Hola estimado.
A los 24 años, más o menos, sufrí una angustia intensa que no podía explicar muy bien y, sin saberlo, buscaba morir, por decirlo de alguna forma. Pero no era eso, "morir" lo que me importaba, de hecho todo lo contrario, quería vivir, vivir con todas mis fuerzas, pero no encontraba la forma de hacerlo. Quería hacer cosas, disfrutarlas, quería dedicarme a lo que me gustaba y no podía. Esa impotencia me hacía sufrir mucho.
Me dedicaba a leer y hacer lo que me gustaba y el vacío seguía allí. Aun así seguí, insistí mucho porque realmente no quería seguir viviendo como la gente me decía, porque sentía que eran infelices y lo que hablaban no tenía sustancia.
Cuento corto, ya que no podría explicártelo mejor en pocas lineas... Me di cuenta de que nuestra sociedad está enferma y, nos presiona para que seamos algo que no queremos ser. Jamás hay una explicación para esto, todo es porque si y todo es por obligación.
Hermano mio, no creas en eso. Sigue insistiendo, sigue tu camino y ve disfrutando de las pequeñas cosas que te hacen feliz a ti. No desfallezcas, buen amigo.
Un fuerte abrazo.
A los 24 años, más o menos, sufrí una angustia intensa que no podía explicar muy bien y, sin saberlo, buscaba morir, por decirlo de alguna forma. Pero no era eso, "morir" lo que me importaba, de hecho todo lo contrario, quería vivir, vivir con todas mis fuerzas, pero no encontraba la forma de hacerlo. Quería hacer cosas, disfrutarlas, quería dedicarme a lo que me gustaba y no podía. Esa impotencia me hacía sufrir mucho.
Me dedicaba a leer y hacer lo que me gustaba y el vacío seguía allí. Aun así seguí, insistí mucho porque realmente no quería seguir viviendo como la gente me decía, porque sentía que eran infelices y lo que hablaban no tenía sustancia.
Cuento corto, ya que no podría explicártelo mejor en pocas lineas... Me di cuenta de que nuestra sociedad está enferma y, nos presiona para que seamos algo que no queremos ser. Jamás hay una explicación para esto, todo es porque si y todo es por obligación.
Hermano mio, no creas en eso. Sigue insistiendo, sigue tu camino y ve disfrutando de las pequeñas cosas que te hacen feliz a ti. No desfallezcas, buen amigo.
Un fuerte abrazo.