Disculpen, está visitándome mi madre así que no había tenido tiempo.
Estamos de acuerdo en lo de producto, los recursos también son propiedad.
Bueno, yo no dije en ningún momento que consumo era propiedad, dije que era hacer uso de la propiedad, es una acción.
Aclaremos, ¿qué es neoliberalismo? Es un término sin un significado preciso, o lo defines, o lo cambias por liberalismo, ya que ni el creador del tema, ni yo, defendemos un supuesto neoliberalismo.
Ahora bien, las semillas no son propiedad de una persona, es la propiedad intelectual de las propiedades de esas semillas la que es propiedad de Monsanto, por ejemplo, y está mal, en esto estamos de acuerdo, pero te equivocas al creer que el liberalismo está a favor de la propiedad intelectual. Revisa el Mises Institute, el Instituto Juan de Mariana, entre otros. Puede ser que en un tiempo anterior teóricos liberales defendieran la propiedad intelectual, pero las teorías van avanzando y hoy en día casi ningún liberal (libertario) es pro-propiedad intelectual. Ver por ejemplo la critica que hace Kinsella, aquí.
Tres cosas sobre el 2do párrafo:
1) ¿De dónde sacas que el dinero es una creación capitalista?
2) ¿Qué hay de malo per se en que el trabajador no se quede con lo que produce? Si éste decide arrendar su mano de obra, es porque valora más lo que recibirá que lo que obtendría trabajando por su cuenta. Si el trabajador no se asociara con otros a través de la división del trabajo y se quedara con lo que produce, tendría que producir cada bien que él necesitara; volveríamos, entonces, a una era de subsistencia.
3) Es total y completamente falso que el trabajador no recibe el valor de lo que aporta al proceso productivo:
Básicamente, y extra sintetizado, porque la libertad positiva necesita coaccionar a otras personas y/o a su propiedad para llevarse a cabo. Y si la Berlin postula que lo importante es el poder hacer, entonces también se deberá contar con la libertad negativa, es decir, no sólo tendremos que tener la capacidad, sino que nadie nos impida lograr nuestros objetivos.
PD: Tengo la impresión de que querías que me extendiera más, pero me parece que no has argumentado.
El producto es el resultado de trabajo+recurso, ese trabajo es realizado por una persona. La propiedad no es consumo, consumo es la suma de productos utilizados, pero no es necesariamente una propiedad. Yo consumo aire, pero eso no significa que el aíre sea de mi propiedad. Llevado esto al neoliberalismo, yo consumo verduras, pero con el tema de propiedad que conlleva el neoliberalismo y el capitalismo, las semillas con las que debo alimentarme ahora son propiedad de una sola persona por ende coarta mi libertad de decidir si quiero o no "consumir" de este u otro "producto".
Ahora, también podemos hablar que en la actualidad el producto final del trabajo no pertenece al hombre, quien arrienda su mano de obra para alcanzar un salario que no representa el valor final de su producción, lo cual nace desde el surgimiento del capitalismo. El trabajo por ende deja de ser una significación de la persona, desarraigándola de la acción de producir y así coartando su libertad y dejándolo en una seuda libertad limitada por el consumismo, donde el dinero surge como un fetiche que permite el adueñarse de productos y significarlos como propiedad.
Estamos de acuerdo en lo de producto, los recursos también son propiedad.
Bueno, yo no dije en ningún momento que consumo era propiedad, dije que era hacer uso de la propiedad, es una acción.
Aclaremos, ¿qué es neoliberalismo? Es un término sin un significado preciso, o lo defines, o lo cambias por liberalismo, ya que ni el creador del tema, ni yo, defendemos un supuesto neoliberalismo.
Ahora bien, las semillas no son propiedad de una persona, es la propiedad intelectual de las propiedades de esas semillas la que es propiedad de Monsanto, por ejemplo, y está mal, en esto estamos de acuerdo, pero te equivocas al creer que el liberalismo está a favor de la propiedad intelectual. Revisa el Mises Institute, el Instituto Juan de Mariana, entre otros. Puede ser que en un tiempo anterior teóricos liberales defendieran la propiedad intelectual, pero las teorías van avanzando y hoy en día casi ningún liberal (libertario) es pro-propiedad intelectual. Ver por ejemplo la critica que hace Kinsella, aquí.
Tres cosas sobre el 2do párrafo:
1) ¿De dónde sacas que el dinero es una creación capitalista?
2) ¿Qué hay de malo per se en que el trabajador no se quede con lo que produce? Si éste decide arrendar su mano de obra, es porque valora más lo que recibirá que lo que obtendría trabajando por su cuenta. Si el trabajador no se asociara con otros a través de la división del trabajo y se quedara con lo que produce, tendría que producir cada bien que él necesitara; volveríamos, entonces, a una era de subsistencia.
3) Es total y completamente falso que el trabajador no recibe el valor de lo que aporta al proceso productivo:
«...existe un grave error en este razonamiento [la teoría de explotación, o plusvalor], y es que no se toma en cuenta la variable tiempo, ya que al trabajador se le descuenta la diferencia entre el valor futuro y el valor presente de su trabajo, pues, y como veremos, este descuento se debe a que el capitalista adelanta el pago del trabajo por una mercancía que aún no ha finalizado.
Reproduciremos aquí el ejemplo que utilizara Eugen von Böhm-Bawerk, «imaginemos que la producción de un bien, por ejemplo de una máquina de vapor, cueste cinco años de trabajo, que el valor de cambio obtenido de la máquina terminada sea 5.500 florines y que intervengan en la fabricación de la máquina cinco obreros distintos, cada uno de los cuales ejecuta el trabajo de un año. Por ejemplo, que un obrero minero extraiga durante un año el mineral de hierro necesario para la construcción de la máquina, que el segundo dedique otro año a convertir ese mineral en hierro, el tercero a convertir el hierro en acero, que el cuarto fabrique las piezas necesarias y el quinto las monte y dé los toques finales a ésta. Según la naturaleza misma de la cosa, los cinco años de trabajo de nuestros obreros no podrán rendirse simultánea, sino sucesivamente y cada uno de los siguientes obreros sólo puede comenzar su trabajo una vez hayan culminado el suyo los obreros anteriores. ¿Qué parte podrá reclamar por su trabajo cada uno de los cinco copartícipes, con arreglo a la tesis de que el obrero debe percibir el producto íntegro de su trabajo?
Si no existe un sexto elemento extraño que anticipe las retribuciones, deberán tenerse en cuenta dos puntos absolutamente seguros. El primero es que no podrá efectuarse el trabajo hasta pasados cinco años. El segundo es que los obreros pueden repartirse los 5.500 florines. Pero, ¿con arreglo a qué criterio? No por partes iguales, como a primera vista pudiera parecer, pues ello redundaría considerablemente a favor de aquellos obreros cuyo trabajo corresponde a una fase posterior del proceso productivo y en perjuicio de los que han aportado su trabajo en una fase anterior. El obrero que monta la máquina percibiría 1.100 florines por su año de trabajo inmediatamente después de terminado éste; mientras, el minero no obtendría su retribución hasta pasados cuatro años. Y como este orden de preferencia no puede ser en modo alguno indiferente a los interesados, todos ellos preferirían el trabajo final y nadie querría hacerse cargo de los trabajos iniciales. Para encontrar quien aceptase éstos, los obreros de las fases finales se verían obligados a ofrecer una participación más alta a sus compañeros encargados de los trabajos preparatorios. La cuantía de esta compensación dependería de dos factores: la duración del aplazamiento y la magnitud de la diferencia existente entre la valoración de los bienes presentes y futuros. Así por ejemplo si esta diferencia fuese del 5 por ciento anual, las participaciones se graduarían: 1.200 florines para el primer obrero, 1.150 para el segundo, 1.100 para el tercero, 1.050 para el cuarto y 1.000 para el quinto.
Sólo podría admitirse la posibilidad de que los cinco cobrasen la misma suma de 1.100 florines partiendo del supuesto que la diferencia de tiempo les fuese indiferente» . Entonces, no es que a los trabajadores se les pague menos del valor íntegro de lo que añaden a la producción, es que se les adelanta el pago de su trabajo, y tal como en el ejemplo anterior, incluso sin la figura del capitalista o empresario, habrá diferencias numéricas respecto al pago, 1.200 para aquel primer trabajador y 1.000 para el último en la línea de producción, pero, y debido a, que el tiempo tiene valor (en el ejemplo: 5% anual o 50 florines por año) para el actor el pago inter-temporalmente es el mismo; recibir 1.000 ahora o 1.200 en 4 años más. Esto debido a la preferencia temporal, la cual dice que las personas prefieren la satisfacción más próxima de sus necesidades, en otras palabras, que prefieren los bienes presentes a los futuros, y que la posposición de satisfacer sus necesidades se hará sólo en el caso en que se añada algo que el actor valore, en nuestro ejemplo, el trabajador estará dispuesto a esperar 4 años si recibe 200 florines adicionales.
Añadamos ahora al empresario, y supongamos que los trabajadores no pueden o no quieren esperar 4 años, ¿cuál sería el pago que debiera darle a cada trabajador, si éste compra la propiedad de la mercancía?, es obvio que no se les puede pagar los 1.100 florines, ya que el empresario estará pagando al finalizar su parte del trabajo por un trabajo que no verá sus frutos recién hasta terminado los 5 años, si lo que se busca es un trato justo, entonces el empresario deberá cancelarles 1.000 florines a cada uno de los trabajadores al finalizar su parte del proceso productivo, como si cada uno fuera el último en la producción del producto. Esta suma que no se les paga a los trabajadores, es el costo del tiempo expresado en dinero, el interés. Pero como vimos, es lo mismo para, por ejemplo, el primer trabajador recibir 1.200 florines y esperar 4 años a recibir ese dinero, o recibir 1.000 y recibirlo una vez haya finalizado su trabajo.
Si de todas formas, seguimos manteniendo que cada trabajador debe recibir el valor integro de lo que aportó a la producción, lo que afirmamos es que el tiempo no tendría valor, y eso es tan ridículo, que la consecuencia de aquello sería que los empresarios podrían optar a pagarle a cada uno el valor integro, pero en el tiempo que él prefiera, ya que el tiempo no sería relevante. De ser así, estamos seguros que muchos empresarios estarían dispuestos a pagar el valor integro de la aportación de cada trabajador, pero cancelar dicha suma en, digamos, 100 años.»
Reproduciremos aquí el ejemplo que utilizara Eugen von Böhm-Bawerk, «imaginemos que la producción de un bien, por ejemplo de una máquina de vapor, cueste cinco años de trabajo, que el valor de cambio obtenido de la máquina terminada sea 5.500 florines y que intervengan en la fabricación de la máquina cinco obreros distintos, cada uno de los cuales ejecuta el trabajo de un año. Por ejemplo, que un obrero minero extraiga durante un año el mineral de hierro necesario para la construcción de la máquina, que el segundo dedique otro año a convertir ese mineral en hierro, el tercero a convertir el hierro en acero, que el cuarto fabrique las piezas necesarias y el quinto las monte y dé los toques finales a ésta. Según la naturaleza misma de la cosa, los cinco años de trabajo de nuestros obreros no podrán rendirse simultánea, sino sucesivamente y cada uno de los siguientes obreros sólo puede comenzar su trabajo una vez hayan culminado el suyo los obreros anteriores. ¿Qué parte podrá reclamar por su trabajo cada uno de los cinco copartícipes, con arreglo a la tesis de que el obrero debe percibir el producto íntegro de su trabajo?
Si no existe un sexto elemento extraño que anticipe las retribuciones, deberán tenerse en cuenta dos puntos absolutamente seguros. El primero es que no podrá efectuarse el trabajo hasta pasados cinco años. El segundo es que los obreros pueden repartirse los 5.500 florines. Pero, ¿con arreglo a qué criterio? No por partes iguales, como a primera vista pudiera parecer, pues ello redundaría considerablemente a favor de aquellos obreros cuyo trabajo corresponde a una fase posterior del proceso productivo y en perjuicio de los que han aportado su trabajo en una fase anterior. El obrero que monta la máquina percibiría 1.100 florines por su año de trabajo inmediatamente después de terminado éste; mientras, el minero no obtendría su retribución hasta pasados cuatro años. Y como este orden de preferencia no puede ser en modo alguno indiferente a los interesados, todos ellos preferirían el trabajo final y nadie querría hacerse cargo de los trabajos iniciales. Para encontrar quien aceptase éstos, los obreros de las fases finales se verían obligados a ofrecer una participación más alta a sus compañeros encargados de los trabajos preparatorios. La cuantía de esta compensación dependería de dos factores: la duración del aplazamiento y la magnitud de la diferencia existente entre la valoración de los bienes presentes y futuros. Así por ejemplo si esta diferencia fuese del 5 por ciento anual, las participaciones se graduarían: 1.200 florines para el primer obrero, 1.150 para el segundo, 1.100 para el tercero, 1.050 para el cuarto y 1.000 para el quinto.
Sólo podría admitirse la posibilidad de que los cinco cobrasen la misma suma de 1.100 florines partiendo del supuesto que la diferencia de tiempo les fuese indiferente» . Entonces, no es que a los trabajadores se les pague menos del valor íntegro de lo que añaden a la producción, es que se les adelanta el pago de su trabajo, y tal como en el ejemplo anterior, incluso sin la figura del capitalista o empresario, habrá diferencias numéricas respecto al pago, 1.200 para aquel primer trabajador y 1.000 para el último en la línea de producción, pero, y debido a, que el tiempo tiene valor (en el ejemplo: 5% anual o 50 florines por año) para el actor el pago inter-temporalmente es el mismo; recibir 1.000 ahora o 1.200 en 4 años más. Esto debido a la preferencia temporal, la cual dice que las personas prefieren la satisfacción más próxima de sus necesidades, en otras palabras, que prefieren los bienes presentes a los futuros, y que la posposición de satisfacer sus necesidades se hará sólo en el caso en que se añada algo que el actor valore, en nuestro ejemplo, el trabajador estará dispuesto a esperar 4 años si recibe 200 florines adicionales.
Añadamos ahora al empresario, y supongamos que los trabajadores no pueden o no quieren esperar 4 años, ¿cuál sería el pago que debiera darle a cada trabajador, si éste compra la propiedad de la mercancía?, es obvio que no se les puede pagar los 1.100 florines, ya que el empresario estará pagando al finalizar su parte del trabajo por un trabajo que no verá sus frutos recién hasta terminado los 5 años, si lo que se busca es un trato justo, entonces el empresario deberá cancelarles 1.000 florines a cada uno de los trabajadores al finalizar su parte del proceso productivo, como si cada uno fuera el último en la producción del producto. Esta suma que no se les paga a los trabajadores, es el costo del tiempo expresado en dinero, el interés. Pero como vimos, es lo mismo para, por ejemplo, el primer trabajador recibir 1.200 florines y esperar 4 años a recibir ese dinero, o recibir 1.000 y recibirlo una vez haya finalizado su trabajo.
Si de todas formas, seguimos manteniendo que cada trabajador debe recibir el valor integro de lo que aportó a la producción, lo que afirmamos es que el tiempo no tendría valor, y eso es tan ridículo, que la consecuencia de aquello sería que los empresarios podrían optar a pagarle a cada uno el valor integro, pero en el tiempo que él prefiera, ya que el tiempo no sería relevante. De ser así, estamos seguros que muchos empresarios estarían dispuestos a pagar el valor integro de la aportación de cada trabajador, pero cancelar dicha suma en, digamos, 100 años.»
Por qué lo que Berlin llamó libertad positiva no sería en realidad libertad. Espero tu respuesta.
Saludos.
Básicamente, y extra sintetizado, porque la libertad positiva necesita coaccionar a otras personas y/o a su propiedad para llevarse a cabo. Y si la Berlin postula que lo importante es el poder hacer, entonces también se deberá contar con la libertad negativa, es decir, no sólo tendremos que tener la capacidad, sino que nadie nos impida lograr nuestros objetivos.
PD: Tengo la impresión de que querías que me extendiera más, pero me parece que no has argumentado.
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