Oye
@Hatuey:
Esa es una de las tantas supuestas teorías, así que no vengas a dártelas de sabio, ratón de cola corta pelada por tiña.
Ya en 1875 se "usaba" decir peyorativamente la palabra "paco", pues es una palabra peruana que significa "siervo", usado a modo despreciativo.
Otra versión: En julio de 1962 la
Revista Carabineros de Chile publicó un artículo titulado “Sobre el uso de las palabras” que aborda los temas relacionados a los términos roto y paco y las connotaciones que han tenido a través del tiempo. Este escrito presenta tres versiones: la primera nos traslada hasta el siglo XIX, tiempo en que la policía era un cuerpo pequeño con alta rotación de personal y su jefe era: “un ilustre godo, que tenía un nombre muy español: FRANCISCO, o mejor dicho, en el lenguaje familiar: PACO. Pero por coincidencia, además de él, había entre los siete hombres que componían los serenos, otros dos Franciscos” (N°87, 49). Según esta versión, “Paco era jefe de dos Pacos”, por lo cual se habría generalizado el nombre.
La tercera alusión presentada contiene datos más precisos. Narra que a fines del siglo XIX, 180 guardianes custodiaban un extenso sector de Santiago, en la ribera norte del río Mapocho, bajo jurisdicción de la 9ª Comisaría. El jefe de esta unidad, Buenaventura Ramírez Bravo, recibía constantemente quejas sobre los hurtos que afectaban a vendedores y abastecedores de frutas y verduras que venían desde Conchalí, perpetrados fundamentalmente por niños y jóvenes que huían rápidamente con su botín. Para combatir este ilícito, el Comisario Ramírez recurrió a un último recurso: “un guardián recién contratado, campeón en distancias cortas, a quien dotó de una larga huasca de cuero, con la cual la zurra era segura. Como quiera que Francisco Torrejón, que así se llamaba el policía, era más conocido como ‘Paco’”, los jóvenes que arrancaban entonces señalaban: “¡El Paco, guachi con el Paco!” (N°87, 49). Según el artículo Francisco Torrejón se hizo tan conocido que lo pidieron de otras unidades, para poner orden en los acopios de San Diego y Pila del Ganso.
Esta versión tiene algunos datos verificables. En efecto la 9ª Comisaría cubría una extensa área en la zona norte de Santiago, desde Independencia hasta el Cerro San Cristóbal y los fundos que llegaban hasta los cerros de Conchalí, según señala el
Álbum Gráfico de la Policía de Santiago (1922). “Buenaventura Ramírez fue el cuarto jefe que tuvo esta unidad, creada el 1 de octubre de 1890” (209). Sin embargo, el texto citado no menciona en ningún punto la anécdota de Francisco Torrejón, lo cual es inusual, pensando que estos libros se hacían precisamente para dar cuenta de acontecimientos curiosos; mientras, la denominación de paco se remonta a la Colonia y la creación de la 9ª Comisaría corresponde a 1890.
Una versión revelada por el Coronel Diego Miranda Becerra, en “Jugando al paco-ladrón” inserta en
Policía y Carabineros. Ensayos Históricos y Biográficos y años antes difundida en la revista
Ilustración Policial de marzo de 1922, tomada del diario
Las Últimas Noticias explica que paco se “atribuye a un vigilante de nombre Pascual Mendoza, quien por 1830 cuidaba que los niños no robaran sandías o melones de las carretas que llegaban cargadas de fruta para ser vendida en las inmediaciones del río Mapocho. Conocido por su hipocorístico ‘Paco’, fue popularizado por los niños cuando, chicote en mano, recorría las carretas. Al verlo, los chiquillos se corrían la voz de alarma gritando: ‘guarda con el Paco’, ‘allá viene el Paco’, ‘el Paco, el Paco’” (116). Según Miranda, a partir de esto las madres comenzaron a amedrentar a sus hijos amenazándolos con llamar a Paco, para que se los llevara, con lo cual el apelativo pasó por los serenos, más tarde a los vigilantes y terminó en los Policías Fiscales y Carabineros de Chile.
Fuente:
https://museocarabineros.cl/web/sitio/reports/por-que-pacos