Importa en la medida en que se te acerca una vieja de mierda (madres, abuelas, tias incluidas) y te habla de "la simpatía de mi Luchito Jara". Entonces uno puede decir: ¡Ah, no me hables de ese degenera'o culiao", con argumentos. Y, si ella dice: ¡Ay hijo, no hables así! ¡Pum!, sacai la foto para que se escandalice y se deje de hablar bien y defender pobres hueones.
Todo pasa por algo mejor.