Viajas como el sonido puro de un acorde acústico,
Vienes de la mano de una suave voz
perdida entre los colores de este atardecer,
en el que no estas a mi lado.
No es nada,
me digo,
cuando mis días sólo se hacen días con tu sol,
y mis noches con tu luna.
Podremos ser amigos,
me pregunto,
pero mi corazón salvaje cabalga a buscarte,
si es que estuvieses,
entre los árboles que una vez me enseñaste.
Quiero tomar mi bolso,
lleno de ganas de verte,
y salir a recorrer caminos que no hayan descubierto tus ojos,
y seguir
tu pasos imaginarios.
Mis canciones toman la forma de tu rostro,
y como antorcha apagada me envían a recónditos sitios,
donde la luz es una leyenda.
La despedida es inminente,
como el olvido al tiempo,
como la muerte a la vida.
Vienes de la mano de una suave voz
perdida entre los colores de este atardecer,
en el que no estas a mi lado.
No es nada,
me digo,
cuando mis días sólo se hacen días con tu sol,
y mis noches con tu luna.
Podremos ser amigos,
me pregunto,
pero mi corazón salvaje cabalga a buscarte,
si es que estuvieses,
entre los árboles que una vez me enseñaste.
Quiero tomar mi bolso,
lleno de ganas de verte,
y salir a recorrer caminos que no hayan descubierto tus ojos,
y seguir
tu pasos imaginarios.
Mis canciones toman la forma de tu rostro,
y como antorcha apagada me envían a recónditos sitios,
donde la luz es una leyenda.
La despedida es inminente,
como el olvido al tiempo,
como la muerte a la vida.