En primer lugar no se puede saber lo que un perro, o cualquier animal, prefiere. Podemos saber cuál es su estado natural y cual es su estado no natural (cualquiera en que nosotros intervengamos). Pero por descontado no podemos hablar en términos absolutos de que es "bueno" apropiarse de un animal y relegarlo a mascota y que es "malo" dejarlo en su estado natural, por "deplorable" que a nosotros nos parezca, en este apartado el usuario edu78 pone un ejemplo clarísimo. Respecto a la frase "no se puede comparar un ser humano con un animal" ... no hay mucho que decir. Dos especies sobre la tierra. Dos especies que interactúan de diversas formas, ninguna de ellas cuestionables; pero ninguna valorable por sobre otra. Cualquier preferencia nace solo de el arbitrio y el capricho, pues el hombre no es poseedor de una verdad natural, si no meramente de una moral creada por el mismo.