El tema aquí es qué es falso, y quién decide qué es falso.
Acuérdense de Beatriz Sánchez y la Carmen Hertz difundiendo que en la Est. Baquedano había un centro se torturas. Y hay gente (bien weona, pero gente al final) que se quedó con eso.
O el show en donde participó la Camilita Vallejos, protestando por una compañera en silla de ruedas herida x carabineros, y la weona se levanta como si nada una vez terminado el show.
O los registros de pendejos sacándose fotos delante de un grupo de carabineros simulando sufrimiento y miedo, para luego salir arrancando cagados de risa por su gracia. Foto difundida luego.
Si la izquierda va a decidir qué es la verdad, es el fin de la democracia como la conocemos, y el principio de una democracia de izquierda, que ya nos ha demostrado que quienes no comulgan con ellos son foco de "cancelación", denostamiento y amedrentamiento. Y todo con el aval de la masa no pensante que no tienen pico de idea de dónde están parados.
Dictadura de izquierda moderna.