.
Sí, son las hipotecas subprime.
Subprime, sí. ¿Cómo ha funcionado esto?
Imagina, si puedes, a un negro desempleado en camiseta calada sin mangas sentado en un porche derruido en Alabama, Estados Unidos. Y un hombre se le acerca y pregunta: «¿Te gustaría comprar esto antes de que se caiga? ¿Por qué no me dejas prestarte el dinero?»
Y ese hombre que le propone eso, ¿es un banquero?
Oh, no, no, no. Es un vendedor de hipotecas. Su sueldo depende completamente de la cantidad de hipotecas que pueda colocar.
De modo que su juicio para conceder estas hipotecas es totalmente objetivo.
Totalmente objetivo, sí. Absolutamente.
¿Qué pasa después?
La deuda de esta hipoteca la coge un banco y la «empaqueta» con un montón de otras deudas similares...
Sin entrar demasiado en los detalles acerca de lo que hay dentro...
Sin entrar en ningún detalle. Es muy aburrido. Entonces, como te decía, se pone todo en un paquete de deuda y se lleva a Wall Street. Y entonces ocurre algo extraordinario. En cierto modo este paquete de deudas de alto riesgo deja de ser un paquete de deudas de alto riesgo y se convierte en lo que llamamos un «Vehículo de Inversión Estructurado».
Un SIV...
Si, un SIV. Exacto.
Ya veo... Y entonces alguien como tú va y lo compra.
Sí, lo compro. Y llamo a alguien en Tokyo y le digo: «Mira, tengo este paquete, ¿quieres comprar?» Y me pregunta: «¿Qué hay en él?» Le digo: «No tengo la menor idea». Y me dice: «¿Cuánto quieres?» Le digo: «Cien millones de dólares». Y dice: «Vale». Y ya está. Esto es el mercado.
Y, presumiblemente, eso puede pasar varias veces con el mismo paquete.
Sí, puede pasar.
Y cada vez que se haga la operación por supuesto tú, o alguien como tú, sacará beneficios de ello.
Claro. No puedes esperar que se haga por nada. Es un trabajo duro.
Como en esos paquetes hay deudas de alto riesgo, ¿qué es lo que atrae a los inversores para tomar riesgo en ellos?
Es que todos esos fondos especializados en esas deudas, los llamados hedge funds o fondos de alto riesgo, tienen muy buenos nombres.
Quieres decir que son de firmas responsables.
No, no tiene nada que ver con la reputación. Tienen realmente muy, muy buenos nombres. Los nombres que llevan sonmuy buenos. Te daré un ejemplo. Hay una firma americana muy conocida de Wall Street llamada Bear Stearns que tiene dos fondos especializados en la deuda de estas hipotecas que perdieron tanto dinero, que han perdido tanto valor, que Bear Stearns anunció que tendrían que inyectar 3.200 millones de dólares para mantenerlos a flote...
¿3.200 millones de dólares?
Sí, 3.200 millones de dólares. Y aún así los inversores no podrían obtener dinero de él. Y se anunció que tendrían que dejar caer estos fondos. Uno de esos fondos se llamaba Fondo Estratégico de Crédito Estructurado de Alta Gama. El otro se llamaba Fondo Mejorado de Apalancamiento de Crédito Estructurado de Alta Gama.
Bueno, suena muy bien, ¿no?
Sí. Ahí está la magia del mercado. Lo que empezó con unos miles de dólares de un negro que vestía una camiseta calada sin mangas en Alabama se convirtió en un Fondo de Apalancamiento de Crédito Estructurado de Alta Gama.
Me gusta como suena.
Es bueno, suena muy fiable. Tiene buenas palabras. «Alto».
«Alto» es bueno. En cualquier caso es mejor que «bajo».
Sí. Absolutamente.
Y «estructurado». Otra palabra buena.
Muy buena.
Y «mejorado».
Me encanta «mejorado». Compraría cualquier cosa que pusiera «mejorado».
Sí. Quizá la historia fuera otra si se llamase Fondo del Negro Desempleado en Camiseta, pero...
Sí, porque entonces levantaría algunas sospechas. Pero a pesar de estos nombres tan plausibles seguramente la realidad es que toda esa gente que ha prestado ese dinero ha sido increíblemente estúpida...
Oh, no. Lo estúpido es que a alguien se le ocurriera en cierto momento preguntar: «¿Cuánto valen realmente esas casas?».
Eso fue lo estúpido...
Si no lo hubiera hecho, todo hubiera seguido siendo perfectamente normal. Pero desgraciadamente lo hizo.
Ya veo. Pero mira, ahora la gente dice que la crisis puede provocar un colapso financiero. ¿Se puede evitar?
Se puede evitar si los Gobiernos y los bancos centrales nos devuelven a nosotros los especuladores financieros el dinero que perdimos.
¿Pero no sería eso recompensar la codicia y la estupidez?
No, no. Es recompensar lo que el primer ministro Gordon Brown llama el «ingenio» del mercado...
Pero mira...
No queremos ese dinero para gastárnoslo para nosotros sino para seguir en el mercado, comprando y prestando como siempre, como si nada hubiera pasado y no tener que pensar demasiado en ello...
Bien, sí. Pero si pasara lo peor y no consiguierais ese dinero, ¿qué ocurriría entonces?
Bueno, entonces... pues habría otro crash en el mercado y entonces te diría lo que la gente como yo siempre dice, que no somos nosotros los que vamos a sufrir sino tu fondo de pensión.
Muchas gracias George Parr
Ha sido un placer.
(Tomado de "INDECENTES", Ernesto Ekaizer, 2012)