Lo absurdo del pensamiento ateo: Las verdades morales

Seguramente tendrán los Cientificos en un futuro, la respuesta a muchas cosas, pero mientras mas respuestas hay, mas preguntas nacen. cierto?

A su pregunta. Respuesta: Es neutral al Cristianismo la Ciencia?

otra pregunta como respuesta. CUECK!!!!!!!!!
 
creo que el tema no tiene sentido , se dice lo absurdo del pensamiento ateo,¿ pero desde que punto de vista ?, desde un creyente , claro que sera absurdo , pero este parte desde el enfoque de la persona que planteo el debate, saludos
 

no es valido.

si se te hace una pregunta directa y respondes con una pregunta, respondes la pregunta??? no, no la respondes por lo tanto no es valido, y lo unico que haces con eso es dejar la responsabilidad de la pregunta al mismo ejecutor de la misma lo que que justifica tu nula argumentacion para el debate.

en otras palabras: te haces el weon cuando te tienen pillado.
 
Seguramente tendrán los Cientificos en un futuro, la respuesta a muchas cosas, pero mientras mas respuestas hay, mas preguntas nacen. cierto?

A su pregunta. Respuesta: Es neutral al Cristianismo la Ciencia?

No necesariamente, mi pregunta iba dirigida al hipotético futuro en que ya no hayan más preguntas que responder. ¿Qué pasará con dios entonces?

¿Neutral al cristianismo? Imagino habrás querido decir "neutral a las religiones", la respuesta es sí, lo es. La ciencia no se preocupa de posturas religiosas, excepto cuando estas pretenden intervenir e influir en la forma de hacer ciencia como se ha visto muchas veces en la historia y, lamentablemente, se sigue viendo en algunas partes del mundo.
 
no es valido.

si se te hace una pregunta directa y respondes con una pregunta, respondes la pregunta??? no, no la respondes por lo tanto no es valido, y lo unico que haces con eso es dejar la responsabilidad de la pregunta al mismo ejecutor de la misma lo que que justifica tu nula argumentacion para el debate.

en otras palabras: te haces el weon cuando te tienen pillado.

ok . Siempre la ciencia ha querido estar a favor de la inexistencia del Creador, sin embargo no ha podido.
podra?. Si lo hiciera estimo que no seria viable el teismo.
 
ok . Siempre la ciencia ha querido estar a favor de la inexistencia del Creador, sin embargo no ha podido.
podra?. Si lo hiciera estimo que no seria viable el teismo.

Ah bueh, demuestras que tienes nulo conocimiento de como funciona la ciencia.

¿Te suena el método científico? Estúdialo y luego me explicas en que parte de el las creencias, ideologías y filosofías personales del científico influyen en la obtención de resultados.

La ciencia no es más que un método para encontrar respuestas, el hecho de que esas respuestas una y repetidas veces hayan provocado el debilitamiento de las posturas religiosas es un efecto colateral. Repito, la ciencia no busca negar ni probar la existencia de dios, sólo responder y comprender como funciona el universo.

Ahora haré nuevamente la pregunta que no has respondido:

Seguramente tendrán los Cientificos en un futuro, la respuesta a muchas cosas, pero mientras mas respuestas hay, mas preguntas nacen. cierto?

No necesariamente, mi pregunta iba dirigida al hipotético futuro en que ya no hayan más preguntas que responder. ¿Qué pasará con dios entonces?
 
ok . Siempre la ciencia ha querido estar a favor de la inexistencia del Creador, sin embargo no ha podido.
podra?. Si lo hiciera estimo que no seria viable el teismo.

estas rotundamente equivocado y careces de una comprension lectora horrible, ya da pena tratar de debatirte, el colega anterior ta acaba de dejar en claro que la ciencia jamas a tenido la intencion de estar en contra de la existencia de alguna deidad. es mas muchos cientificos de renombre son creyentes y aun asi continuan trabajando para dar explicacion o solucion a muchos problemas que como seres humanos a un no podemos tener la respuesta.

el fin de la ciencia no es lograr compararse con la religion y menos comprobar o no la existencia de lo inexistente, porque la fe no se basa en algo cientifico, cosa que ya un monton de colegas ya te explicaron.

si nos remitimos a los hechos, comparando cosas validas y en el mismo nivel, los sucesos de la biblia que segun tu sucedieron, muchas de ellas han sido comprobadas como falsas, meras historias que consigo traen una enseñanza que no representa la realidad, y otra cantidad no menor de sucesos son practicamente ilogicas y carecen de toda coherencia por lo tanto no existe parametro o medida para poder comprobarlos, por tanto solo existen en la biblia y en las mentes de quienes quieren creer en eso.

ahora, la respuesta que das, nuevamente respondes evadiendo la pregunta y respondes de manera de ambigua, porque atacas algo que no se te pregunta.

PD: insisto el tema ya no tiene sentido y me da la impresion de que cada vez que se le responde algo a bascur este se caga de la risa, es un troll encubierto.
 
La ciencia no es neutral.
3 casos que plantea A. Plantinga.
A. Simón y Altruismo
Primero, entonces, algunos ejemplos que sugieren, totalmente independientemente de las consideraciones agustinianas más generales, {4} que la ciencia no es religiosamente neutral. Empiezo con el reciente artículo de Herbert Simón, "Un Mecanismo para la Selección Social y el Altruismo Exitoso". {5} Este artículo tiene que ver con el problema del altruismo: ¿Por qué?, se pregunta Simón, ¿gente como la Madre Teresa, o el misionero escocés Eric Liddel, o las Hermanitas de la Caridad, o los misioneros jesuitas del siglo 17, o los misioneros metodistas del siglo 19, por qué esa gente hace las cosas que hace? ¿Por qué dedican su tiempo y energía y, verdaderamente sus vidas completas, al beneficio de otras personas? Por supuesto no son sólo los grandes santos del mundo los que exhiben este impulso; la mayoría de nosotros hacemos eso de una forma u otra. La mayoría de nosotros damos dinero para ayudar a alimentar y vestir a gente que nunca hemos visto; podemos apoyar a misioneros en países extranjeros; tratamos, tal vez en formas irresponsables y torpes, de hacer lo que podamos para ayudar a las viudas y a los huérfanos.

Ahora, dice Simón, ¿cómo podemos responder por este tipo de comportamiento? La forma racional de comportarse, dice él, es actuar o tratar de actuar de forma tal que incrementemos nuestro propio bienestar, esto es, actuar de manera tal que incrementemos la probabilidad de que nuestros genes sean ampliamente diseminados en la siguiente generación y la subsiguiente, haciendo entonces un bien en la carrera de la evolución. {6}Un paradigma del comportamiento racional, concebido así, se reportó en el periódico South Bend Tribune de diciembre 21, 1991, Alexandría (VA): "Cecil B. Jacobson, un especialista en infertilidad, fue acusado de usar su propio esperma para inseminar a sus pacientes; él podría haber sido padre de por lo menos 75 niños, dijo el demandante el viernes." Nada parecidas a Jacobson, sin embargo, personas como la Madre Teresa y Tomás de Aquino, ignoran con alegría el destino a corto o largo plazo de sus genes; ¿cuál es la explicación para este comportamiento?

La respuesta, dice Simón, son dos mecanismos: la "docilidad" y la "racionalidad atada":

Las personas dóciles tienden a aprender y a creer lo que perciben que otros en la sociedad quieren que ellas aprendan y crean. De esa forma el contenido de lo que se aprende no está totalmente camuflado por la contribución que haga al bienestar personal (p. 1666).

Debido a la racionalidad atada, el individuo dócil con frecuencia será incapaz de distinguir el comportamiento prescrito socialmente que contribuye al bienestar, del comportamiento altruista [esto se refiere al comportamiento prescrito por la sociedad que no contribuye al bienestar personal-- AP]. De hecho, la docilidad reducirá la inclinación a evaluar de forma independiente las contribuciones del comportamiento al bienestar … Por virtud de la racionalidad atada, la persona dócil no puede adquirir el aprendizaje personalmente ventajoso que provee el incremento, "d", de bienestar, sin adquirir también los comportamientos altruistas que la disminución cuesta, "c" (p. 1667).

La idea es que una Madre Teresa o un Tomás de Aquino muestran "racionalidad atada"; ellos son incapaces de distinguir el comportamiento socialmente prescrito que contribuye al bienestar, del comportamiento altruista. Como resultado ellos fallan en adquirir el aprendizaje personalmente ventajoso que provee ese incremento "d" de bienestar sin, muy tristemente, sufrir la disminución "c" exigida por el comportamiento altruista. Ellos consienten sin pensar en lo que la sociedad les dice que es la forma correcta de comportarse; y no están realmente haciendo una evaluación de la posible orientación de tal comportamiento en el destino de sus genes. Si ellos hicieran una evaluación tal (y fueran suficientemente racionales para evitar errores tontos) presumiblemente verían que este tipo de comportamiento no contribuye al bienestar personal, lo dejarían caer como a una patata caliente, y empezarían a trabajar en su número esperado de descendientes.

Ningún cristiano podría aceptar este relato ni siquiera como un comienzo de una explicación viable del comportamiento altruista de las Madres Teresa de este mundo. Desde una perspectiva cristiana, esto ni siquiera erraría el blanco; ni siquiera está suficientemente cerca de él para ser una equivocación. Comportarse como la Madre Teresa lo hace no es una muestra de "racionalidad atada" —si ella hubiera pensado en el asunto con mayor claridad y penetración, habría detenido ese tipo de comportamiento y en lugar de ello habría dedicado su atención a la cantidad de descendientes que se esperaría que tuviera. Su comportamiento muestra un espíritu como el de Cristo; ella está reflejando en su limitada forma humana el magnífico esplendor del acto sacrificial de expiación de Cristo. (No hay duda de que ella está almacenando tesoros en el cielo). Verdaderamente, -¿hay algo que un ser humano pueda hacer, que sea más racional que lo que ella hace? Desde una perspectiva cristiana, la idea de que su comportamiento es irracional (¡y tan irracional que necesita ser explicado en términos de tales mecanismos como docilidad inusual y racionalidad limitada!) es difícil de ser tomada seriamente; porque desde esa perspectiva, el comportamiento como el de la Madre Teresa no es más que una manifestación de ‘racionalidad limitada’. Por el contrario: su comportamiento es mucho más racional que el de alguien que, como Cecil Jacobson, dedica sus mejores esfuerzos en ver que sus genes estén representados en grado sumo en la siguiente generación y las subsiguientes.

Pero, ¿no hay un problema aquí, al tomar el artículo de Simón como un ejemplo de ciencia que no es religiosa y teológicamente neutral? Porque Simón sugiere o asume que el curso racional a seguir para un ser humano es tratar (¿siempre, con frecuencia, algunas veces?) de incrementar su bienestar. Racionalmente, sin embargo, es una noción profundamente normativa: el curso racional es el curso correcto, el que debe ser recomendado, el que uno debería perseguir. Simón, por lo tanto, parece estar haciendo una afirmación normativa, o tal vez una conjetura normativa; esta afirmación o conjetura parece ser una parte vital e intrínseca de lo que él trata de decir. Si es así, sin embargo, ¿puede realmente ser parte de la ciencia? ¿Cómo debemos entender a Simón aquí? Se supone que la ciencia es no evaluativa, no normativa, no prescriptiva: se supone que nos da hechos, no valores. ¿Puede entonces esta afirmación de que el curso racional debe perseguir el bienestar, ser parte de una porción de la ciencia, de una explicación científica, o de una iniciativa científica?

Pero tal vez hay una respuesta. ¿Qué, exactamente, quiere decir Simón aquí con términos como ‘racional’ y ‘racionalidad’? Por lo menos dos cosas: porque cuando él dice que el curso racional, para un ser humano, es tratar de incrementar su bienestar, él no está usando el término en la misma forma que cuando dice que la Madre Teresa y personas como ella sufren de racionalidad atada. Lo último significa simplemente que la gente así no está en una posición muy elevada para percibir algo cuando se trata de inteligencia, perspicacia, y cosas así; por lo menos son levemente defectuosas con respecto a la agudeza. Es debido a la falta de agudeza que fallan en ver que el comportamiento socialmente prescrito en cuestión está realmente en conflicto con sus propios intereses o el alcance de sus propias metas. Esta racionalidad limitada es un asunto de no tener todas las facultades, de alguien a quien le falta un tornillo. Cuando él dice que el curso racional del ser humano es luchar para promover su bienestar, sin embargo, presumiblemente quiere decir algo diferente con el término ‘racional’. ¿Qué, precisamente, qué podría estar tratando de decir, que no descalificaría tal proyecto como una parte de la ciencia? Tal vez quiere decir algo como esto: Un ser humano funcionando apropiadamente, uno que no esté sujeto a mal funcionamiento (uno que no esté loco, o sea retardado, o reaccione bajo presión, o bajo cualquier otro estado de mal funcionamiento o disfuncionalidad) tendrá, de hecho, ciertas metas, tratará de obtener ciertas condiciones, apuntará a alcanzar ciertos objetivos. Presumiblemente la supervivencia sería una de esas metas; pero otra, dice Simón, es promover o maximizar la aptitud.

Y hay dos cosas que decir sobre esta afirmación. En primer lugar, podríamos preguntar cuál es la evidencia de que, de hecho, todo o casi todo lo que los seres humanos funcionando correctamente hacen, verdaderamente muestra esta meta. No es fácil ver en forma precisa cómo responder a esta pregunta. Uno sospecharía que un estudio hecho por medio de las técnicas usuales de encuestas, no habría llevado a este resultado; la mayoría de la gente que yo conozco, que funciona apropiadamente, de todas maneras, no darían como una de sus metas principales la de incrementar su bienestar. (Tal vez usted respondería que es porque la mayoría de la gente que yo conozco pasa de la edad para tener hijos, de modo que el incremento directo de su representación genética en las siguientes generaciones ya no es una opción válida. Por supuesto podrían hacer lo posible para asegurarse de tener nietos -- sobornar de manera prudente, tal vez, o arreglar las circunstancias para que sus hijas se embaracen, o animar a sus parientes más jóvenes a retirarse del colegio y tener hijos.) Pero obviamente siempre hay otra opción: podemos decir que las metas o propósitos en cuestión no son conscientes, no pueden pasar por una inspección consciente. Más bien, deben ser determinados por el comportamiento. Es el comportamiento de uno el que revela y demuestra sus metas, no importa lo que diga (y, verdaderamente, no importa lo que piense).

Bien, tal vez sea así. Todavía podría demostrarse o decirse que los seres humanos que funcionan apropiadamente, de hecho sí muestra en su comportamiento esta meta de incrementar su bienestar — donde, por supuesto, no podríamos de manera sensible tomar la muestra de esa meta en su comportamiento como un criterio de normalidad o funcionamiento apropiado. De hecho, Simón no procede de esa forma; su proceder, con respecto a este asunto, es a priori más que a posteriori. Él no nos dice qué es lo que lo lleva a pensar que los seres humanos funcionando apropiadamente tendrán esta meta; pero uno sospecharía que su respuesta sería que los seres humanos adquirimos esa meta, de alguna manera, por virtud de nuestra historia evolutiva. Sospecho que él piensa que surgiría de algún recuento evolutivo apropiado de los seres humanos (y para muchas otras especies también) que ellos han maximizado el bienestar como una meta. Cómo seguiría esta historia exactamente tal vez no es enteramente claro; pero por el momento podemos ignorar las dificultades.

La segunda cosa que decir sobre esta afirmación es que la misma pregunta surge con respecto a ella: ¿no es la idea del funcionamiento apropiado en sí misma, una noción normativa? Hay un círculo de nociones conectado aquí: funcionamiento apropiado, salud, normalidad (en lo normativo, no en el sentido descriptivo), disfuncionalidad, daño, diseño (un pulmón que funciona correctamente está haciéndolo en la forma en la que los pulmones han sido diseñados para hacerlo), propósito, y cosas por el estilo. Tal vez ninguna de estas nociones pueda ser analizada en términos de nociones que están fuera del círculo encantado (de modo que este círculo se parecería al que envuelve las nociones de necesidad, posibilidad, vínculo, mundos posibles, y así sucesivamente). Y ¿no son estas nociones normativas? Verdaderamente, hay un uso de 'debe' que va con ellas. Cuando el botón de arranque es presionado, el motor debe girar, esto quiere decir que si las partes relevantes están funcionando apropiadamente, el motor girará cuando el botón de encendido sea presionado. Cuando uno sufre una laceración menor, una costra debe formarse sobre la herida; eso quiere decir, si las partes relevantes del cuerpo están funcionando apropiadamente, una costra se formará sobre la herida. Un bebé de seis meses de edad debe ser capaz de levantar su cabeza y patear simultáneamente; eso quiere decir, un bebé de seis meses, saludable, normal (en lo normativo, no en el sentido estadístico) puede hacer esas cosas. ¿No debemos admitir, por lo tanto, que esta noción de función apropiada es una noción normativa en sí; así que, si Simón usa 'racionalidad' de una manera explicable sólo en términos de función apropiada, entonces lo que él dice es verdaderamente normativo y por lo tanto no propiamente una parte de la ciencia?

Tal vez; pero si el empleo de la noción de normalidad o función apropiada es suficiente para descalificar un discurso, del título de ciencia, entonces muchas más cosas que el relato de Simón del altruismo, resultarían no ser ciencia. Consideremos generalizaciones funcionales -- la clase de generalizaciones que se encuentran en las descripciones biológicas y sicológicas de la forma en la que los seres humanos u otras criaturas orgánicas funcionan. Como señala John Pollock, tales generalizaciones parecen involucrar una presuposición implícita:
cuando formulamos generalizaciones similares sobre máquinas, las generalizaciones que formulamos son realmente sobre cómo funcionan las máquinas cuando "funcionan apropiadamente" o cuando "no están dañadas". De manera similar parece que las generalizaciones sobre los organismos deben ser entendidas como tratándose de la forma en la que ellos funcionan cuando lo están haciendo 'normalmente'. {7}

Aquí 'funcionar normalmente' y 'no estar dañado' significan algo como 'no sujetos a disfunción' o ' funcionar apropiadamente' o 'no funcionar mal'. Las generalizaciones funcionales sobre los organismos, por lo tanto, dicen cómo funcionan cuando están funcionando apropiadamente. Pero, por supuesto, la ciencia biológica y social está llena de generalizaciones funcionales. Así pues, si Simon está apelando a la noción de funcionamiento apropiado en su idea de racionalidad, él podría estar apelando a una clase de normatividad; pero esa clase de normatividad es ampliamente encontrada en la ciencia; o en lo que es llamado ciencia: algunos sostendrían que la noción de funcionamiento adecuado no pertenece a la ciencia a menos que pueda ser explicada, de alguna manera, en otros términos -- tal vez, en términos de las regularidades estudiadas en física y química. No necesitamos entrar en esos terrenos de disputa aquí; es suficiente notar que si Simon está apelando a la noción de función apropiada, entonces a lo que él apela debe ser encontrado de hecho en toda la extensión de las ciencias sociales y biológicas. Por lo tanto no debemos negar el título de 'ciencia' a lo que Simon hace, a menos que estemos preparados para hacer las mismas observaciones con respecto a la mayoría del resto de lo que entendemos como ciencia biológica y social. E incluso si decimos que la ciencia simoniana no es realmente ciencia, nada substancial cambia; mi punto sería entonces no que las consideraciones religiosas apoyan la supuestamente llamada ciencia, sino más bien que ellas apoyan la que de hecho es llamada ciencia, que es una muy importante, verdaderamente dominante, parte de nuestra vida intelectual y cultural.

Asumiré por lo tanto que la ciencia simoniana es ciencia. Así pues, en el recuento de Simon del altruismo tenemos un ejemplo de una teoría científica que es claramente no neutral con respecto al compromiso cristiano; verdaderamente, es inconsistente con él. La teoría de Simon ilustra también otra, y bien diferente forma en la que las consideraciones religiosas son relevantes para la ciencia: ellas se apoyan en lo que nosotros pensamos que necesita explicación. Desde la perspectiva de Simon, es el altruismo el que necesita explicación; desde una perspectiva cristianan o teísta, por otro lado, simplemente es de esperar que los seres humanos algunas veces actúen altruistamente; tal vez lo que necesita explicación es la forma en la que los seres humanos se atacan y destruyen unos a otros.


*info Larga.
 
ok . Siempre la ciencia ha querido estar a favor de la inexistencia del Creador, sin embargo no ha podido.
podra?. Si lo hiciera estimo que no seria viable el teismo.

Primer problema GRAVE de ustedes los fundamentalistas, creer que las cosas estan a "favor" de las visiones de otros. La ciencia no esta afavor de la inexistencia del creador, la ciencia no toma en cuenta a tu creador porque no es necesario para explicar ningun fenomeno. Navaja de Occam.

No podra, no se puede probar que algo no existe, eso es imposible de hacer. Pero si logra explicar todos los fenomenos naturales y el origen de todo cuanto exista. ¿Que queda de tu Dios? De todos modos estate tranquilo, seguro la humanidad se extinga antes de resolver todas las interrogantes.
 
*Info Larga
B. El Gran Mito Evolutivo [GME]
Siendo que ya he tratado con este ejemplo en otras partes (en los ensayos a los que me refiero en la nota de pie de página 4) puedo ser breve aquí. Consideremos el Gran Mito Evolutivo (GME). De acuerdo con esta historia, la vida orgánica de alguna manera se levantó de materia no viviente, por medio de medios puramente naturales y por virtud de la acción de las regularidades fundamentales de la física y la química. Una vez que la vida empezó, toda la vasta profusión de flora y fauna contemporánea salieron de esos ancestros primitivos por medio de una descendencia común. La enorme variedad de vida contemporánea surgió, básicamente, a través de selección natural operando en fuentes de variabilidad genéticas tales como la mutación genética aleatoria, el impulso genético y cosas así. Yo llamo a esta historia un mito, no porque yo no lo creo (aunque no lo creo) sino porque juega un cierto tipo de papel cuasi-religioso en la cultura contemporánea: es una forma compartida de entendernos a nosotros mismos en el nivel profundo de religión, una interpretación profunda de nosotros mismos para nosotros mismos, una forma de decirnos por qué estamos aquí, de dónde venimos, y a dónde vamos.

Ahora, es ciertamente posible, epistemológicamente posible, {8}de todas formas, que el GME sea cierto; ciertamente parece que Dios podría haber hecho las cosas en esa forma. Ciertas partes de la historia, sin embargo, son, por decir lo mínimo, epistemológicamente dudosas. Por ejemplo, a duras penas hemos tenido indicios decentes de cómo podría haber surgido la vida de materia inorgánica sólo por acción de las regularidades conocidas por los físicos y químicos. {9}(Darwin encontró esta pregunta profundamente problemática;{10}) en el presente el problema es enormemente más difícil de lo que era en los días de Darwin, ahora que algo de la maravillosa complejidad de las formas más simples de vida ha sido revelado. {11}Sin duda Dios podría haber hecho las cosas de esa forma si hubiera querido; pero hasta ahora parece que no lo quiso así.

Entonces supongamos que ponemos esta tesis sobre el origen de la vida a un lado. Supongamos que usamos el término 'evolución' para denotar la afirmación mucho más débil de que todas las formas contemporáneas de vida están relacionadas genealógicamente. De acuerdo con esta afirmación, usted y las flores de su jardín comparten ancestros comunes, aunque tengamos que ir muy atrás para encontrarlos. Muchos expertos y voceros contemporáneos, Francisco Ayala, Richard Dawkins, Stephen Gould, William Provine y Philp Spieth, por ejemplo, se unen para declarar que la evolución no es mera teoría, sino un hecho establecido. De acuerdo a ellos, esta historia no es sólo una certeza virtual, sino una certeza real. {12}Ahora, ¿por qué creen eso? Dado el carácter inconsistente de la evidencia — por ejemplo, un registro de un fósil que muestra una aparición repentina y la subsecuente inactividad, y pocos ejemplos genuinos, si es que hay alguno, de macroevolución, ningún recuento satisfactorio de un mecanismo por el cual el proceso completo podría haber ocurrido, y cosas así{13}— estas afirmaciones de certeza parecen, diciendo lo mejor de ellas, frenéticamente excesivas. La respuesta puede ser vista, creo, cuando nos damos cuenta de que lo que uno piensa propiamente sobre estas afirmaciones de certeza depende en parte de la forma en la que piensa sobre el teísmo. Si uno rechaza el teísmo a favor del naturalismo, esta historia evolutiva es la única que hay, la única respuesta visible a la pregunta "¿de dónde viene esta enorme variedad de flora y fauna? ¿cómo llegó aquí?" Aún si el registro fósil es, en el mejor de los casos discontinuo y en el peor sin confirmar, esta historia es la única respuesta que se puede ofrecer (desde una perspectiva naturalística) a estas preguntas.

Desde una perspectiva teísta o cristiana, sin embargo, las cosas son mucho menos frenéticas. Los teístas saben que Dios creó los cielos y la tierra y todo lo que ellos contienen; la perspectiva dice, por lo tanto, que de una manera u otra Dios ha creado toda la vasta diversidad contemporánea de vida de plantas y animales. Pero por supuesto, no por ello están comprometidas con una manera particular en la cual Dios haya hecho esto. Por ejemplo, Él podría haberlo hecho por vastos medios evolutivos; pero por otro lado Él podría haberlo hecho de una manera totalmente diferente. Por ejemplo, podría haberlo hecho creando directamente ciertos tipos de criaturas, seres humanos, o bacterias, o incluso gorriones {14} y moscas —como muchos cristianos han creído a través de los siglos. Alternativamente, Él podría haberlo hecho en la forma que Agustín sugiere: implantando semillas, potencialidades de varias clases en el mundo, de manera que los varios tipos de criaturas habrían surgido después, sin embargo no por medio de una interrelación genealógica. Ambas sugerencias son incompatibles con la historia evolutiva.

Una perspectiva cristiana tiene cierta libertad, negada a su contraparte naturalista: ella puede seguir la evidencia {15} a dónde ésta lleve. Si ésta parece sugerir que Dios hizo algo especial creando a los seres humanos (en forma tal que no están genealógicamente relacionados con el resto de la creación{16}) o a los reptiles o a cualquier cosa, entonces no hay nada que le haga dejar de creer que Dios hizo eso. Tal vez el punto aquí podría ser puesto de la siguiente manera: la probabilidad espistemológica de toda la gran historia evolutiva es muy diferente para el teísta y para el naturalista. La probabilidad de esta historia con respecto a la evidencia, junto con los puntos de vista que un teísta típicamente sostiene, es mucho menor que su probabilidad con respecto a la evidencia, junto con los puntos que un naturalista típicamente sostiene. De modo que la forma en la que la teoría de la evolución no es neutral desde el punto de vista religioso no es, como con la explicación de Simon de la Madre Teresa, que ésta (la evolución) sea claramente incompatible con la enseñanza cristiana; es más bien que el punto de vista en cuestión es mucho más probable con respecto al naturalismo y a la evidencia que con respecto al teísmo y a la evidencia.

Hay un asunto relacionado con la misma área, pero con un giro diferente. Los escritores prominentes en la comunidad científica, por ejemplo, Dawkins, Futuyma, Gould, Provine, Simpson y otros, se unen al declarar que la biología evolutiva muestra que hay un elemento substancial de aleatoriedad o probabilidad, envuelto en el origen y desarrollo de las especies humanas; por lo tanto, los seres humanos (como afirman) no han sido diseñados por Dios o por alguien más. Gould escribe: "Antes de Darwin, pensábamos que un Dios benévolo nos había creado." Después de Darwin, sin embargo, dice Gould, nos damos cuenta de que
ningún espíritu interventor cuida amorosamente de los asuntos de la naturaleza (aunque el dios que le da cuerda al reloj de Newton podría haber colocado la maquinaria al principio del tiempo y dejarla funcionando). Ninguna fuerza vital impulsa el cambio evolutivo. Y sea lo que sea que pensemos de Dios, su existencia no se manifiesta en los productos de la naturaleza.

Los sentimientos de Gould son postulados más claramente por Futuyma:
"Acoplando variaciones indirectas, sin propósito, al ciego y descuidado proceso de la selección natural, Darwin hizo de las explicaciones teológicas o espirituales del proceso de la vida, superfluas. Junto con la teoría materialista de Marx, de la historia y la sociedad, y la atribución de Freud del carácter humano a procesos sobre los que tenemos poco control, la teoría de Darwin de la evolución fue un fundamento crucial en la plataforma del mecanismo y del materialismo, de mucho de la ciencia, en resumen — en lo que ha sido el curso de la mayoría del pensamiento occidental". {17}

Aún más claro, tal vez, es George Gaylord Simpson:
"Aunque muchos detalles todavía deben ser tratados, es ya evidente que todos los fenómenos objetivos de la historia de la vida pueden ser explicados por factores puramente naturalistas o, en un sentido apropiado de la algunas veces abusada palabra, materialistas. Ellos son fácilmente explicables sobre la base de reproducción diferencial en las poblaciones (el factor principal en la moderna concepción de la selección natural) y de la interacción principalmente aleatoria de los procesos conocidos de herencia . . . El hombre es el resultado de un proceso natural sin propósito que no lo tuvo a él en cuenta". {18}

La misma afirmación es hecha por Richard Dawkins:
"Todo lo contrario, el único relojero en la naturaleza son las fuerzas ciegas de la física, aún cuando puestas en acción de una manera muy especial. Un verdadero relojero prevé: diseña los dientes de sus piñones, y sus resortes, y planea sus interconexiones, con un propósito futuro en su imaginación. La selección natural, el ciego, inconsciente automático proceso que descubrió Darwin, y que sabemos ahora que es la explicación de la existencia y aparentemente con propósito, forma de toda vida, no tiene propósitos en mente. No tiene mente ni imaginación. No planea para el futuro. No tiene visión, no prevé, no tiene vista. Si se puede decir que hay un papel de relojero en la naturaleza, es el de un relojero ciego". {19}

Estos escritores, por lo tanto, se unen al declarar que el pensamiento moderno evolutivo nos ha demostrado o ha dado una razón para creer que los seres humanos son, de forma importante, meramente accidentales; no hubo ningún plan, ninguna previsión, ninguna mente, ninguna imaginación involucrados en su llegada a ser seres. Pero por supuesto ningún cristiano teísta puede tomar eso seriamente ni por un segundo. Los seres humanos han sido creados, y creados a la imagen de Dios. No hay duda de que Dios podría habernos creado por procesos evolutivos; si lo hubiera hecho de esa manera, sin embargo, entonces Él debería haber guiado, orquestado, y dirigido los procesos por los cuales puso en obra Sus diseños.

Ahora de nuevo, (como con Simón) podríamos decir que estrictamente hablando, cuando estas personas hacen tales declaraciones, ni están hablando como científicos ni están haciendo ciencia. En cambio están comentando sobre la ciencia, sacando conclusiones de resultados científicos, conclusiones que no se siguen de los resultados científicos en sí mismos, requiriendo otras premisas y extracientíficas (tal vez filosóficas). Tal vez esto sea verdad, sin embargo se ha vuelto muy difícil trazar una línea visible entre la ciencia y tales actividades como la reflexión filosófica sobre la ciencia. Sea que lo que tengamos aquí sea supuesta ciencia o no, sin embargo, no es la pregunta importante para mis propósitos presentes. Sea que lo que tengamos aquí sea ciencia o para-ciencia, tenemos involucramiento profundo con la lucha espiritual que Agustín señala; en cualquiera de los casos ese involucramiento debe ser notado y tratado por la comunidad cristiana intelectual, y particularmente por la parte de la comunidad cristiana intelectual involucrada en la ciencia en cuestión.

*Info Larga ultima.
C. Sincronización Cósmica

Mi tercer ejemplo tiene que ver con la sincronización en la cosmología. Empezando en los últimos años de la década de los sesentas y principios de la de los setentas, astrofísicos y otros notaron que varias de las constantes físicas básicas deben caer dentro de límites muy estrechos si se requiere que se desarrolle vida inteligente — de cualquier manera como la forma en la que pensamos que ocurrió realmente. Así Car y Rees dicen:
Las características básicas de las galaxias, estrellas, planetas y el mundo de cada día están determinadas esencialmente por unas pocas constantes microfísicas y por los efectos de la gravitación. . . . Varios aspectos de nuestro universo, algunos de los cuales parecen ser pre-requisitos de la evolución de cualquier forma de vida, dependen más bien en forma delicada, de 'coincidencias' aparentes entre las constantes físicas. {20}

"Por ejemplo, incluso si la fuerza de gravedad fuera levemente mayor, todas las estrellas serían gigantes azules; si fuera un poquito menor, todas serían enanos rojos; en ninguno de esos casos la vida podría haberse desarrollado". {21}Lo mismo para las fuerzas nucleares débiles y fuertes; si alguna hubiera sido levemente diferente, la vida, al menos la vida de la clase que nosotros tenemos, podría no haberse desarrollado.

Aún más interesante en esta conexión es el llamado problema de abatimiento: la existencia de la vida parece también depender muy delicadamente de la razón a la cual el universo se está expandiendo. Así Stephen Hawking dice:
. . . una reducción de la razón de expansión por una parte en 1012 , en el momento en que la temperatura del universo era 1010K , habría dado como resultado que el universo empezara a recolapsar cuando su radio era sólo de 1/3000 parte del valor presente y la temperatura fuera aún de 10.000 K {22}

— demasiado caliente para ser cómoda. Hawking concluye que la vida es posible sólo porque el universo se está expandiendo justo a la razón requerida para evitar que se recolapse. En algún tiempo anterior, la sincronización tuvo que ser aún más sorprendente:
. . . sabemos que tiene que haber habido un equilibrio muy estrecho entre el efecto competitivo de la expansión explosiva y la contracción gravitacional que, en la época más primitiva sobre la que podemos pretender hablar (llamado constante de tiempo de Plank, 10-43 segundos después del big bang), habría correspondido al increíble grado de exactitud representado por una desviación en su razón desde la unidad por sólo una parte en 1016. {23}

Estos son factores sorprendentes; uno simpatiza con Paul Davies: "el hecho de que estas relaciones sean necesarias para nuestra existencia es uno de los más fascinantes descubrimientos de la ciencia moderna. {24}

Ahora, una reacción a esas aparentes enormes coincidencias es verlas como verificando la afirmación teísta de que el universo ha sido creado por un Dios personal y como ofreciendo el material para un argumento teísta apropiadamente restringido. {25}Otra es afirmar que ninguna de ellas debería ser vista como si requiriera explicación, después de todo, no importa cómo hayan sido las cosas, habría sido extremadamente improbable que ellas fueran de esa forma.

Tomado de la forma apropiada, esto tal vez sea cierto; pero ¿en qué forma es relevante? Estamos jugando póker, cada vez que reparto me salen 4 ases y un comodín, usted sospecha; yo mitigo sus sospechas señalando que el que me toquen esas cartas cada vez que yo reparto no es menos probable que cualquier otra distribución igualmente específica sobre el número relevante de manos. {26}¿Serviría esa explicación en Dodge City o Tombstone?

Incluso otra reacción es invocar el Principio Antrópico, que es excesivamente difícil de entender y viene en muchas variedades {27} pero (en la versión en la que tiene más sentido) parece destacar que una condición necesaria para cualquiera que esté observando estos valores de las constantes es que esas constantes tengan casi los valores que tienen; estamos aquí para observar esas constantes sólo porque ellas tienen los valores que tienen. De nuevo, esto parece correcto, pero ¿qué explica? Todavía parece desconcertante que esos valores deban haber sido justo los que son. ¿Por qué no fueron otros bien diferentes? Uno no puede explicar esto diciendo que nosotros en realidad estamos aquí — más de lo que yo puedo "explicar" el hecho de que Dios decidió crearme (en vez de dejarme a un lado a favor de alguien más) diciendo que si Dios no lo hubiera decidido así, yo no habría estado aquí para hacer le pregunta.

Pero la reacción que más me interesa aquí aún es diferente, y muy impactante:
Los modelos espacialmente homogéneos pueden ser divididos en tres clases: aquellos que tienen menos de la velocidad de escape (es decir, aquellos cuya tasa de expansión es insuficiente para prevenir que recolapsen), aquellos que tiene justo la velocidad de escape, y aquellos que tienen una velocidad mayor que la de escape. Los modelos de la primera clase existen solamente por un tiempo finito, y por lo tanto no se aproximan arbitrariamente cerca a la isotropía. Hemos demostrado que los modelos de la tercera clase en general tienden a la isotropía en tiempos arbitrariamente largos. Los modelos de la segunda clase que están suficientemente cerca a los modelos Robertson-Walker, tienden en general a la isotropía, pero esta clase es de medida cero en el espacio de todos los modelos homogéneos. Por lo tanto parece que uno no puede explicar la isotropía del universo sin postular condiciones iniciales especiales. . .

La respuesta más atractiva parecería venir de la idea de Dickie-Carter, de que hay un gran número de universos, con todas las combinaciones posibles de datos iniciales y valores de las constantes fundamentales. En esos universos con menos de la velocidad de escape, perturbaciones de densidad pequeña no tendrán tiempo de desarrollarse en galaxias y estrellas antes de que el universo recolapse. En esos universos con más de la velocidad de escape, perturbaciones de pequeña densidad tendrán todavía más de la velocidad de escape, y de esa manera no formarían sistemas limitados. Es sólo en esos universos que tienen velocidad muy cercana a la velocidad de escape, que uno podría esperar que las galaxias se desarrollaran, y hemos encontrado que tales universos se aproximarán en general a la isotropía. Siendo que parecería que la existencia de galaxias es una condición necesaria para el desarrollo de vida inteligente, la respuesta a la pregunta "¿Por qué es isotrópico el universo?" es, "porque estamos aquí". {28}

La idea aquí es clara: esos valores para las constantes cosmológicas y la tasa de expansión en nuestro universo son verdaderamente desconcertantes y necesitan una explicación. La explicación es sólo que hay infinitamente muchos universos diferentes, mostrando todas las combinaciones posibles de condiciones iniciales y valores para las constantes fundamentales; y por supuesto no es sorprendente que nosotros debamos ocupar uno de los universos en el que esos valores permitan el desarrollo de vida inteligente. {29}¡Sombras de David Lewis y de los posibles mundos concretos aleph2! {30}Supongo que tendría que haber por lo menos innumerables cantidades de tales universos, en la hipótesis de Hawking, siendo que presumiblemente hay un intervalo real de cerca de 1, tal que por cualquier número real r en ese intervalo, la razón entre el efecto de la expansión explosiva y la contracción gravitacional podría haber sido r.

Para establecer mi punto podría parar aquí; pero con el interés de estar al corriente y al día, menciono un par de desarrollos futuros de esta fascinante historia. {31}Empezando en 1980, Alan Guth sugirió una solución a este supuesto problema, que está relacionada interesantemente con las sugerencias de Hawking-Collins de muchos universos. {32}De acuerdo con Guth, no necesitamos suponer que hay más de un universo; ese universo, sin embargo, es enormemente más grande que el universo observable de algunos 10 billones de años luz. El universo observable se encoge a una pequeña, casi minúscula esquina de todo el universo. El modelo de Guth, sin embargo, estaba sujeto a ciertos problemas; un sucesor ha sido propuesto por A. D. Linde. {33}Este principio de indiferencia no es fácil de formular en forma exacta; una parte esencial de él, sin embargo, es la idea de que la teoría física debe evitar cualquier cosa como las coincidencias cósmicas, esas aparentes sincronizaciones, con sus implícitas sugerencias de diseño. En este modelo, el universo consiste de un vasto número de mini-universos; esos mini-universos son enormemente más grandes que nuestro universo observable; y diferentes mini-universos muestran condiciones iniciales diferentes; verdaderamente, "las leyes de física de baja energía e incluso la dimensionalidad de espacio-tiempo, pueden ser diferentes en cada uno de esos mini-universos: dimensiones, valores para estas constantes, y para la tasa de expansión, y así sucesivamente." {34}

El punto que me gustaría exponer puede ser presentado como sigue. Considere la sugerencia de 1973 de Hawking-Collins, o la sugerencia más reciente de Linde. Suponga, aún más, que la motivación principal para traer a colación tales sugerencias es que ellas evitan las coincidencias cósmicas; acerca de esas teorías no hay nada digno de mención sobre esas constantes con los valores que muestran (en nuestro universo); todos los valores son alcanzados en un universo u otro, y por supuesto, nosotros los humanos, seríamos encontrados sólo donde esos valores fueran tales que permitieran la vida. En otras palabras, suponga que la motivación para postular estas teorías es lo que McMullin llama el "Principio de Indiferencia".
Este principio de interferencia no es fácil de formular en forma exacta; una parte esencial de él, sin embargo, es la idea de que la teoría física debe evitar cualquier cosa como las coincidencias cósmicas, esas aparentes sincronizaciones, con sus implícitas sugerencias de diseño.

Ahora, un teísta, así me lo parece a mí, no debe estar impresionado por este principio. Si Dios creó el mundo, ¿por qué no debería haber singularidades o ‘coincidencias’ de esa clase? ¿Por qué pensar que no podremos tener un teoría física apropiada hasta que no nos deshagamos de tales cosas? Si hubiera dos teorías que fueran empíricamente equivalentes (o cercanas a ello), una de ellas involucrando violaciones al Principio de Indiferencia, y la otra involucrando los postulados de innumerables universos o un enorme número de mini universos, el teísta podría preferir la primera en aras de la economía. Por supuesto podrían haber ya, o muy pronto, evidencias independientes de esas otras hipótesis, evidencias que son independientes del Principio de Indiferencia. Inclusive si las hay, bien podría haber una diferencia entre la probabilidad epistemológica de una teoría de muchos universos como el de Hawking, sobre el teísmo, y la evidencia por un lado, y la probabilidad epistemológica de tal teoría sobre el naturalismo y la evidencia, por el otro.

Así que tenemos tres ejemplos: cada uno es un ejemplo para mostrar que las teorías científicas con frecuencia no son, en las formas especificadas, neutrales religiosa o metafísicamente. También hemos notado, hasta ahora, tres formas en las que una teoría científica puede ser relevante en relación con las afirmaciones teológicas o religiosas características de las religiones teístas. Primero, un teoría científica podría ser incompatible con esas afirmaciones; alternativamente, podría ser que su probabilidad con respecto a esas afirmaciones sea muy diferente de la que es con respecto al punto de vista del mundo naturalista; tercero, los puntos de vista religiosos o teológicos pueden ayudar a determinar lo que necesita explicación. Por supuesto habrá muchos más ejemplos de teorías científicas que estén relacionados de esta forma con las afirmaciones teológicas o religiosas en cuestión (y tales ejemplos serán mucho más obvios y abundantes en las ciencias humanas que en la física o química). Aquí debo enfatizar dos cosas. Estoy preocupado acerca de la ciencia y las hipótesis científicas tomadas como intentos de proveernos la verdad: explicaciones verdaderas, descripciones verdaderas, recuentos verdaderos, de varios fenómenos. Estoy inquieto con las explicaciones de Simon sobre el altruismo tomado como la propuesta de una hipótesis como verdadera (o cercana a la verdad); y de igual forma con la teoría evolutiva y las varias propuestas de muchos universos o las teorías sobre universos inflacionarios. Por supuesto esas teorías no deben ser tomadas de esa forma. Si en cambio pensamos sobre la ciencia y sus propósitos de la forma en la que, digamos, Bas van Fraassen piensa, {35}entonces el cuadro completo se ve muy diferente. Entonces podemos pensar, por ejemplo, que la historia evolutiva como un todo es improbable, no es probable que sea cierta, no obstante, guarda apropiadamente los fenómenos y efectúa apropiadamente los otros requerimientos que se esperan de una teoría de su tipo. Y aún desde un punto de vista realista, el Gran Mito Evolutivo tiene que ser probable para ser aceptado como una guía para futura investigación, una fuente de hipótesis, un medio de llegar a un mejor entendimiento del tema con el que trata. La mecánica newtoniana, pensamos, es, estrictamente hablando, falsa; sin embargo es útil en grado sumo.

Alternativamente, podríamos tal vez pensar sobre partes de la ciencia-sociobiología, por ejemplo, no como un intento de proveer una verdad o una explicación correcta del comportamiento humano, sino como un esfuerzo para ver qué tan lejos podemos llegar al explicar a los seres humanos y su comportamiento, mientras apelamos a nada más que lo que el naturalista está preparado a apelar. {36}En este caso nuestros esfuerzos serían hipotéticos en vez de categóricos: suponga que el naturalismo fuera verdad: ¿qué tipo de explicación podríamos dar para, digamos, el comportamiento humano altruista? (Así como el naturalista podría tratar de responder a esta pregunta: suponga que el teísmo cristiano fuera verdad, ¿cuáles serían las explicaciones correctas de, digamos, el comportamiento humano agresivo o belicoso?) No tengo ninguna razón para pensar que el teísmo sería relevante a este proyecto, excepto que un cristiano podría pensar que hay mejores formas de pasar el tiempo, por ejemplo, tratando de encontrar recuentos científicos verdaderos del comportamiento y la actividad humana.
 
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